Luego de un fuerte ataque de las fuerzas represivas francesas contra los activistas ambientalistas que se oponen a la construcción de una represa en el sur de Francia, en la noche del 25 al 26 de octubre se encontró el cuerpo sin vida de Rémi Fraisse, un estudiante de 21 años. Si bien la investigación continúa, todo parece indicar que la policía es la culpable. Esto ya está abriendo una crisis en el gobierno de Hollande que trata de desligarse de toda responsabilidad.

Philippe Alcoy París
Miércoles 29 de octubre de 2014 18:35
Manifestación contra la presa de Sivens. 27/10/2014. Foto: REUTERS/Régis Duvignau
La idea de la construcción de la represa de Sivens, en el sur de Francia, fue lanzada por un conglomerado de intereses mezclando políticos locales y patrones del agro-negocio. Además, como si fuera poco el proyecto fue validado luego de una maniobra alevosa en donde la compañía encargada de realizar el estudio sobre el impacto en el medio ambiente era la misma encargada de construir la represa.
Mientras que este proyecto es cuestionado por numerosos organismos y asociaciones, los expertos mandatados por el ministerio del Medioambiente acaban de dar a conocer sus conclusiones. Éstos consideran que la represa tendrá un impacto negativo en el ecosistema y que está sobredimensionado con respecto a las necesidades de los grandes productores de maíz de la región. Sin embargo, obligados por su lealtad al gobierno, no van hasta pedir el abandono del proyecto.
En otras palabras, se trata de un proyecto inútil, construido para una cuarentena de explotaciones agrícolas y los beneficios de las empresas constructoras y la Cámara de la Agricultura.
Desde la declaración como proyecto de interés general por la prefectura del departamento del Tarn, éste suscita un importante rechazo. Decidido a llevar a cabo su proyecto, incluso por la fuerza, el gobierno envió las fuerzas de represión contra el territorio ocupado por los opositores a la represa, como ya había hecho con los manifestantes a otro proyecto inútil del PS en Notre-Dame-des-Landes.
La situación se había tensionado desde septiembre cuando la gendarmería comenzó a cubrir el accionar de grupos reaccionarios que atacaban a los opositores al proyecto.
En la movilización convocada el 25 de octubre, las fuerzas de represión se comportaron con una gran brutalidad contra varios miles de manifestantes que se concentraron para exigir el abandono de la construcción de la represa.
“De pie, un camarada ha caído”
Varios manifestantes resultaron heridos y es en este cuadro que durante la noche del sábado al domingo, Rémi Fraisse, estudiante de 21 años opositor al proyecto, fue asesinado.
Según el informe de la autopsia publicado el 27 de octubre, se afirmaba que no se podía ni confirmar ni negar que una granada de la gendarmería fuera la responsable de la muerte de Rémi.
El ministro del interior, Bernard Cazeneuve, llamó a la “prudencia a los responsable políticos y asociativos que se permitieron hacer declaraciones imprecisas, irresponsable y polémicas” y condenó “con la más grande firmeza los incidentes”. Es una prueba más de la cobardía de este gobierno adepto de la represión de los movimientos sociales.
Es en el cuadro de estas violencias policiales contra los manifestantes que Rémi fue asesinado. Pero esta represión estaba presente desde el comienzo de la lucha y la muerte de Rémi es en ese sentido la continuación “lógica” de une violencia cada vez más grande.
Several cities in #France in memory of #RémiFraysse
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— 15MBcn_int (@15MBcn_int) octubre 28, 2014
Las autoridades buscaban provocar a los manifestantes para crear un incidente y tener legitimidad para expulsarlos. Es por eso que se enviaron 250 gendarmes al lugar, lo que desataría un enfrentamiento.
La familia de Rémi decidió presentar una denuncia por homicidio voluntario « por una o varias autoridades públicas”.
“De pie, un camarada cayó”, se oían en las manifestaciones organizadas en Toulouse. El mejor homenaje que se le podría brindar a Rémi será, en las manifestaciones que se realizarán en su memoria, defender la lucha contra el proyecto de construcción de la represa de Sivens y exigir la renuncia de los responsables directos e indirectos de este hecho.