×
×
Red Internacional
lid bot

Literatura. Raúl Zurita gana el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

El poeta chileno se adjudicó este martes el más prestigioso galardón de este género en español y portugués.

Martes 8 de septiembre de 2020 17:58

Ganador del Premio Nacional de Literatura de Chile en el año 2000, Raúl Zurita Canessa, ha sido seleccionado por el jurado que hizo pública la decisión hoy por la tarde.

El premio reconoce el “ejemplo poético” de Zurita “de sobreponerse al dolor con versos, con palabras comprometidas con la vida, la libertad y la naturaleza”, indicó en una declaración emitida en redes sociales Llanos Castellanos, presidenta de la institución pública Patrimonio Nacional, que otorga el galardón junto a la Universidad de Salamanca.

Zurita es el tercer chileno en hacerse con el premio. En 1992 había sido Gonzalo Rojas y en 2001 Nicanor Parra. “Lo tomo como un reconocimiento al caudal enorme de la poesía chilena. Uno es apenas una gota más de un río muy grande que lo antecede” señaló el poeta desde su casa en el municipio de Providencia, en Santiago de Chile.

Autor de obras como Purgatorio, Canto a su amor desaparecido o La vida nueva, Zurita ha defendido siempre la radicalidad y la pasión como elementos centrales de la poesía.

Su obra más ambiciosa, de casi 800 páginas aborda el tema del golpe de Estado de Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Militante del Partido Comunista en su pasado, fue torturado en las bodegas de un barco utilizado como centro de atención. A finales de los setenta formó parte del Colectivo Acciones de Arte (CADA) que tenía como objetivo intervenir el espacio urbano de Santiago de Chile con imágenes que cuestionaban las condiciones de vida de un país en dictadura.

Les dejamos aquí un pequeño fragmento de una de sus obras más conocidas para quienes no lo conozcan:

Canto a su amor desaparecido
Ahora Zurita —me largó— ya que de puro verso y desgarro te pudiste
entrar aquí, en nuestras pesadillas; ¿tú puedes decirme dónde está mi
hijo?
—A la Paisa
—A las Madres de la Plaza de Mayo
—A la Agrupación de Familiares de los que no aparecen
—A todos los tortura, palomos del amor, países chilenos y asesinos:

Canté, canté de amor, con la cara toda bañada canté de amor y los
muchachos me sonrieron. Más fuerte canté, la pasión puse, el sueño,
la lágrima. Canté la canción de los viejos galpones de concreto. Unos
sobre otros decenas de nichos los llenaban. En cada uno hay un país,
son como niños, están muertos. Todos yacen allí, países negros, áfrica
y sudacas. Yo les canté así de amor la pena a los países. Miles de cruces
llenaban hasta el fin el campo. Entera su enamorada canté así. Canté el
amor: (…)