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Ciudad de México. Recolección de la basura: trabajo precario y salarios miserables

La Ciudad de México genera 13 mil toneladas de basura diarias, miles de trabajadores sindicalizados y “voluntarios” se encargan día, noche y madrugada de mantener limpia una de las ciudades más pobladas a cambio de unas monedas.

Camilo Cruz México

Jueves 10 de agosto de 2017

Son alrededor de 65 mil trabajadores que de manera informal se dedican a la recolección de la basura por toda la ciudad: 50 mil chatarreros, 10 mil “voluntarios” y 5 mil pepenadores.

Esta fuerza laboral se complementa con los 17 mil trabajadores sindicalizados de la sección 1 “Limpia y transporte” del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal (SUTGDF) que trabajan acompañados de los 10 mil “voluntarios” que ni siquiera son reconocidos como trabajadores y por ende, no perciben un sueldo, solo viven de las monedas que los capitalinos les dan.

Miles de familias que se sostienen de la recolección de la basura se enfrentan a la informalidad, a no tener salario ni prestaciones, mucho menos seguridad social. Los número hablan por sí mismos. Solo en la Ciudad de México de los 82 mil trabajadores que se dedican a recoger la basura, solo 17 mil son reconocidos por el gobierno de la ciudad como trabajadores.

Además, los trabajadores sindicalizados han denunciado la terrible corrupción que impera en el SUTGDF, denunciando la venta de plazas hasta por 150 mil pesos, así como la venta de vehículos que el gobierno de Miguel Ángel Mancera compró recientemente. El jefe de gobierno condicionó a los trabajadores de que si quieren un vehículo recolector nuevo, tienen que pagar 80 mil pesos, incluso las refacciones para los vehículos y los carritos de barrendero son vendidos por el sindicato.

En la Central de Abastos, trabajan alrededor de 400 personas solo en limpieza y diariamente recolectan 600 toneladas de basura compuesta por un 70% de residuos orgánicos y un 3% de residuos inorgánicos. Para esta titánica tarea se trabaja prácticamente todo el día y hacen decenas de viajes para mantener limpia la Central de Abastos.

Recientemente hubo una reunión entre el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera y representantes de la Confederación Nacional de Industriales, de Metales y Recicladores. Representantes de 17 entidades federativas de este gremio se dieron cita y discutieron qué pasaría con el futuro de miles de familias que se sostienen de esta actividad.

Miguel Ángel Mancera sostuvo un “compromiso” con los dirigentes para seguir viendo la posibilidad de avanzar en que quienes se dediquen a este trabajo puedan seguir haciéndolo y prometió que se mejorarían las unidades de transporte de basura, otorgar seguridad social y acceso a servicios de salud pública para todos los informales.

Una mentira que seguirá sosteniendo rumbo a 2018, porque el jefe de gobierno tiene apoyo en el SUTGDF y más concretamente en la sección 1 dirigida por Hugo Alfredo Alonso Ortiz, ya que son una importante base que los respalda en su carrera hacia las presidenciales sea o no con el PRD.

Sin embargo, la problemática de la basura en una urbe tan grande seguirá siendo tema recurrente. Los que siempre saldrán perdiendo son los miles de trabajadores que se ven afectados por la nueva ley de reciclaje que no solo contempla la separación de la basura en cuatro grupos, sino la prohibición para recolectar basura por fuera de los agremiados.

Una cuestión que denota las verdaderas intenciones de Miguel Ángel Mancera: abrirle paso al sector privado para que se haga cargo de la recolección de basura y ahorcar a miles de familias que se sostienen actualmente de esta actividad, sin garantizarles nuevos puestos de trabajo con salarios que alcancen al menos a cubrir el costo de la canasta básica, seguridad social y jornada laboral reducida por tratarse de un trabajo insalubre.