×
×
Red Internacional
lid bot

MUJERES REVOLUCIONARIAS. Red Rosa: la novela gráfica de Rosa Luxemburgo

La artista y activista británica Kate Evans recrea la vida de la gran revolucionaria Rosa Luxemburgo en una novela gráfica con hermosos dibujos. Entrevistamos a la autora de Red Rosa, La Rosa Roja.

Josefina L. Martínez

Josefina L. Martínez @josefinamar14

Miércoles 13 de julio de 2016 00:07

La biografía de Rosa Luxemburgo está atravesada por tantos acontecimientos históricos, experiencias revolucionarias y momentos dramáticos, que podrían llenar el guion de varias películas. Rosa Luxemburgo vivó tiempos intensos: nació el mismo año de la Comuna de París y murió asesinada a los 47 años durante la insurrección alemana en 1919. Vivió su vida con los ojos abiertos, como una personalidad revolucionaria brillante. Fue al mismo tiempo una gran teórica marxista, una agitadora de masas y una revolucionaria integral, su lema era: “primero, la acción”, dotada de una fuerza de voluntad inquebrantable para transformar la realidad.

Kate Evans capta con emoción y creatividad algunos de esos instantes más emotivos y decisivos de su vida, a través de viñetas donde se mezclan diálogos personales, fragmentos de su correspondencia y sus trabajos teóricos. Un lenguaje gráfico muy actual que permite llegar a nuevas generaciones que se acercan por primera vez a la vida de Rosa Luxemburgo.

La novela nos permite seguir a Rosa Luxemburgo desde sus comienzos en el movimiento socialista revolucionario con tan solo 15 años en Polonia, su viaje a Berlín para integrarse al Partido Socialdemócrata alemán, las luchas teóricas y políticas contra el revisionismo reformista de Eduard Bernstein, su admiración por la gesta revolucionaria de 1905 en Rusia y sus escritos sobre la huelga general política de masas.

Otro período excepcional de su biografía abarca los años dedicados a agitar entre los trabajadores la lucha contra la guerra, su combate internacionalista contra la traición histórica de la socialdemocracia alemana que aprueba los créditos para la guerra y la matanza imperialista.

La revolución rusa de 1917 encontró en Rosa Luxemburgo una firme defensora que buscó transmitir a la clase trabajadora alemana ese fuego revolucionario.

Los dibujos de Kate Evans también nos acercan a episodios de su vida personal y política, sus relaciones personales, sus amistades, sus amantes y diferentes períodos que pasó detenida en la cárcel. Su profunda amistad con Clara Zetkin, organizadora del movimiento de mujeres socialistas, la acompañó toda su vida. La ruptura con los cánones establecidos para las mujeres de la época se mostró tanto en su vida personal como en su actividad política, en un mundo donde los hombres reinaban también dentro de los partidos socialistas.

León Trotsky escribió en un artículo de 1932 que era imprescindible rescatar la memoria de Rosa Luxemburgo para “transmitirles a las jóvenes generaciones proletarias, en toda su grandeza y fuerza inspiradora, esta imagen realmente hermosa, heroica y trágica.”

La novela gráfica de Rosa Luxemburgo es un aporte más a esta tarea. Entrevistamos a Kate Evans, autora de Red Rosa y compartimos con los lectores de Izquierda Diario algunas de sus viñetas.

ID: ¿Por qué Rosa? ¿Cómo te decidiste a realizar una novela gráfica sobre Rosa Luxemburgo?

Fue un encargo de Paul Buhle, una persona que se dedica a editar novelas gráficas sobre algunas personalidades. Tuvo la idea y consiguió financiación de la Fundación Rosa Luxemburgo. Luego buscó a una mujer para escribir y dibujar la novela gráfica y se encontró con mi nombre. Hasta ese momento yo no conocía mucho sobre Rosa Luxemburgo y cuando comencé a investigar quién había sido ella, me dije: “Oh, ¡era brillante!”

¿Para ti qué es lo más vigente del legado de Rosa Luxemburgo?

Rosa es una marxista, y creo que Marx ha aportado la crítica más coherente del capitalismo. El capitalismo se encuentra contra la pared en este momento. Tenemos un neoliberalismo rampante que conduce a la consolidación del poder y el dinero en las manos del 1 %. (…) En realidad estamos viendo un retorno a los valores victorianos de la peor manera posible, en términos de desmantelamiento de las condiciones relativas al bienestar de las personas en todo el mundo. Por lo que una crítica al capitalismo es muy útil en esos términos. Rosa fue una lectora, una periodista, una teórica y una revolucionaria socialista.

