Los organismos de derechos humanos y querellantes en el juicio Escuelita IV de Neuquén repudiaron la decisión del Tribunal por las absoluciones y bajas condenas a los genocidas que actuaron en la región.
Viernes 30 de septiembre de 2016 11:59
Esta mañana el Tribunal Oral Federal de Neuquén leyó la sentencia en la causa Escuelita IV contra los integrantes de distintas fuerzas que actuaron en la región durante la última dictadura militar. El veredicto a cargo de los jueces Alejandro Silva, Guido Otranto y Marcos Aguerrido fue criticado por el conjunto de las querellas y organismos de derechos humanos de la región, por las bajas condenas a la gran mayoría de los 20 imputados, incluyendo cinco absoluciones. Sólo hubo una condena a cadena perpetua, la Oscar Reinhold, uno de los máximos responsables del accionar de la dictadura en la región. El resto de las penas oscilan entre los 3 y los 10 años. Tampoco el Tribunal determinó si las condenas serán con prisión efectiva o si seguirán gozando de la prisión domiciliaria, beneficio otorgado en otras condenas por delitos de lesa humanidad.
Quienes más duramente cuestionaron el fallo de Tribunal fueron las Madres de Plaza de Mayo Filial Neuquén y Alto Valle y la querella del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH).
Inés Ragni de Madres de Plaza de Mayo dijo que salió del tribunal “con muchísima bronca”. “Hace 40 años que caminamos las calles de Neuquén. Colgamos el delantal en la cocina, sin saber a dónde, ni cómo ni cuándo ni quién nos iba a recibir. Jueces, jefes de policía, tantos lugares recorrimos con una esperanza, la esperanza de saber qué carajo hicieron con nuestros hijos. ¿Dónde están?, eso es lo que queremos saber. Este tribunal le ha dado a los asesinos de los argentinos una miseria de años. Tienen que ir a la cárcel perpetua, por toda la vida” aseguró. “Nosotras vamos a seguir en la calle hasta el último día de nuestras vidas, porque queremos justicia, queremos saber qué es lo que pasó en este país. Yo no voy a decir que estoy triste, no, no estoy triste, porque voy a seguir hasta el último día de nuestras vidas. Las Madres de Neuquén y Alto Valle no vamos a aflojar”, sentenció en un emotivo discurso en las puertas del tribunal.
Por su parte, la abogada querellante del CeProDH Natalia Hormazabal dijo que “nos invade una profunda bronca a todos los que estamos acá. Es una sentencia nefasta, no hay que decirlo de otro modo. Es una sentencia que no atiende para nada a lo que pasó en este juicio, pero no sólo en este juicio sino a los tres anteriores, donde ha quedado más que probada la responsabilidad de todos estos genocidas. Nos están hablando de inseguridad en todos los medios, vemos que abunda la justicia por mano propia, quieren generar un clima de hostilidad y de violencia entre la gente y mandan a los genocidas a su casas. Por eso es realmente una risa esta condena”. Hormazabal a su vez adelantó que “nosotras sin dudas que vamos a recurrir en casación una vez conocidos los fundamentos”.