Este lunes la Unión de Comunidades Indígenas del Norte del Istmo (Ucizoni) realizaron un bloqueo a los trabajos de construcción del Corredor Interoceánico, denunciando que el gobierno en vez de garantizar el acceso a la salud de los pueblos indígenas en medio de la pandemia, ha decidido imponer un proyecto que responde en primer lugar a los intereses de EEUU.
Jueves 27 de agosto de 2020
El Corredor Interoseánico es uno de los megaproyactos estrella del gobierno de López Obrador, según el cual el objetivo es levantar la economía de la zona, pues en los últimas décadas se ha priorizado la inversión en infraestructura e industria en el centro y norte del país.
Según AMLO, este proyecto dará muchos trabajos y beneficiará la economía de las familias de la zona, pero desde los 70 es una de las regiones que mayor inversión extranjera reciben, lo cual no se ha reflejado en una mejora de las condiciones de vida, tanto así que el 70% de la población vive en condiciones de pobreza.
Además escasea el acceso a los servicios públicos como el agua potable y en medio de la pandemia son miles los que han fallecido sin siquiera tener atención médica y enterrados de manera clandestina sin figurar en las cifras oficiales, esto a causa de la falta de atención, según Carlos Beas coordinador de la Ucizoni.
En una entrevista con Pie de Página, Carlos denunció también que el Corredor Interoceánico es la continuación de diferentes proyectos que los gobiernos pasados intentaron implementar, “desde López Portillo con el Proyecto Alfa-Omega, el Proyecto de desarrollo Integral del Istmo de Tehuantepec, el Plan Puebla Panamá de Fox, el Megaproyecto Eólico de Calderón, las Zonas Económicas Especializadas de Peña Nieto”; respondiendo a los intereses del gobierno estadounidense y las empresas trasnacionales para sacar provecho de el bajo costo de la infraestructura y la mano de obra mexicana.
El Corredor Interoceánico contempla 10 polos urbanos de desarrollo, 34 ramas industriales además del ferrocarril, un gasoducto, y una megaautopista, que irá desde Salina Cruz, Oaxaca hasta Coatzacoalcos, Veracruz.
Carlos Beas denunció que los presidentes municipales del Morena, condicionan apoyos económicos por parte del gobierno a costa de que los pobladores apoyen el megaproyectos, además la consulta para aprobarlo, fue realizada en las regiones periféricas por donde el corredor no pasará ni tendrá afectación alguna.
Es necesario que los pueblos indígenas sean acompañados por el resto de sectores afectados por la imposición de megaproyectos y políticas de muerte por parte del imperialismo estadounidense como es la militarización, como lo son los trabajadores arrancados del campo, muchos de ellos indígenas, obligados a vender su fuerza de trabajo a maquiladoras y fábricas por unos cuantos pesos.
Es necesaria la unidad entre los diferentes sectores oprimidos y explotados para frenar los megaproyectos que amenazan con empeorar la crisis ambiental, despojar a indígenas y campesinos y aumentar la precarización de las y los trabajadores.