A 45 años del Golpe de Estado, la memoria de las y los hijos de detenidos de la dictadura militar continúa presente contra la impunidad.
Martes 11 de septiembre de 2018
Este 11 de septiembre se conmemoran 45 años del Golpe de Estado. El paso de la dictadura cívico militar marcó un profundo cambio en el plano político, económico y social y, con ello también la transformación de las relaciones sociales y familiares de quienes eran opositores al golpe.
Desde La Izquierda Diario reproducimos los relatos de dos mujeres cuando sus padres fueron detenidos el 11 de septiembre de 1973.
Claudia Tassara, psicóloga y militante de la agrupación de mujeres y de la diversidad sexual, Pan y Rosas, recuerda el momento cuando es detenida su madre: "Mi madre Miriam Ruilova que hace 45 años un día como hoy, martes 11 de septiembre, llegaron los milicos a la casa donde vivía rompiendo todo lo que había, pegando con sus metralletas a quienes vivían en esa casa. Era el golpe militar y a punta de patadas se llevaron a mi vieja detenida, como estaba ocurriendo en ese momento en tantos lugares del país, en casas, fábricas, universidades, etc. Algunas y algunos no volvieron jamás, tengo la suerte de que mi madre sigue viva y mi tíos también quienes fueron torturados, detenidos y exiliados. Por suerte el día del Golpe de Estado mi tío Pedro me había llevado a Ovalle dos días antes, de lo contrario me hubieran llevado detenida con mi vieja y no sé lo que hubiera pasado conmigo, tenía 6 meses, lo más probable es que hubiera desaparecido o entregada a los milicos siendo criada en la familia de alguno, lo que hubiera sido peor que desaparecer. Hoy a 45 años del golpe cívico militar, muchas familias no saben aún qué pasó con sus desaparecidos, están soltando de cárceles de lujo a los pocos genocidas que están cumpliendo condena, la mayoría sigue impune, seguimos en muchos aspectos con la herencia de la dictadura. Así que ni perdón Ni Olvido."
En el sur, Chepi Guerrero, hija de un obrero militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, recuerda los peligrosos caminos que realizaba su madre en búsqueda de la liberación y justicia por su padre, quien estaba detenido en el regimiento de Puerto Montt.
"Mi madre cuenta que una de las tantas veces que tuvo que imponerse con los represores, no faltó el día que uno de los cuantos desquiciados se le ocurrió ir a buscar a mi viejita, y le dijo: "a tú esposo terrorista lo matarán y me debes acompañar a hacer una declaración", dijo el milico. Mi viejita perpleja no sabía qué hacer, pero eso de ir a declarar claro que lo hacían, y mi madre como su fiel compañera de mi padre, iba a hacer lo que le estaban pidiendo, claro, sintió una sensación muy extraña, se fue con el milico, su vecina la Calala, le dijo: "anda no más flaquita, yo me quedo con los niños". Así fue cuando mi madre se sube al jeep militar, van bajando a la comisaría supuestamente, en eso el tipo dobla en una calle que por supuesto no era el camino correcto, mi madre muerta de miedo le dice: " ¿dónde me lleva, oiga dónde me lleva?", cállate le dice si acá, están interrogando a las mujeres de los terroristas, se bajaron del auto entraron a una casa mi madre aterrada, pero al mismo tiempo pensaba que podía ser algo beneficioso para mi padre, miró alrededor ya que habían mesitas y juguetes de niños, ella pensó que quizás, el tipo tenía cierto criterio. La verdad mi madre se quedó muy alerta. El milico tenía un arma, que dejó en la mesa cuando se sacó la chaqueta y le dijo " ponte cómoda, te doy un wisky, ¿que te sirvo?". Mi madre, le preguntó qué quiere. El le contesta:" ya sabes lo que un hombre quiere, si quieres salvar a tu marido, me debes atender". Mi viejita dice que sintió tanto miedo, el tipo quería abusar de ella, mi madre no lo pensó dos veces y le tomó el arma le apuntó y le dijo déjame salir de acá o te disparo, el tipo se quedó inmóvil, total mi madre era esposa de un peligroso terrorista. Claro que le dispararía, mi madre dice, se me hicieron lanas las piernas, corrió de ahí no sabe cómo, no me cansaba dice ella... Con esto mi madre se da cuenta, que eran unos degenerados en todo sentido, los represores eran capaces de todo y de acá en adelante todo cambiará."