Las declaraciones ante el fiscal de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) indican que los niños murgueros no portaban armas de fuego y no hirieron a los gendarmes que les estaban disparando.
Ulises Valdez @CLAVe
Martes 2 de febrero de 2016
El viernes por la noche cerca de 100 chicos y jóvenes de la murga Los auténticos reyes del ritmo, del Bajo Flores, fueron reprimidos brutalmente por la Gendamería. Para sacar a los jóvenes que ensayaban en el lugar, con motivo de un supuesto operativo, hasta pidieron refuerzos de Gendarmería.
A pocas horas de los hechos, los voceros policiales hicieron circular una versión falsa. “Balean a gendarmes en la 1-11-14”. El relato policial fue difundido por los grandes medios durante el fin de semana. También por la ministra Patricia Bullrich, que fue a visitar personalmente a dos gendarmes supuestamente heridos mientras realizaban el “peligroso” operativo (en el que resultaron heridos 16 chicos).
Hasta que la murga salió nuevamente a la calle, para cantar la verdad. Muchos se enteraron, y los grandes medios tuvieron que cambiar la versión. Por lo menos por ahora.
La movilización también permitió abrir una investigación. La Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), a cargo del fiscal Miguel Palazzani, comenzó a tomar declaraciones a víctimas y testigos de los hechos. Las mismas fueron realizadas en la sede del programa de la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia (ATAJO) del Bajo Flores.
Las declaraciones de los testigos – según informa Noticias Urbanas - detallaron “que la Gendarmería avanzó sobre los vecinos y disparó en una zona donde había niños y adolescentes. Hasta el momento no hay elementos que indiquen que las personas agredidas tuvieran armas, ni que los gendarmes hayan sido heridos en el contexto de la represión denunciada ante el Ministerio Público Fiscal”.
Los chicos murgueros no tenían armas y los gendarmes no habría sido heridos por Los auténticos reyes del ritmo.
¿Se hará justicia?