Graciela Cigudosa renunció este jueves al quedar envuelta en un escándalo por la ejecución de obras de infraestructura en escuelas de la provincia.
Viernes 26 de abril de 2019 12:55
Graciela Cigudosa, quien se desempeñó al mando de la cartera educativa provincial, renunció en el día de ayer en el marco de investigaciones por sobrefacturaciones e irregularidades en la refacción de escuelas, las cuales fueron advertidas por la comunidad educativa en reiteradas ocasiones.
Además se suma la interpelación que provino de Legislatura para saber sobre la situación de las escuelas, a la cual nunca se presentó alegando distintas excusas.
Vale recordar que hace dos semanas el Poder Judicial retiró documentación del Ministerio de Educación para investigar contrataciones y presuntos sobreprecios.
Esto habla a las claras de un problema más de fondo: la crisis en el partido oficialista Chubut Somos Todos se profundiza con los casos de corrupción y va más allá de las acusaciones parlamentarias con afán eleccionario que levanta “la oposición”.
Lo cierto es que los chubutenses han visto desfilar impunemente la estafa pública de todo tipo, como son ejemplo las sobrefacturaciones en torno a las dos crisis hídricas que afectaron a la provincia en su historia reciente y el famoso "Caso Embrujo" (que implica a una extensa red de políticos y empresarios) actualmente en pie.
Cigudosa es parte de este gobierno a cuya cabeza se encuentra Mariano Arcioni y que no vacila en presentarse como candidato para un segundo mandato, haciendo un balance de su gestión afirmando que ellos no dejaron “a nadie en la calle, administrando y asignando con inteligencia los recursos públicos” y un cinismo expresado en “llevamos esperanza a nuestra gente”, “por la igualdad de oportunidades, una sociedad más justa y de respeto por sobre todas las cosas”.
Arcioni fue promotor del Pacto fiscal, artífice del pago escalonado de salarios, férrea política de criminalización a quienes luchan (así como de ataque a los inmigrantes) y de represión a las luchas sin olvidar el miserable presupuesto provincial para este 2019 que tuvo aval de otras variantes del peronismo y cambiemos.
Desde la cartera educativa proliferó en todo momento una política de continuo ataque a trabajadores de la Educación como pudo verse durante el conflicto de estatales del año pasado, que duró más de cien días y que tuvo su momento más crítico en la toma y acampe en el Ministerio de Educación, donde cientos de docentes pasaron a la intemperie gran parte del invierno.
Durante la lucha, miles de voces expresaron la realidad de la educación en Chubut: escuelas cayéndose a pedazos, riesgo eléctrico, problemas con las cloacas y el gas, la miserable partida por estudiante, entre muchas más. El “gobierno del diálogo” respondió con represión aquella noche cuando un centenar de docentes se encontraban manifestando en Casa de Gobierno.
De estas políticas tampoco se pueden desligar a otros nombres como Federico Massoni (actual ministro de Gobierno, brazo ejecutor de las políticas represivas, de militarización de la capital durante el conflicto, la criminalización de los luchadores, etc.), Gerardo Gaitán, Marcial Paz, Pablo Oca y la lista sigue.
Las conclusiones respecto al verdadero rostro de Cigudosa (que integra la lista del oficialismo para estas elecciones como diputada) es que el peso de la crisis y el pago de la deuda continúen recayendo sobre la educación, la salud y la cultura donde los más afectados sean la juventud, las mujeres y los trabajadores. El conjunto de Chubut Somos Todos tiene un norte claro alinearse con la política nacional de Cambiemos, siendo el único diálogo la represión y el ajuste.
Hoy más que nunca es necesario organizar una fuerza política independiente del gobierno y las patronales, en clara defensa de la salud y la educación. Enfrentando las medidas de hambre, ajuste y represión que descargan los gobernadores -como hace Arcioni- de la mano de Macri y el régimen del FMI.