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Red Internacional
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Mundo Obrero. Radiografía de la escasez laboral para la juventud en Tucumán

¿Qué trabajos hay para la juventud? ¿Qué tanto puede aspirar a la hora de buscar un empleo? ¿Puede acaso pensar en un trabajo en blanco con un salario igual a la canasta básica y cobertura médica? ¿O esto es un delirio al que se puede acceder sólo después de haber pasado por varios empleos no registrados?

Sábado 22 de febrero de 2020 18:48

La oferta laboral no es muy variada. Para los jóvenes del Gran San Miguel de Tucumán existen pocas ramas en las que generalmente suelen desempeñarse que van desde gastronomía, comercio y hace unos meses se sumaron los precarios trabajos de repartos a través de compras online, mediante aplicaciones como Rappi, Glovo o Pedidos Ya.

En la primera de las opciones, gastronomía, el desempeño es generalmente de mozo o en la cocina. Sin fines de semana para disfrutar el ocio, las jornadas terminan siendo muy extenuantes y el salario depende en gran medida de las propinas que dejan los clientes. Lo realmente extraño en este tipo de trabajos es encontrar empleados registrados, ya que lo común mantenerlos sin cobertura médica, ni aportes.

La segunda opción tiene a un gran porcentaje de la juventud con la jornada dividida ya que el trabajo en el comercio exige turno dividido en la mayoría de los casos, lo cual deja poco margen para otros proyectos de vida como dedicarse al estudio de una profesión. El golpe al bolsillo por los aumentos del transporte impacta con mucha más fuerza en este sector porque necesariamente tienen que gastar doble boleto.

Calls center

Un párrafo aparte merece el enorme negocio de los call centers que mantienen a sus empleados bajo el convenio de comercio, pero el servicio que brindan sus operarios dista mucho de esa rama. Presentado como trabajo part-time, registrado y con la flexibilidad suficiente para desarrollar un proyecto paralelo, este parecería ser el mejor empleo al que pueden acceder los jóvenes. Pero precarización mediante contratos que se renuevan cada mes, salarios por debajo de la mínima y ritmos de atención agobiantes es lo único que las grandes empresas como Atento, Aegys o Teleperformance ofrecen a sus empleados.

Rappi, Glovo y Pedidos Ya

El reparto de pedidos online que se realiza mediante las aplicaciones o capitalismo de plataformas, viene instalándose en Tucumán desde hace unos meses. “El trabajo independiente” lo llaman porque en teoría uno ahí puede medir sus ganancias, puede manejar sus horas de trabajo y elegir como manejar sus tiempos. Pero al tiempo de laburo lo maneja el aumento en los costos de vida y la cantidad de pedidos que uno debe entregar para cubrir una canasta alimentaria básica. Estos trabajadores se encuentran bajo la modalidad de monotributistas, lo que aleja a las empresas de su responsabilidad ante los accidentes laborales o los exime de toda obligación como empleador.

Trabajos por temporada

Fuera del Gran San Miguel de Tucumán no hay mucho que elegir tampoco, el fruto de estación es lo que determina que trabajo podes tener. Zafra con la caña de azúcar, temporada de limón, de frutilla o arándanos. El trabajo más duro se lo suele encontrar en las fincas, siempre expuestos a la intemperie y con pocas medidas de seguridad que resguarden la integridad física del empleado. Los salarios generalmente se pagan a destajo por lo que llegar a un sueldo que te permita sobrevivir requiere de un gran sacrificio. Cuando termina la temporada el tucumano emigra hacia otra provincia en busca de otra temporada.

Hay más que una billetera vacía a fin de mes

Como se ve las opciones son pocas y hasta el momento no ha habido políticas desde el gobierno que vaya a cambiar esta situación de fondo, no se le da muchas oportunidades a la juventud para poder cambiar su situación objetivamente. De la expectativa a tener un empleo en blanco bien remunerado se pasa a la idea y hasta a veces urgencia de conseguir solo un empleo sin importar las condiciones de este. Lo que hace unos años era un derecho termina siendo un privilegio.

Esta resignación no llega sola, cuando las patronales te ponen contratos de un mes uno vive con el miedo a perder el empleo, cuando se tiene un trabajo informal al miedo se le suman muchas horas de trabajo porque son sueldos muy bajos. Cuando los sindicatos y sus burocracias no mueven un dedo por los despidos, se dedican a pactar paritarias bajas con los empresarios y dejan a suerte a los trabajadores sin buscar la organización de los mismos para cambiar esa situación, o pactan con su gobierno mantener el orden social. Cuando escuchan al presidente una y otra vez decir que no hay plata pero hay que horrar una deuda que no se investigó, y les pide un esfuerzo a los que más tienen pero no se refiere a los bancos, las mineras o especuladores sino a los jubilados que gana un poco más de 16.000. Es ahí cuando se aprende a callar, a tragar y masticar bronca.

De esto surgen las siguientes preguntas ¿Cuánto más se puede seguir soportando estas condiciones? ¿Qué tan descartable puede llegar a ser uno para que lo usen y luego desechen del trabajo? ¿Tienen que resignar su futuro, su tiempo, su vida solo por un sueldo que no llega a fin de mes? No, el desarrollo actual de los medios tecnológicos permite no sólo terminar con el hambre del mundo sino además la reducción de la jornada laboral y el reparto de las horas de trabajo para terminar con el desempleo. De esa manera los jóvenes sí podrían planificar su futuro y desarrollar sus habilidades disfrutando del tiempo libre, trabajar para poder vivir dignamente y no dejar sus vidas en el trabajo.

Al comienzo de año el gobernador Manzur decreto la suspensión de la cláusula gatillo para los trabajadores estatales, estos salieron a las calles a hacer sentir su descontento y han comenzado las asambleas para organizar la lucha contra esta medida, la juventud trabajadora puede tener un gran punto de apoyo para avanzar entre los laburantes que no están dispuestos a perder.