lid bot

Internacionalismo. Reflexión de un trabajador ante el foro internacionalista en Antofagasta

La semana pasada con éxito se realizó el Foro Internacionalista: crisis mundial, Latinoamérica y la tarea de los revolucionarios. Con más de 60 personas, entre trabajadores de Homecenter que están en huelga, estudiantes, mujeres y profesionales, el foro dejó puesto sobre la mesa reflexiones en torno a la necesidad de la construcción de un partido de la clase trabajadora.

Martín López

Martín López Trabajador del Litio

Lunes 5 de diciembre de 2016

Escuchar a los y las diferentes expositoras del foro internacionalista, las problemáticas por las que atraviesa la política y la economía a nivel mundial, no fue un tema menor, cuando de por medio ves que los y las afectadas producto de la crisis económica que se vive a nivel internacional, no son precisamente los magnates que las causan. Que no son los empresarios, quienes reciben todas las descargas de lo que ellos mismos generaron, si no que utilizan todos los mecanismos para sobrecargar sobre nuestra clase, sobre nuestros hombros sus crisis, mostrando lo impotente de este sistema capitalista que no tiene nada que entregarnos más que miserias.

Viviendo en el norte de Chile(Antofagasta), donde encontramos un suelo rico en minerales que son indispensables para el desarrollo de las tecnologías a nivel mundial, fue inevitable pensar en cómo la situación de la economía internacional -que comenzó hace ocho años con la caída del Leman Brother’s, que ha hecho tambalear a los regímenes y economías de las potencias europeas, que han desatado planes de reajustes contra el pueblo trabajador para salvaguardar los intereses de los capitalista, que provocó que la economía más emergente como la china desplume de a poco su colchón para contener una economía que aún no encuentra salida, y con esto cómo ha pegado a los países de Latinoamérica- nos ha golpeado a los trabajadores con miles de despidos e incluso hermanos de clase muertos en el trabajo.

Ellos los empresarios tienen sus partidos

Es más, ante las palabras de Alejandro Vilca y su experiencia con el Partido de Trabajadores Socialistas, las candidaturas obreras con el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, la sensación que provocaba, era ese de por qué que aquí-y en muchas partes del globo-no existe una herramienta fuerte que sea capaz de defender con fuerza los intereses, necesidades y derechos de la clase trabajadora. Peor aún, en América latina, los gobiernos y sus regímenes se derechizan ante la nula intención de los gobiernos progresista de los últimos años de plantearse como alternativa para los trabajadores-como los kirchners, los morales, los chávez- y la emergencia de los macri o los piñera son parte del voto castigo, de la deslegitimación por parte de la juventud de estos regímenes que no nos dieron nada ni siquiera en momentos de boom económico.

A la vez rondaban preguntas, como ¿qué les permite a los empresarios y sus gobiernos actuar impunemente contra nuestra calidad de vida?. Es así como la respuesta iba vislumbrando, las relaciones de los emblemáticos casos de corrupción: los PENTA y SQM, financiando a los políticos de la derecha y la Nueva Mayoría. Y si, los grandes empresarios financian a muchos parlamentarios, que fortalece la defensa de los intereses de quienes nos explotan, esos mismo parlamentarios militantes de los partidos de los gobiernos de turno, es decir, los empresarios tienen sus partidos políticos. Esos mismo que año a año, con sus gobiernos manejan el Estado(burgués o empresarial), este que los capitalista mantienen para administrar la opresión y explotación contra quienes trabajamos, y así la "legalidad" que hace creer que todas las miserias que vivimos pasen al plano de lo normal, de lo normado hasta de lo natural.

La necesidad de que la clase trabajadora construya su propia herramienta política

Por lo tanto, la respuesta se iba hilando con más fuerza en cada momento. Si los empresarios tienen sus partidos, gobierno y un Estado que responde a sus intereses. Los trabajadores debemos buscar la forma de forjar una gran organización política, un partido propio que pelee por nuestros derechos. Un partido que sea capaz de pararse de igual a igual frente a los partidos patronales, que levante la independencia política de los trabajadores, que tenga la ambición, el programa y la estrategia para levantar un gobierno de la clase trabajadora, que transforme el Estado, en uno que elimine la opresión y explotación hacia nosotros, donde seamos quienes somos la mayoría los y las que tomemos el destino de nuestras vidas, sí en nuestras propias manos.

Construir ese partido, que sea una herramienta de combate para las y los trabajadores, como el que luchamos día a día por construir las mujeres, los estudiantes y los trabajadores del Partido de Trabajadores Revolucionarios. Que comprenda que la única forma de liquidar la unión mundial de los empresarios que nos arroja a los márgenes de la vida como lo hace el capitalismo, es planteando la necesidad de construir también el partido internacional de la clase obrera, el único que podrá poner por delante la conquista de nuestras vidas lejos de las cadenas que los capitalistas nos han impuesto durante décadas.