Una baja concurrencia y primeras situaciones de contagio en las escuelas, marcan el "retorno a clases" presenciales del gobierno. Y es que la falsa normalidad que se intenta implementar, no se condice con el aumento de contagios sostenidos que afectan a distintas regiones y comunas del país.
Miércoles 3 de marzo de 2021
FOTO: El Mostrador
El pasado lunes primero de marzo se llevó a cabo el tan anhelado Retorno a las clases presenciales que desde el inicio de la pandemia proponía este gobierno, sin embargo, durante la jornada de ayer cinco colegios debieron suspender sus actividades presenciales por la presencia de casos con covid-19 al interior de los establecimientos.
De los establecimientos educacionales afectados por contagios, 4 corresponden a la Región Metropolitana y 1 pertenece a la región de la Araucanía, y aún así el ministro Raúl Figueroa insiste en que la medida del retorno presencial a las aulas es acertada, develando por supuesto la escasa preocupación por la exposición a los contagios que son inminentes y ponen en riesgo la vida de miles de estudiantes a lo largo del país.
Mientras en los establecimientos educativos invaden las dudas y el temor de enviar a los estudiantes, el ministro de educación valora que “se activen los protocolos", como si esto aminora en algo el riesgo a que se exponen las comunidades educativas, trabajadores, estudiantes y familias.
Existe consenso en que son las propias comunidades educativas las que deben decidir con respecto al retorno de los estudiantes a las aulas de manera presencial, ó a seguir con la virtualidades, puesto que en la práctica y en la gran mayoría de los establecimientos no existen condiciones sanitarias óptimas, ni insumos que permitan entregar seguridad en este contexto.
Por otra parte, la pandemia no se ha controlado, a diario mueren por COVID19 unas 100 personas, hay colapso en los hospitales y aún muchos profesores jóvenes y estudiantes no son vacunados, pese a toda esta situación adversa este gobierno irresponsable insiste en la presencialidad y en el retorno a las escuelas solamente con fines económicos y sin ninguna consideración intentando instalar una idea de falsa normalidad.
Por una parte, muchas familias dependen de que los estudiantes asistan a la escuela para poder trabajar y no tienen alternativas, y por otra, el problema de la conectividad y el acceso a internet no ha sido resuelto por el Ministerio de educación, por lo mismo debemos apelar sólo a la sensatez de las comunidades educativas poniendo al centro la salud y la educación, frente a la irresponsabilidad e inconciencia de este gobierno criminal.