La deuda pública de la provincia aumento un 30 % en relación al año pasado. Lo aseguró el gobernador Alberto Weretilneck.
Amelia Robles Redacción Neuquén
Jueves 21 de julio de 2016
La provincia de Río Negro en el mes de agosto volverá a emitir deuda. Desde el gobierno argumentan que estas medidas son para hacer frente a la falta de fondos en la caja del Estado.
¿Quiénes ganan con la deuda?
Cuando hablamos del endeudamiento público, nos referimos a que un sector de empresarios de entidades financieras, inversores y acreedores utilizan estos títulos de deuda como una oportunidad para amasar ganancias. Las letras del tesoro son activos a corto plazo emitidos por el Tesoro Público, y según el gobierno sirven para financiar el déficit público. Los acreedores del Estado, en realidad, nada entregan y nada invierten porque la suma prestada se transforma en títulos de deuda pública, fácilmente transferibles, que en sus manos siguen funcionando como si fuesen la misma cantidad de dinero en efectivo. Entonces esta deuda es tomada por el Estado, para pagar una deuda anterior.
Un discurso que legitima el pago de deuda sobre deuda
En declaraciones a medios locales el ministro de Economía de la provincia, Isaías Kremer, dijo que ”el límite del endeudamiento es del 15 % de las reservas de la provincia, estamos al 10 % de ese endeudamiento” y agregó que “en 2016 y 2017 tenemos un impacto muy alto en amortización de deuda y de intereses”.
En lo que va del 2016 se destinaron 2.500 millones para pagar vencimientos de deuda anterior según fuentes oficiales.
En declaraciones a la prensa en el mes de mayo el Gobernador Weretilneck expresó: “Nosotros empezamos la gestión con una deuda de 5 mil millones de pesos con un propuesto de 7 mil millones. Hoy la provincia tiene un presupuesto de 24 mil millones y la deuda es de 3 mil millones”.
Sin embargo en estos dos meses la deuda se duplicó. Sino no se explica el aumento de la misma que supera el 100 %, que va de los 3 mil millones de pesos en mayo y los 7 mil millones que significa el nuevo endeudamiento a la fecha.
Además el gobierno recibió de Nación 250 millones de pesos en materia de “adelanto de coparticipación federal”. Mientras, Alberto Weretilneck se encuentra en Italia en busca de fondos frutícolas.
Números que no cierran
Ya en el año 2012 se había desatado un escándalo relacionado a los sobresueldos de los funcionarios de Río Negro, donde se dio a conocer que los fondos destinados a la planta política de la Legislatura en aquel entonces eran de $ 5.787.021 por mes.
Se trata de una casta privilegiada de políticos que lejos de resolver la enorme demanda de viviendas, salud y educación, se ubica en defensa de los intereses y las ganancias de empresarios de la fruta, que son un verdadero monopolio centralizado por cuatro empresas que absorben un 99 % de la producción de jugo. De la exportación total de manzanas y peras el 80 % y el 50 % de la tierra productiva de la provincia corresponde a 2 empresas que son multinacionales. Además estas grandes empresas (Moño Azul, Expofrut, PFT), integran toda la cadena productiva: tienen el puerto propio, la logística y todo el circuito de la fruta es manejado por estos monopolios. Incluso algunas con circuitos de comercialización en Europa, China y Rusia.
Te puede interesar: En Río Negro los grandes ganadores siguen siendo los empresarios de la Fruta
Los trabajadores pagan el costo de una crisis que no generan
Con este nuevo endeudamiento y el ajuste en curso, habrá sin dudas un agudizamiento de las contradicciones de un gobierno que se ubica como garante de los empresarios y acreedores que lucran con esta deuda, mientras los efectos de la inflación y la carestía de vida golpean al conjunto de los trabajadores rionegrinos y los sectores populares. En este marco el gobernador Alberto Weretilneck anunció la imposibilidad de hacer frente al pedido de recomposición salarial que vienen exigiendo distintos gremios como Unter y ATE ante lo que ya hay anuncios de nuevas protestas.
Queda abierto un escenario político incierto ante las consecuencias que trae una enorme deuda por un lado y el problema no resuelto de las paritarias que llevaran adelante los sindicatos por el otro. Donde además los trabajadores y los sectores empobrecidos vienen manifestándose en contra de las políticas de despidos, ajustes y criminalización social.