Rajoy y la derecha ponen el grito en el cielo por los farolillos con la estelada que en Vic llevaran para las fiestas de Reyes.
Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968
Miércoles 4 de enero de 2017
La fiesta de Reyes parece que está hecha para la polémica. El año pasado se armó la de la Marimorena por los trajes que llevaban los Reyes en la cabalgata de Madrid. Toda la movida derechosa del PP y afines criticando a la alcaldesa Carmena.
Este año, para no ser menos, nuevamente la derecha más rancia vuelve al ataque. Resulta que en Vic, para festejar los Reyes, han diseñado unos “fanalets” (faroles) con forma de la “bandera estelada”. Esta iniciativa procede de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y de Òmnium Cultural, las entidades que impulsan el referéndum. El PP y Ciudadanos, junto a Sociedad Civil, han puesto el grito en el cielo: “Hacen política en una fiesta de los niños” y cosas por el estilo. Sin embargo, esta iniciativa se realiza desde hace más de cuatro años en diferentes municipios catalanes.
Sin embargo, eso de hacer política en las fiestas populares no es nuevo. El Rey hace sus discursos en Navidad, cuando según los partidarios de esta fiesta es un momento para pasar en familia. La ultraderecha se cansa de llevar banderas franquistas y fascistas a los estadios, sin que pase nada. Y ellos sí que violan una ley a la par que también reivindican una dictadura fascista.
En la fiesta de la “hispanidad” bandas fascistas, protegidas por la policía, se juntan en Montjuic a reivindicar la dictadura fascista. El ejército participa en infinidad de ferias y fiestas para niños.
Incluso Mariano Rajoy tomó partido en la discusión de las fiestas de los reyes magos; “…me gustaría que todos los niños tuvieran una fiesta de reyes magos como todos los que estamos aquí…”. Es decir como en los años de Franco, que “no se hacía política”. Para rematarlo con un “esto no es política, es sentido común” faltaba que citara al dictador cuando decía; “haga como que no hago política”. Rajoy siempre haciendo honor a las raíces franquistas de su partido.
Xavier Albiol no quiso ser menos y acusaba de “fanáticos” a las entidades impulsoras de la iniciativa, y la calificaba de propia de “mentes taradas” en un twit. El PSC decía que estaba “fuera de lugar”, aunque ellos para Reyes en el ayuntamiento de Barcelona están impulsando una iniciativa política de acogida a los inmigrantes de la guerra en Siria. Ciutadans lo acusa de lamentable. Y de repugnante la gente de Societat Civil Catalana. Todos ellos haciendo gala de un cinismo sin límite.
El uso político de todas las fiestas populares o eventos que reúnen el interés de amplios sectores sociales, es más viejo que María Castaña. Desde la época de los romanos hasta el mismo presente hay ejemplos que llenarían tantos libros que no alcanzaría todo el papel disponible.
La explicación básica de esto se encuentra en que los diferentes gobiernos y sistemas sociales no han sabido encontrar una comunicación entre las instituciones y la gente de forma fluida, ya que las instituciones agreden y son coercitivas con las masas laboriosas, de hecho las mismas instituciones repelen la acción de las masas y su organización. En última instancia, esto se debe a que una pequeña parte de la sociedad, la que se apropia del trabajo y las riquezas generadas por los trabajadores y el pueblo, diseña esas instituciones para perpetuar la explotación del hombre por el hombre.
Hasta que esta realidad no cambie, continuaremos viendo a los cínicos que “no quieren la política” de los otros para imponer la propia. Esta falta de honestidad para “colar su idea” es otra muestra los límites de sus propias ideas. En lugar, de abrir un debate público y democrático, en los centros de trabajo, estudios y barrios, solo buscan “colarla”. En lugar de buscar aclarar, solo buscan el eslogan. En buscar la organización de las masas laboriosas, solo buscan su voto. Los límites típicos de “participación” que ésta democracia para ricos “brinda” a los explotados.