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Red Internacional
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OPINIÓN. Rumbo al plebiscito: la "fiesta democrática" en el polvorín

El retiro del 10% de las AFP pareciera apaciguar al malestar. Entre “socialdemócratas” y fuegos cruzados el gobierno apuesta a un proceso constituyente bajo control, pero, ¿es esto posible?. El régimen heredado de la dictadura tiene con obsolencia programada.

Miércoles 26 de agosto de 2020

Hace algunas semanas la ministra del trabajo en su torpe intento de defender las AFP salió a rechazar el retiro del 10% porque toda la gente “se iría a comprar un plasma” haciendo alusión a que las personas no priorizarían en sus gastos.

Prioridades, parece una palabra vacía en alguien que el capital financiero y las transnacionales le marcan precisamente, sus prioridades. El pueblo trabajador no tendrá “priodidades” a la hora de gastar, lo dice alguien que priorizó por el saqueo de las empresas a costa de despidos y suspensiones.

Pero todo se devuelve. Más allá de que, renovar la lavadora o comprarse un plasma, no tiene por qué ser reprochado por el gobierno, según la Cámara Nacional de Comercio de Chile, el pago del 10% de las pensiones a los chilenos permitió un alza en las ventas minoristas y en los supermercados. A esto se suma un aumento en las transacciones electrónicas para el pago de cuentas básicas —agua, luz y gas—, junto con deudas y prestaciones de salud.

Esto para muchos ha tendido a apaciguar el malestar que día a día se acumula en el país. Pero, ¿Es esto algo momentáneo?. Las familias trabajadoras han hecho lo que han podido para aguantar la crisis, con el retiro del 10%, pagaron deudas, renovaron artículos de casa, pagaron derechos básicos en educación, salud y vivienda.

Pero la situación económica del país está lejos de ser prometedora, los anuncios de recesión, aumento del desempleo se suman a los cuestionamientos al régimen herencia del pinochetismo que se desprendieron en las revueltas de octubre del 2019.

El proceso constituyente que se inicia estará sobre esta base. Por eso, la derecha y el gobierno oscilan, cambian de careta, se dan volteretas. Lavín ahora es socialdemócrata y alcaldes de RN llamaran a votar por el apruebo porque saben que el proceso constituyente está sobre un polvorín.

Tendencias polarizantes

El paro de los dueños de camiones ha marcado la coyuntura hacia la derecha durante estos días. El Gobierno hizo un nuevo gesto hacia el sector, ahora por parte del ministro de Defensa Mario Desbordes quien dijo que “yo entiendo el drama que están viviendo muchos camioneros y familias -tanto dueños como conductores de camioneros- que se han visto como víctimas de una situación que es gravísima como incendios de camiones, camioneros lesionados y camioneros muertos”. “En los zapatos de ellos, es comprensible lo que están pidiendo”, añadió el extimonel RN.

Pero al mismo tiempo, el gobierno ha salido a condenar la medida de fuerza. Esta mañana, el ministro portavoz Jame Bellolio insistió en que “cuando ponen una fecha de ultimátum, se cruza una línea de lo que no es debido”, añadiendo que “cuando hay un paro se perjudican a las personas, en especial a las más vulnerables”.

“Cuando los camioneros dicen que van a dejar de transportar, ponen en riesgo la cadena de abastecimiento (...) es una presión indebida", añadió en Radio Cooperativa.

Más allá que tras la reunión con el ministro del Interior, la CNTC anunció que realizarán manifestaciones "pacíficas" que no interrumpirán la cadena de abastecimiento del país, (retrocediendo a la amenaza de ayer cuando anunciaron que no trasladarán “ni un kilo de arroz”) lo cierto es que expresa las tendencias polarizantes en el régimen.

Una primavera democrática con obsolencia programada

Hasta el FMI reconoce que esta crisis “es como ninguna otra” y que existe una “incertidumbre extrema en torno al pronóstico de crecimiento global”, debido a que las consecuencias económicas dependen de factores difíciles de predecir.

Menciona que debido al covid-19 este 2020 viviremos la peor recesión económica en 90 años, superando lo visto durante la crisis financiera global de 2008. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, subrayó que el mundo se enfrenta a "una crisis nunca antes vista en la historia".

En su más reciente informe «Panorama Económico Global», el organismo estimó una contracción del 3% para la economía global, con una caída del 11% en los volúmenes de comercio de bienes y servicios. Apenas en enero, el FMI proyectaba una expansión global del 3,3%.

Para Estados Unidos, la mayor economía del mundo, el FMI prevé este año una contracción del 5,9%, la peor desde 1946, pero menor a las fuertes caídas que pronostica para las economías europeas.

Sobre China, el epicentro de este brote detectado a fines del año pasado, el FMI prevé un crecimiento de 1,2%, en contraste con la expansión de 2019 que fue del 6,1%, la tasa más baja en 30 años. De confirmarse el pronóstico, sería su peor desempeño desde 1976.

En este marco de inestabilidad las volteretas del gobierno hacia el proceso constituyente tienen como objetivo apaciguar la protesta popular en chile, para canalizarla lo más tramposamente posible para que no vuelva el fantasma de la rebelión a cuestionar todo el régimen.

Una fiesta democrática sobre los hombros de los miles de trabajadores despedidos y ataques al pueblo trabajador ¿podrán conseguirlo sin sobresaltos?

El Frente Amplio y el Partido Comunista entran en el juego, pero para conciliar con la ex Concertación, quedándose callados frente a las trampas que tiene el proceso constituyente.

No hay una defensa consecuente contra los quórums constitucionales (que benefician a la derecha), la imposibilidad de tocar tratados internacionales y un régimen electoral que va a dejar a los luchadores y referentes sociales afuera del proceso. O a la juventud, que en Chile tiene edad para ser encarcelada pero no para expresar su posición en el proceso constituyente.

Todo esto mientras la CUT (que el Partido Comunista dirige) se queda callada mientras son despedidos cientos de trabajadores en el Metro, y qué decir de los cientos de miles suspendidos por la ley de protección al empleo que ellos también votaron a favor.

Para terminar con las herencias del pinochetismo es urgente una alternativa y programa propio de los trabajadores, que ligue la pelea por una asamblea constituyente verdaderamente libre y soberana, basada en la movilización del pueblo trabajador, denunciando los vetos y trabas, para poder discutir medidas de urgencia para terminar con el Chile de los capitalistas, en la lucha por un gobierno de las y los trabajadores.

Esta alternativa es la que debemos construir para que esta crisis la peguen los capitalistas y no el pueblo trabajador.


Alejandra Valderrama

Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile