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Red Internacional
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Medios de comunicación. Reunión con Tinelli: jugada mediática equivocada de Cambiemos

La pelea con Tinelli que desfavoreció al presidente, dejó en el olvido la ronda de entrevistas que dio días atrás. La reacción indignada de otros conductores televisivos.

Juana Galarraga @Juana_Galarraga

Sábado 30 de julio de 2016

Hace pocos días el presidente se lanzó a un raid mediático para dar explicaciones sobre los temas más candentes de la actualidad y revertir la caída de su imagen que se vio afectada tras los tarifazos, el revés de la Justicia y sus sucesivos “ensayos y errores”. El malestar social se acrecienta y Macri y sus asesores pensaron que una buena forma de atacar el problema sería otorgando entrevistas a periodistas afines como Alejandro Fantino, Jorge Lanata, Joaquín Morales Solá y los conductores de Telefe, Cristina Pérez y Rodolfo Barilli.

Mauricio Macri salió al ruedo con un discurso bien armado en el que vertió toda la capacidad metafórica de la que es capaz. para dejar sentadas ideas básicas y fundamentales: el Gobierno que se deja entrevistar por (ciertos) periodistas, que asume errores, que recibió un país caótico, que se toma el tiempo de explicar lo que hace, que entiende a la gente, etc.

Si embargo, tanto esfuerzo parece que valió poco la pena. Luego de tanta sanata dialoguista y tanto recurso discursivo pedagógico para hacer creer a la gente que no hay otra vía que el ajuste, el presidente dio más que hablar por su “pelea” y posterior “reconciliación” con Tinelli que por cualquier otra cosa que haya dicho días antes.

¿Creyó el equipo de Cambiemos que citar a Marcelo a Olivos era un acierto? Quizás la idea era que la reunión fuese entendida, en el marco de las entrevistas previas, como un gesto más de acercamiento a los medios y de manejo más fluido con periodistas y conductores. Eso, en el mejor de los casos. Pero la realidad es que el encuentro a puertas cerradas entre el presidente y el empresario generó cierto rechazo y la imagen de snaptchat con las caras fusionadas de los dos, meta jarana mientras la gente no sabe cómo va a pagar el gas, también fue un desacierto.

Macri quedó como un presidente poco serio que se ofusca y preocupa más por una imitación que por los problemas reales de los argentinos. Pero el conductor también fue señalado por el hecho (aunque a esta altura, es poco probable que le preocupe). Tinelli, quedó como un extorsionador que amenaza con su poder de fuego, da una pequeña muestra de lo que es capaz de hacer para negociar y obtener lo que quiere.

En ese marco, incluso no se privó de traer nuevamente a estudios a la imitación de Fernando De La Rua, también a cargo de Freddy Villarreal, con todo lo que eso implica para la memoria colectiva en el marco de un creciente descontento.

Morales exaltadas

La reunión en la Quinta de Olivos dio más cuerda a la disputa “Marce vs Mauri”, que sin dudas fue el tema de la semana. La reacción de algunos otros conductores de cierta notoriedad le dio un toque más picante todavía.

El primero en saltar a decir su opinión fue Santiago Del Moro, quien dio una lección de moral televisiva al inicio de su programa. “Este gesto de ‘si me das lo que yo quiero, está todo bien’ y ‘si no me das lo que yo quiero, te tuiteo, te pongo el cómico’… Eso es extorsión. Y el mensaje que está bajando para todos los que venimos atrás es que en esta vida, para que te vaya bien, tenés que extorsionar” afirmó Del Moro. "Para los que venimos atrás, es un ejemplo espantoso", remató.

El joven conductor que pasó de los chimentos a la política y se consolidó como uno de los conductores más importantes de América está como dolido, o por lo menos así se lo vio. Es que Tinelli, para un tipo como él, que está haciendo carrera, es un gran “ejemplo” a seguir. Sin embargo el descargo con alta carga de moral escandalizada, es un poco contradictorio viniendo de alguien cuya ética y principios se arrodillan noche a noche frente a los mandatos del rating. Del Moro es capaz de cortarle la cara y hacer callar a su propia madre si le anuncian que la medición está bajando. ¿Desde qué lugar puede hablar y señalar a alguien en nombre de la ética?
Otro que salió al cruce, criticó a Marcelo y bancó a Del Moro, fue su colega y compañero de canal, Alejandro Fantino. En este caso no se sabe si el conductor de Animales Sueltos está dolido en el mismo sentido que Del Moro, o si está celoso. Fantino quizás se pregunte “¿y tanto chupamedismo para qué?

Si hay alguien que ha sido amigo leal del presidente en las buenas y en las malas, incapaz de hacer o decir algo que lo perjudique, ése es Alejandro Fantino. En su programa se mostró indignado por la imagen de snapchat, cuando a él en cambio, le hicieron dejar el teléfono fuera de la sala cuando Macri lo recibió en Olivos.
Debe estar despechado porque su entrevista con Macri, no a puertas cerradas si no con fines de divulgación, pasó rápidamente al olvido. En esta oportunidad, Fantino dio rienda suelta a su amiguismo y dio cátedra del anti periodismo, del que deja que el funcionario vierta su perorata oficial sin repreguntar ni complicar por un segundo al entrevistado. Fantino es otro que debería llamarse a silencio: con qué autoridad moral puede criticar a Tinelli alguien que desconoce los límites de su propia obsecuencia.

Reencuentro ante cámaras

Por lo pronto, Mauricio Macri volvió a visitar el estudio de ShowMatch encarnado en la piel de Freddy Villarreal. Con la canción de Queen, Friends will be friends como fondo, ambos festejaron el reencuentro en un tono amigable y volvieron a fusionar sus rostros con snapchat. La parodia volvió a hacer eje, aunque -ojo- bastante edulcorada esta vez, en la superficialidad del discurso del presidente y en su obsesión por la energía.

  •  “¿Por qué llegamos a este Marce querido? ¿Qué nos llevó?”, bromeó el imitador.
  •  “Gracias por haber venido y quiero que siga viniendo”, aseguró Tinelli.
  •  “Bueno si nos peleamos hoy, mañana te espero en la Quinta de Olivos y arreglamos todo”.

    El que ríe último ríe mejor dice el refrán y acá el único que se ríe de todos, del presidente y del pueblo que lo padece, sigue siendo Tinelli.