Importantes reconfiguraciones se han venido dando al interior de la nueva Mayoría (NM), donde sus partidos han tenido que reubicarse ante el actual escenario, lo que le ha traído grandes costos en relación a la vieja política de acuerdos que caracterizó a la coalición. ¿Qué queda de eso al interior del conglomerado?
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Lunes 8 de mayo de 2017
Luego del terremoto político que generó la salida del juego presidencial de Ricardo Lagos, una serie de sucesos tienen en la incertidumbre a la Nueva Mayoría, que incluso llevó a referentes de la DC como Mariana Aylwin a darla por muestra, ante una derecha que mantiene su ventaja en las encuestas, con su principal carta, el expresidente y multimillonario Sebastián Piñera.
Reconfiguraciones en la Nueva Mayoría
Al Partido Socialista (PS), varios flancos se le abrieron luego que su Comité Central, con la dirección de su actual presidente, Alvaro Elizalde, le diera la espalda a la candidatura de Lagos, proclamando al senador Independiente por Antofagasta, Alejandro Guillier como su candidato.
Esto, sin mencionar los fraccionamientos que ya venían desde el interior con otras dos precandidaturas que quedaron en el olvido, como las del ex ministro José Miguel Insulza, y el abogado constitucionalista, Fernando Atria.
En el caso del Partido por la Democracia (PPD), con Gonzalo Navarrete a la cabeza, analiza como rearmarse frente al nuevo escenario, ya que su opción oficial, Ricardo Lagos, quedó en el camino, teniéndolas que arreglárselas con una nueva situación, sin primarias y con una Democracia Cristina que parece ir por un carril solo, aunque está negociando para llegar lo mejor armado posible con una lista parlamentaria.
En cuanto a los radicales (PRSD), sin duda su caballito de batalla ha sido la candidatura de Guillier, quien sin ser del partido, se posiciona como la gran apuesta de la colectividad presidida por Ernesto Velasco. Sin embargo, han surgido complicaciones luego de que la Democracia Cristiana (DC) decidiera llegar directamente a la papeleta el 19 de noviembre. “En términos prácticos la Nueva Mayoría ya no existe” llegó a señalar el presidente del partido.
Por su parte, el Partido Comunista (PC), dio oficialmente este domingo, su respaldo a la candidatura del senador Guillier, apostando a ser el continuador del plan de reformas –todas derechizadas- impulsado por la presidenta Michelle Bachelet. "Estamos con usted, y lo respetamos como candidato independiente y su vocación ciudadana" señaló el presidente de la colectividad Guillermo Teillier, como siempre subordinado a las decisiones oficiales del conglomerado.
Por último, la DC está complicada, luego de que el partido decidiera no llevar a cabo el proceso de primarias, llegando con su candidata oficial y presidenta de la falange, Carolina Goic, a primera vuelta, generando una importante tensión al interior de las colectividades de la NM, quienes se vieron obligadas a redefinir sus próximos pasos.
En el caso los demócratacristianos, se traduce en comenzar a quedar solos frente a las negociaciones parlamentarias, cuestión que el PC, PS, PRSD y PPD ya vienen poniendo en marcha. Ante tal situación, algunos de sus referentes como el diputado por Coquimbo, Matías Walker, incluso han salido a señalar que la Nueva Mayoría, sin la DC es una especie de “UP 2.0”.
La tormenta en la Nueva Mayoría en disputa con los otros sectores
Las divisiones y crispaciones se encuentran al orden del día dentro de la NM, quienes aún no pueden dar una respuesta clara que pueda unificar a la coalición, en medio de diferencias profundas en su militancia hacia afuera, como adentro de sus partidos.
Las complicaciones por las listas parlamentarias, puede ser la primera pieza de dominó, de una cadena de eventos, que traigan consecuencias irreparables. No por nada ciertos a analistas, vienen incluso pronosticando el final de la Nueva Mayoría como la coalción de la transición pactada a la democracia, en su modo clásico. Aunque sus referentes traten por todos los medios de colocar paños fríos, y encauzar el proyecto político dentro de la unidad. ¿Cuánto más habrá que forzar lo que parece irremediable?
Sin embargo, aún todo está por verse, ante una derecha que se mantiene liderando en las encuestas, y un Frente Amplio (FA) que en las encuestas -con la candidatura de Beatriz Sánchez- buscando además instalarse con fuerza en la opinión pública. Pero con contradicciones que parecen estar lejos de superarse, referidas a su delimitación política y estratégica en su interior, de carácter ciudadanista y meramente antineoliberal.
Pero una cosa está clara, la necesidad –ante la crisis del régimen político- de construir una alternativa anticapitalista, socialista y revolucionaria, que independiente de los empresarios y sus partidos políticos corruptos, se proponga por medio de los trabajadores, junto a las mujeres, estudiantes, mapuche, LGTBI, y los distintos sectores oprimidos, derribar toda la herencia de la dictadura, y poner en pie un gobierno de los trabajadores y trabajadoras.