La semana recién pasada el Ministro Figueroa en acuerdo con la asociación de municipalidades han llegado al ratificar un “Receso pedagógico” para las comunidades educativas. ¿Qué diremos las y los trabajadores de la educación?
Miércoles 15 de julio de 2020
La semana recién pasada el Ministro Figueroa en acuerdo con la asociación de municipalidades han llegado al ratificar un “Receso pedagógico” para las comunidades educativas.
Hace ya varias semanas hemos venido escuchando las voces del desgaste que la pandemia ha instalado en las comunidades educativas, por una parte el aumento del desempleo y los despidos, la situación generalizada del hambre en las poblaciones y por otra las dificultades de conexión y el fracaso que la educación virtual a demostrado en este período en el cual aprender y enseñar es cada vez más complejo.
Este receso pedagógico no hace más que responder al merecido y legal “ periodo de descanso” tan necesario en estos tiempos en que el agobio laboral y escolar se ha incrementado en la gran mayoría de las comunidades educativas, tanto en los profesores como en los estudiantes y sus familias, puesto que con una amplia gama de dificultades determinadas por la desigualdad cada vez se hace más difícil desarrollar y responder frente a este trabajo virtual en situación de crisis.
Por otra parte, se evidencian las malas decisiones que este Gobierno a través del Ministerio de Educación ha llevado a cabo determinando tempranamente y de manera irracional el adelantamiento de las vacaciones en abril, lo cual fue bastante desacertado cuando recién se comenzaba a instalar el nuevo sistema de trabajo virtual y que por lo demás, no fue efectivo en la gran mayoría de las comunidades educativas en donde se siguió trabajando para dar continuidad a la situación emergente del proceso iniciado.
Además, se pone de manifiesto el fracaso de la educación virtual en este contexto de crisis lo cual a visibilizado y profundizado las desigualdades existentes en nuestro país, partiendo por la falta de conectividad y acceso a las tecnologías, llegando incluso a constatar la precariedad de las infraestructuras tanto a nivel escolar como familiar.
Este receso pedagógico de seguro causará cierto alivio en muchas comunidades educativas, pero finalmente no es una solución al problema que hoy día presentan.
Se hará un receso de una semana desde el 20 al 24 de Julio, sin embargo, al retomar las actividades esta problemática no estará resuelta, y seguiremos llevando adelante un proceso lleno de complejidades en donde el Gobierno no se hace cargo.
El problema del hambre no estará resuelto, el problema de la conectividad y las tecnologías no estarán resueltas, etc. y sabemos que las carencias aumentarán está crisis también económica y no hemos llegado aún al peak de la pandemia.
Hoy las comunidades educativas y las familias están llenas de temor porque han visto como que desde este gobierno criminal no les importa exponer los más vulnerables a las más lamentables situaciones, precariedades y sufrimientos. Porque ya han hablado de retornar en las aulas en este llamado plan de retorno que por supuesto sólo afectará a los mismos de siempre a los pobres.
Esta situación de incertidumbre tiene a muchos con estrés físico y mental, porque ni los profesores ni los padres y tampoco los estudiantes quieren verse expuestos al contagio o a los rebrotes de la enfermedad que ya sabemos se han dado en los lugares que han experimentado un retorno anticipado incluso teniendo mejores condiciones y recursos.
En un comienzo se hablaba que esta enfermedad sólo afectaría a los adultos mayores de manera fatal hoy sabemos que también son niños los que han fallecido y quedan bien pueden sufrir secuelas como las observadas en relación al Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico (PIMS), que se conoció sólo a partir del 15 de mayo por los expertos y el cual afecta particularmente a niños.
Desde el inicio de la pandemia en nuestro país, las cifras nos dicen qué son alrededor de 16 mil niños contagiados con el covid - 19, de los cuales 32 han fallecido y 90 han sufrido las consecuencias de este síndrome inflamatorio producto del coronavirus. A lo que debemos agregar que tenemos alrededor de 10.400 adolescentes contagiados y 7 de ellos han fallecido.
La cifras son alarmantes si nos comparamos con Estados Unidos en dónde los niños muertos por covid-19 sólo alcanzan a 30. Por su parte los expertos señalan que estamos aún frente a una enfermedad todavía desconocida, por lo que mantener la prudencia se hace urgente.
Es por esto, que desde la agrupación Nuestra Clase insistimos en plantear que con Hambre no hay clases, porque nos parece ilógico insistir incluso en este llamado “Plan de Retorno”, sin considerar las graves consecuencias que el retorno a las aulas puede constituir.
Es imposible retornar a las clases presenciales cuando sabemos que las condiciones transversales para evitar los futuros contagios no están resueltas, ni en las escuelas, ni en los servicios de salud, ni en los medios de transportes, etc.
Las clases presenciales deben continuar suspendidas en virtud de la protección de la salud y el resguardo de las comunidades educativas sin afectar las remuneraciones de los trabajadores de la educación, incorporando para ello un mayor impuesto a los millonarios y súper millonarios de nuestro país.
Mantener la suspensión de las clases presenciales es una medida básica para proteger a la comunidad en general, evitando así un estrés innecesario en la población y lo más importante cientos de contagios que no solo podrían ocurrir al interior de las comunidades educativas, sino que también en los trayectos a los establecimientos educacionales, y su transmisión a las familias, incrementando por supuesto el colapso y la fatalidad en los centros de salud.
Como hemos venido insistiendo esta crisis que ha traído consigo la pandemia sólo ha venido a incrementar y evidenciar todas las desigualdades que por años hemos sufrido, desigualdades que todos los Gobiernos desde la Concertación, la Nueva Mayoría y la Derecha profundizaron, manteniendo un sistema de precarización capitalista y neoliberal que junto a los empresarios solo buscaron enriquecerse a costa de nuestro trabajo, por eso que la crisis la paguen ellos.