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Crisis socioambiental. Rosario: sigue la organización contra el avance extractivista

Ante la inminente pérdida de estado parlamentario del Proyecto de Ley de Humedales, que viene siendo cajoneado por el gobierno y la oposición, continúa la organización por un frente de lucha en contra del ecocidio y el avance del extractivismo con el que el gobierno pretende afrontar la deuda ilegítima con el FMI.

Lunes 6 de diciembre de 2021 15:17

Este sábado 4 de diciembre organizaciones socioambientales, políticas y activistas se reunieron en un jornada de encuentro contra del extractivismo, a partir de la necesidad de continuar construyendo un plan de lucha en la región. Esta jornada se desarrolló en el marco de que el proyecto de Ley de Humedales perderá inevitablemente estado parlamentario este 10 de diciembre. Si bien no hay cifras oficiales, se calcula que desde el año pasado a la fecha ya se perdieron un millón de hectáreas a causa de la quema indiscriminada. La inminente pérdida del estado parlamentario de la ley, que viene siendo cajoneada por el gobierno y la oposición, dilata aún más una situación que tendría que haber sido resuelta miles de hectáreas atrás.

La respuesta a esta situación tiene que ser tan radical como lo es el problema, y es por eso que desde la Juventud del PTS consideramos necesario fortalecer una alternativa anticapitalista al modelo extractivista, que sea favorable a las grandes mayorías y no a las ganancias de un puñado de empresarios a costa de nuestro presente y nuestro futuro, y convocamos a movilizar en todo el país este 11 de diciembre contra el pago al FMI.

En Rosario el movimiento socioambiental viene dando una ardua pelea desde el año pasado con miles de autoconvocades que salieron a las calles contra las quemas en los humedales en todo el territorio. Esta lucha tuvo como símbolo los cortes piqueteros del puente Rosario-Victoria bajo el pedido "¡Basta de quemas! Ley de Humedales Ya", y asambleas abiertas como espacios de autoorganización de la lucha contra la política extractivista del gobierno nacional de Alberto Fernández, del gobierno provincial de Omar Perotti en Santa Fe y el municipal de Pablo Javkin.

¿Deuda ambiental o deuda externa?

Es necesario encuadrar la falta de respuesta del Estado y el lobby parlamentario con una política clara del gobierno nacional. Este 12 de noviembre terminó la COP26, una conferencia impulsada por la ONU con el fin de organizar la cooperación internacional para “resolver” la crisis climática. En ella Alberto Fernández pidió “compromisos tangibles, concretos” e “instalar el concepto de deuda ambiental”. Sin embargo, hace no muy poco su ministro de medioambiente Juan Cabandié declaró que “no podemos conseguir dólares sin contaminar”, un sincericidio que muestra que más allá del relato, el extractivismo queda.

Aunque en la COP26 el gobierno haya intentado mostrarse partidario de una “política verde”, para sacarse una foto con Biden -presidente del país con más decisión dentro del FMI-, la realidad es que hizo la vista gorda ante el ecocidio de nuestros humedales porque busca impulsar un programa económico favorable a las especulaciones inmobiliarias y al agronegocio.

Sus principales preocupaciones no son ni las condiciones de vida de las poblaciones aledañas al río, quienes respiran humo y cenizas desde el año pasado, ni la fauna y flora que perdimos, de invaluable valor ecológico y cultural. Su atención está puesta en lo que Leandro Santoro llamó “el conflicto de la deuda” con el FMI. Y es que según el diputado nacional por el Frente de Todos “cada argentino le debe al FMI 1000 dólares”.

Tanto el gobierno nacional como la oposición están dispuestos a avanzar con una política económica de ajuste y depredación medioambiental con tal de cerrar los acuerdos con el Fondo Monetario. Tal es así que avanzaron contra la Ley 7722, que tuvo en vilo a millones en las calles en diciembre del 2019 con el fin de proteger las aguas mendocinas; así como también a través de incentivos económicos hacia el fracking petrolero impulsan un negocio que extrae ganancias multimillonarias a partir de la contaminación hídrica y la devastación de los suelos; o incluso firmando el acuerdo porcino con China -con megagranjas ya en marcha en la provincia de Chaco-, un acuerdo que solo anuncia contaminación y futuras pandemias.

Nos encontramos en una jornada de intercambio y organización entre diversos espacios y organizaciones porque somos los sectores populares y trabajadores quienes pagaremos con nuestra salud la contaminación de las aguas y los suelos, quienes pagaremos con nuestras vidas la propagación de futuras pandemias, al igual que los costos de una inflación en ascenso que recae sobre los alimentos y productos básicos, quienes padecemos la imposibilidad de acceder a un alquiler mientras los dueños de la tierra devastan el planeta en favor de sus negocios y la especulación inmobiliaria.

Es por eso que, desde la Juventud del PTS junto a independientes, proponemos fortalecer el movimiento socioambiental, aunando fuerzas con todos los sectores que se proponen pegar con un solo puño contra los planes de saqueo que se agudiza. Llamamos a organizaciones políticas, sociales, ambientales, federaciones, sindicatos y a cada espacio de lucha a la coordinación para construir un plan de lucha en asambleas democráticas que fortalezca esta pelea.

Es necesario fortalecer una alternativa anticapitalista al modelo extractivista, que sea favorable a las grandes mayorías y no a las ganancias de un puñado de empresarios a costa de nuestro presente y nuestro futuro. Pero no podemos pelear por una salida de raíz al problema medioambiental sin desconocer la deuda externa, y es por eso también que convocamos en todo el país a una enorme movilización este 11 de diciembre contra el pago al FMI.