Este martes el Gobierno informó que no firmaría el Acuerdo de Escazú y argumentó por medio de cuatro puntos sus motivos para no hacerlo, lo que fue ampliamente reprochado.
Miércoles 23 de septiembre de 2020
Matías Asun, director nacional de Greenpeace, señaló que “con la intervención en el Congreso del ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, y de la ministra de Medio Ambiente, Claudia Schmidt, en donde han intentado explicar las razones por las que Chile no firmará el acuerdo de Escazú, se confirma que el gobierno del presidente Piñera ha engañado al país haciéndonos creer que los temas medio ambientales están en el centro de su agenda. No es así y hoy ha quedado ratificado con la intervención del canciller”.
“El Gobierno promovió y lideró el acuerdo de Escazú que hoy decide no firmar, el Gobierno expuso el acuerdo de Escazú como argumento para conseguir la sede de la COP25. Bueno, resulta todo fue un engaño. Una publicidad engañosa que finalmente hoy se sincera. Sentimos la decepción de quien ha sido engañado por largo tiempo”, sostuvo.
Sebastián Benfeld, Champion de Escazú por la Cepal y líder de campaña Escazú Ahora Chile, agregó por su parte que les indigna profundamente “la decisión del Gobierno de Sebastián Piñera de no firmar el acuerdo por los DDHH y el Medio ambiente más importante de los últimos 20 años. Las respuestas formuladas por el canciller dan cuenta de su incapacidad de dar con argumentos reales que justifiquen su decisión para no firmar el tratado que su propia cartera escribió durante más de 6 años”.
“Es inaceptable que mientras en Naciones Unidas el Presidente habla de avanzar hacia un desarrollo sostenible y proteger los DDHH, en su propia casa siga postergando la entrega de soluciones concretas a quienes sufren en carne propia las consecuencias de una institucionalidad ambiental deficiente”, aseguró Benfeld.
En esa línea, agregó que “esto es un portazo en la cara".
Piñero dejo claro que su compromiso con el medio ambiente es a la medida de las grandes empresas, protegiendo la depredación del medio ambiente donde es la población pobre la que paga las consecuencias.
No olvidar la situación critica de quintero-puchuncavi que movilizo a miles de personas por intoxicaciones y muertes por contaminación.
Su supuesta defensa del medio ambiente es tan hipócrita como la defensa de los DDHH que hace mientras en chile siguen impunes policías y militares inculpados por agresiones al pueblo trabajador.
En su faceta extractivista [el capital] ni siquiera deja empleo, solo saqueo, muerte y represión. El pueblo saqueado es como un enfermo que es despojado permanentemente de sus fuerzas hasta que estas ya no le permitan siquiera ponerse en pie.
Frente a la crisis medio ambiental es urgente un plan de emergencia gestionado por trabajadores, especialistas y la población, que parta de la base de expropiar las empresas contaminantes y profundizar medidas sanitarias en beneficio del pueblo trabajador.
Estas medidas nada tienen que ver con las políticas hipócritas del “capitalismo verde” que impulsan sectores de la oposición a nivel nacional e internacional que no atacan el problema de raíz que hoy devasta el medio ambiente. No será de la mano con gobiernos capitalistas como enfrentaremos esta urgente problemática.
Es urgente exigir la expulsión del imperialismo y la expropiación bajo control obrero y de las comunidades de las ramas estratégicas de la economía.
La reconversión de la industria, el agromodelo y la minería sobre bases sustentables, la inmediata prohibición de las fumigaciones aéreas hasta la reducción progresiva del uso de agroquímicos, la preservación de los humedales y la expropiación de la propiedad terrateniente para regenerar los ecosistemas y los servicios que brindan al pueblo trabajador son pasos básicos para combatir la destrucción del medioambiente producto del capitalismo depredador.