El gran compositor porteño falleció ayer tras ser internado el viernes en el Sanatorio Güemes de la Ciudad de Buenos Aires. Tenía 66 años y una reconocida carrera musical. Supo darle un aire fresco a la música popular de raíz folclórica Argentina.
Ernesto Zippo Trabajador de Correo Argentino | MAC Rio Gallegos - Sta Cruz
Sábado 27 de septiembre de 2014
Fotografía: Mariana Elorga/Enfoque Rojo
Fue parte de una vanguardia artística que junto a El Chango Farias Gomez, Peteco Carabajal, Suna Rocha, entre otros, crearon una nueva forma de hacer folclore, con grandes arreglos instrumentales y una prolija armonía vocal. Y hoy deja su legado a nuevas generaciones de músicos que tomaron su trayectoria y coherencia como un camino a seguir. Se puede mencionar entre ellos a Raly Barrionevo, Juan Quintero, Bruno Arias etc.
Cantante, compositor, interprete, guitarrista y percusionista. Influenciado por el gran Cuchi Leguizamón y Atahualpa Yupanqui que hicieron que el folclore no dejara de ser el vivo testimonio la realidad del interior del país.
Raúl Carnota creó grandes canciones como “Solo Luz”, “Grito Santiagueño”, “Salamanqueando Pa’ Mí” y “Cuando muere el angelito”.
En una entrevista dijo ”considero artistas a los que trabajan a riesgo y no apelan al manual de todo aquello que hay que hacer para ser aplaudido en el escenario”.
Siempre trató de innovar de disco a disco y en los escenarios compartía sus recitales con grandes artistas, como el bajista Daniel Maza, Mercedes Sosa o Willy González.
En la década del ochenta sacó tres emblemáticos discos, que contienen sus clásicas canciones: “Suna Rocha-Raul Carnota”, “Memoria Adentro” y “Esencia de Pueblo”.
Siempre distante de los grandes conciertos folclóricos, porque consideraba que allí no podía ser libre de interpretar lo que más le gustaba. Sus últimas actuaciones fueron en lugares pequeños, en cualquier parte del interior, llevando su música para que despierte a nuevos artistas, que sigan su coherencia y la belleza de sus canciones.
En 1998 sacó un disco en vivo excepcional que se llama “Reciclón” en el que comparte escenario con Rodolfo Sánchez y Willy González. En este disco empieza con la canción titulada “ La Asimétrica ” cuya estrofa dice:
“Yo me suelo aburrir tocando siempre igual/ y me largo a inventar/ chacareras con pique de más/ No me hagan explicar/ el ritmo, no señor/Yo sólo sé tocar/ lo que me sale del corazón/ Sincopada es mejor/ Que cuadrada y sin sal/.
Quienes pudimos presenciar sus recitales nos dejaba una calidez en su voz y como desplegaba todo su arte musical. Tan cercano al público, haciéndolo participar con los golpes de vasos, platos y zapateo. Nos deleitaba con su guitarra y varias veces sucedió que al tocar una canción podía ocurrir que la cambiara en su arreglo o en una improvisación sorpresiva.
Sin dudas fue un músico enorme, que su reconocimiento lo ganó por fuera del marketing comercial que siempre buscaba las ganancias de las grande discográficas.
Él fue todo lo contrario a eso y es digno de reivindicar. La plena libertad de decir y tocar lo que un artista quiera. Eso era Raúl Carnota.
Para escuchar "Sólo Luz", uno de sus temas.