Luego de diversas reuniones con el consejo asesor del MINEDUC, rectores de distintas universidades plantearon fórmulas para frenar el incremento de la gratuidad, en donde los principales afectados seguirán siendo los estudiantes.

Camilo Jofré Profesor, militante del PTR e integrante de la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase.
Domingo 1ro de septiembre de 2019
Once fueron las reuniones que se llevaron a cabo entre representantes del Consejo de rectores de Chile (CRUCH), de institutos profesionales, y el subsecretario de educación superior, Juan Eduardo Vargas. En algunas de estas instancias también se hizo presente la cuestionada Ministra de Educación, Marcela Cubillos.
Uno de los temas centrales en estas reuniones, fue el financiamiento a la educación superior, donde se entregaron diversas propuestas tanto desde los representantes de los establecimientos educacionales como también del Gobierno, teniendo como punto en común, que la idea de gratuidad universal terminaría dañando a la educación superior en su conjunto.
Un escenario económico en donde siguen perdiendo los estudiantes
Los tiempos mejores que prometía el Gobierno de Sebastián Piñera, nunca llegaron. Un escenario caracterizado por la desaceleración económica, marca de conjunto las políticas que impulsara el Gobierno, regido por los intereses empresariales que representa.
Es así, como una de las propuestas que toman fuerza dentro de estas reuniones, es el seguir manteniendo el 60% de gratuidad para los estudiantes, es decir, para quienes alcancen el sexto decil. La normativa estipulaba un aumento para el 2020, en donde se pensaba llegar a cubrir al 70% de los estudiantes, considerando las condiciones económicas que atravesara el país.
Es decir, el Gobierno de Chile Vamos, vuelve a mostrar su carácter empresarial, argumentando que por la inestable situación económica que se prevé para el país, el imposible ampliar la gratuidad, haciendo pesar los vaivenes económicos sobre los hombros de las y los estudiantes, pero sin tocar ni un pelo a la educación de mercado y los empresarios que se enriquecen a costa de este derecho.
Además, muestra el margen de maniobra que dejo abierto el Gobierno de Michelle Bachelet, a la hora de la aprobación de la beca gratuidad la cual estaba hecha respetando los límites de la educación de mercado y nunca se trato de una verdadera gratuidad para el conjunto de los estudiantes, sino, una beca igual de restrictiva que las ya existentes, lo que se puede palpar en la perdida de la gratuidad que este año afectaría a aproximadamente 27 mil estudiantes a nivel nacional.
Por otro lado, miembros del CRUCH buscan acabar con la regulación arancelaria, lo que significaría que los deciles siete, ocho y nueve (quienes no son parte del sistema de gratuidad, y que hoy tienen aranceles ajustados) ya no contarían con este reducción en el arancel.
Estas propuestas buscaran ser resueltas en una última reunión entre los asistentes ya mencionados.
Esto deja en claro que la educación de mercado lejos está de acabarse. Y al mismo tiempo nos muestra que los partidos del régimen sólo se han encargado de administrado y profundizar la herencia de la dictadura poniendo uno que otro matiz a un sistema educativo que precariza la vida de millones. Así como también nos muestra que la estrategia del desvío parlamentario, que han tenido de manera histórica las direcciones del movimiento estudiantil encabezadas por las Juventudes Comunistas y el Frente Amplio, no da respuesta a las demandas históricas de las y los estudiantes, rebajando nuestras demandas para moldearlas al interés empresarial.
Ante este escenario se hace muy necesario el retomar la lucha por una verdadera educación pública, gratuita, democrática, y no sexista, poniendo al centro el camino de la movilización y discusión desde las bases, confiando en las fuerzas que puede tener el movimiento estudiantil en unidad con el conjunto de la clase trabajadora.
Solo a través de una gran lucha junto a trabajadores, docentes y el conjunto de la comunidad educativa podremos conquistar una verdadera gratuidad en la educación y ponerle fin al mercado con el cual se enriquecen un grupo pequeño de empresarios.