Para poder hacer esta novela leíste toda su correspondencia y sus escritos, ¿cómo fue el proceso creativo?

Pude leer lo que está disponible en inglés, que no es todo. Empecé con sus cartas, una buena edición de su correspondencia que publicó Verso. Y fue un muy buen lugar desde donde comenzar, porque Rosa es muy buena escritora, muy apasionada y pone mucho de lo personal en lo que escribe, sobre todo en su correspondencia. Los momentos verdaderamente poéticos en mi novela gráfica provienen todos de sus cartas.

Además, tenía que hablar de anticapitalismo, capitalismo y revolución, que es verdaderamente el tema de su vida y de su obra. Pero lo hice sabiendo que estaba todo lo poético y pasional de sus cartas y que podía utilizar eso para relacionarlo con la teoría sobre la globalización, el capitalismo y el imperio.

La novela tiene también muchas escenas de su vida personal, sus amantes, su cuerpo desnudo, su vida como mujer independiente. ¿Por qué te pareció importante incluirlo en la historia?

El sexo era importante para ella. Tenía amantes y era muy activa para elegir los amantes que tenía. Sobre la representación de su cuerpo desnudo, Rosa debe de haber tenido pelo en las piernas y en el pubis, y así la dibujé. La manera en que la industria porno ha moldeado las representaciones del cuerpo de las mujeres es algo que también tuve la oportunidad de desafiar en la novela.

Muchos momentos de su vida los pasa en la cárcel, algo que has reflejado en los dibujos de diferentes maneras, ¿qué significó para Rosa tener que pasar gran parte de su vida en diferentes prisiones?

Parece que lo vivió de diferente manera en cada ocasión. Si no me equivoco pasa hasta 6 veces por la cárcel y yo lo reflejo en tres ocasiones, tratando de mostrar el contraste. La primera vez que está en prisión en Alemania por insultar al Kaiser, le avisan que han revocado la sentencia por una amnistía debido a los festejos del Principe xxx, pero ella se niega a marcharse [de la cárcel]. “¡No!, soy una prisionera política”, dice.

Muy diferente es cuando está en prisión en Rusia en 1906, donde corre el peligro de ser ejecutada. Y después, cuando vuelve a prisión en Alemania, Rosa ya era una figura nacional y supongo que tenía la esperanza de que no la iban a matar, que la iban a enviar de nuevo a prisión.

Al final de tu novela gráfica, una joven del presente está sentada en la tumba de Rosa Luxemburgo, en Alemania. Y en la viñeta siguiente la vemos participando de una movilización, luchando y enfrentando a la policía. ¿Por qué crees que Rosa Luxemburgo puede ser una inspiración para las jóvenes en el momento actual?

Realmente espero que así sea, que se pueda aprender de su historia. Si Rosa pudo tener un gran impacto es porque pudo superar todas las “expectativas” que había en su época para lo que debía ser una mujer occidental. Nosotras podemos aprender de los éxitos de nuestras predecesoras para ir más allá. Creo que Rosa es una inspiración en ese sentido.

Y creo también que es inspiradora la forma en la que ella estaba tan comprometida con el anticapitalismo. Es inspiradora, pero creo que la inspiración tiene que venir de todo el movimiento que Rosa representaba y no solo de forma individual.

En una de las viñetas aparece una manifestación de mujeres de Pan y Rosas, ¿cómo llegaste a esa imagen?

Fue a través de Facebook, tengo muchas amigas y les pedí que me mostraran movimientos contemporáneos internacionales de mujeres. Aparecieron las abuelas de Plaza de Mayo y después alguien me envió las fotos de Pan y Rosas, y cuando las vi dije, “¡Sí, eso es lo que buscaba!” Y me enteré eran parte de un movimiento por el derecho al aborto en Sudamérica. El dibujo está basado en una foto.
Intenté reflejar todas las nacionalidades y niveles de protesta en esos dibujos. Porque creo que es importante que enfrentemos al capitalismo desde los niveles más pequeños hasta los más grandes. Por eso allí también se ven niñas de una escuela en Kenia, jugando en el patio.

Rosa Luxemburgo enfrentaba al imperio, enfrentaba al imperialismo, y hoy el imperialismo a veces es más difícil de ver, pero mucho más importante es combatirlo.

*La novela gráfica ha sido publicada en inglés por editorial Verso en 2015 y será publicada por el IPS próximamente en castellano, en una traducción y edición en preparación a cargo de Alejandra Crosta y Josefina Martínez.


Josefina L. Martínez

Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.

X