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OPINIÓN. Reflexiones sobre el paro general (II)

Lunes 8 de agosto de 2016

Continuamos con la reflexión de la situación uruguaya a partir del importante paro general realizado el pasado 14 de julio. Aquí va la segunda entrega, a modo de aporte a la reflexión de trabajadorxs y estudiantes que se aprontan a enfrentar el recorte presupuestal del gobierno de Tabaré Vazquez, pretendiendo que la crisis la pague el pueblo trabajador.

1) El devenir del ajuste económico que encabeza Astori estará influenciado por las mismas tendencias económicas externas, así como por la situación económica y política continental. La ofensiva de la derecha y el imperialismo en Brasil que abrió la perspectiva al golpe institucional, combinado con la elección de Macri en Argentina, y la crisis y hundimiento del chavismo en Venezuela, configuran un nuevo escenario en el Cono Sur. Uruguay, a través del Canciller Nin Novoa, no duda en jugar con el imperialismo, buscando el TLC con EEUU e inclinándose cada vez más junto a las derechas del MERCOSUR a su liberalización y la incorporación a tratados como la Alianza del Pacífico. Así, la colocación de bonos globales de deuda a 2030, que es presentado por Astori como un gran logro y un respiro para el país, puede que sea solamente un oasis en medio de la crisis capitalista en los países centrales que tuvo en el "Brexit" una nueva manifestación de la crisis.

2) El descontento que motorizó el paro tiene causas profundas. Un primer punto se debe a las medidas implementadas en el último tiempo tendiente a imponer techos salariales, así como la suba del IRPF a un sector minoritario de la clase trabajadora, y que impactó centralmente en los sectores de clase media. Estas medidas debilitaron la alianza de clases en la que se basa el gobierno del Frente Amplio. Pero el malestar no es exclusivo de las capas medias y sectores altos de trabajadores, sino que llega a los contingentes de miles de trabajadores y trabajadoras a los cuales no les llegaron los 11 años de "bondades" frenteamplistas. Esos más de medio millón de trabajadores y trabajadoras que cobran salarios inferiores a 15 mil pesos, con condiciones laborales de ultra-explotación, y que viven en las barriadas populares en viviendas precarias, o pagando alquileres, con servicios de mala calidad; o los 120 mil jubilados y jubiladas que viven con la jubilación mínima ($8700) y a los cuales se les burló con el aumento de 200 pesos. Son aspectos estructurales que el Frente Amplio no solo no pudo resolver (en el marco de muchos años de crecimiento económico), sino que agravó (por ejemplo, la brecha entre ricos y pobres). En palabras de Fernando Pereira "No hay jubilado ni trabajador ni estudiante que no esté caliente".

3) Las declaraciones del Secretario General del PIT-CNT, Marcelo Abdala sobre que "Cuando el gobierno se va a la derecha, actuamos firmes" es una especie de "revival" de la teoría del gobierno en disputa del PCU. Solo que esta vez ya no se trata de conquistar la hegemonía de la clase obrera al interior del FA para "avanzar en democracia hacia una democracia avanzada, rumbo al socialismo", sino para "empatar" en los Consejos de Salario. Le otorgamos el mérito de reconocer que los capitalistas y el gobierno están ganando a costa de quienes trabajamos día a día.

4) Estamos en una situación política completamente nueva. La lucha educativa contra la intransigencia y dureza del gobierno en 2015 expresó los contornos de una nueva etapa política. La situación de desaceleración económica y ajuste contra el pueblo tiene un nuevo elemento inédito en el régimen político uruguayo: es el Frente Amplio en el gobierno el que debe descargar la crisis sobre los trabajadores y sectores populares, el partido que desde 1971 se fundó expresando distorsionados estos intereses, y que desde entonces funcionó como el gran "mediador" de las contradicciones y polarizaciones sociales en nuestro país. Este elemento no es menor, ya que al conjunto del empresariado nacional y extranjero le preocupa la estabilidad del sistema de partidos en Uruguay y el rol histórico del FA como "partido de la contención" de las aspiraciones sociales y políticas en los marcos del régimen.

5) En esta nueva situación surgirán luchas y fenómenos que exigirán la mayor atención e intervención de la izquierda no frenteamplista. La clase trabajadora será protagonista de importantes conflictos a los cuales su dirección intentará amortiguar, generando cada vez más malestar entre los/as trabajadores/as. En este marco es que estará planteada más que nunca la perspectiva de intervención para construir polos clasistas de referencia en el movimiento sindical para luchar por recuperar el PIT-CNT y las organizaciones populares para la lucha y con independencia política del estado y el gobierno. En los movimientos sociales como el movimiento feminista también estará planteado intervenir audazmente para plantear una perspectiva de organización anticapitalista frente a la opresión diaria que sufren miles de mujeres en sus trabajos, sus hogares. El movimiento estudiantil está despertando después de al menos dos décadas de pasividad y conformismo, y cada vez más será actor importante en las luchas sociales, tanto contra los recortes educativos como en la lucha contra la contaminación medioambiental, o movimientos como el de la diversidad sexual y la lucha por los derechos humanos, contra la impunidad de ayer y de hoy. Para esta perspectiva hay que prepararse y en eso estamos quienes hacemos La Izquierda Diario Uruguay, como parte de la Red Global La Izquierda Diario en 11 países y 5 idiomas. Este es el espíritu que guía nuestra práctica política.