El día martes 28, los directivos de la Corporación de Universidades Privadas (CUP) se reunieron con el MINEDUC para pedir reformular el último anuncio de la Ministra Adriana Delpiano acerca del beneficio estatal hacia los planteles educativos. Este contempla el 60% de gratuidad, pero sólo a los establecimientos que integran el CRUCh.
Ayline del Canto Estudiante periodismo UAH
Jueves 30 de julio de 2015
Luego de que se reafirmara el discurso de Michel Bachelet del pasado 21 de mayo, el cual indica que las Universidades Privadas que estén por fuera del Consejo de Rectores no obtendrán beneficio alguno estatal, distintos rectores de aquellos planteles afectados plantearon su disconformidad con el anuncio del Gobierno.
Y este martes Hugo Lavados, rector de la Universidad San Sebastián y Claudio Ruff, rector de la Universidad Bernardo O’Higgins, junto al vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Universidades Privadas, Ricardo Israel, se reunieron con la Ministra de Educación para discutir acerca de la medida que ha causado tanto malestar entre los dueños de las privadas.
Como solución solicitan una mesa técnica en la cual se pueda profundizar acerca del financiamiento. También plantearon entregar un documento en el cual se analicen las bases de la reforma y las modificaciones que los distintos establecimientos que integran esta Corporación encuentran pertinentes.
El temor de este grupo de rectores se materializa en la disminución de matrículas que podrían obtener las casas de estudios que no sean beneficiadas, ya que los estudiantes escogerán aquellas que sean capaces de cubrir los altos gastos en aranceles y cuotas de ingreso. Temor de perder una empresa.
Además propusieron repartir los ingresos destinados a la reforma educacional de manera proporcional, reduciendo a un 40% el inicio de la gratuidad con el fin de que este llegue a todos los establecimientos. Una medida muy contraria a la demanda histórica de los estudiantes, quienes planteaban la gratuidad en un 100% y no en un 70% o 60% como a moderado el Gobierno de Bachelet.
Según Hugo Lavados “la ministra nos dijo que es posible que en el proyecto haya algunos cambios” en ese sentido los rectores mantiene su posición de que esta reforma promueve la inequidad y discriminación por lo cual debe modificarse. Aun así "la ministra Delpiano señaló que lo más probable es que se mantenga el envío en el mes de septiembre, porque si no, no se avanza en el trámite legislativo" agregó el vocero de la CUP.
¿Pero quiénes son los más interesados en reformular el proyecto antes de su legislación?
La ofensiva de la DC para obtener el financiamiento a los privados
Hugo Lavados el vocero de la CUP y uno de los rectores más inquietos ante la medida, es militante de la DC. Partido que ha estado muy presente ante el debate de la reforma educacional y la batalla entre privados y el Gobierno.
El senador Ignacio Walker emplazó al Gobierno para que reconsiderara el ajuste de la reforma educacional por encontrarla discriminatoria. ¿Pero discriminatoria para quién? ¿Para los empresarios, la DC y curas que están detrás de los planteles o a los estudiantes que año a año le suben los aranceles y les cierran las universidades?
Por otro lado, la senadora Carolina Goic, integrante de la DC, le siguió la línea a Walker pidiendo reconsiderar la media para hacerla más inclusiva. Otro de los presentes en el debate ha sido el cura Fernando Montes, quien ha hablado en defensa de su Universidad Alberto Hurtado y todos aquellos empresarios y militantes de la DC, como el secretario general José Miguel Burmeister, que son parte de la directiva del establecimiento.
El subsidio a los privados y lo que los estudiantes exigen
Sin embargo, todas las justificaciones que han dado los rectores no son más que para perpetuar su negocio en la educación.
El financiamiento estatal que tanto ruegan al MINEDUC se traduce en el interés que tienen por llenar sus bolsillos y no necesariamente otorgar beneficios a sus estudiantes. Reflejo de esto son las constantes alzas en aranceles y matrículas, llegando hasta los $6 millones algunos valores de carreras, lo cual nada tiene en común con el discurso de preocupación que plantean respecto a equidad.
La exigencia del financiamiento estatal por parte de los rectores de Universidades Privadas, no hace nada más que perpetuar la lógica de un modelo de educación de mercado. Los empresarios y curas sólo obtendrán beneficios económicos, con un subsidio que seguirá abalando el régimen educacional y el cual ha sido rechazado por la mayoría de los estudiantes.
Las demandas de democratización y transparencia financiera, radica en mucho más que una consigna. Este sentir proviene de la constante desconfianza y malestar que los estudiantes tienen por quienes dirigen las universidades en las que ingresan y por saber hacia dónde van las altas sumas de dinero que entregan.
Los rectores exigen que se les financien sus negocios, aquellos que abren y cierran cuando quieren, pero no tiene consideración alguna al momento de dejar morosos y sin estudios a cientos de jóvenes con tal de salvar sus ingresos.