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Red Internacional
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ENTREVISTA MOVIMIENTO ESTUDIANTIL. "Salir a la calle cuando sufrimos un ataque es un deber"

Entrevistamos a Isaline, estudiante francesa de intercambio y activista de la agrupación estudiantil Armas de la Crítica, sobre su experiencia en la lucha contra la Loi Travail en Francia y su visión acerca del movimiento estudiantil en el Estado español.

Lucía Nistal

Lucía Nistal @Lucia_Nistal

Martes 4 de octubre de 2016

Foto: EFE

En el último periodo se ha producido un intenso proceso de manifestaciones y huelgas en Francia por parte de miles de estudiantes y trabajadores contra la Loi Travail de Hollande ¿Cómo has vivido esas movilizaciones?

Antes de todo esto ya había militado con poca intensidad durante dos años con el sindicato Solidaires étudiant-e-s en Caen y Burdeos. Pero cuando se anunció la Loi Travail, formar parte de las movilizaciones fue lo que me convenció de participar de manera más activa. Fue el caso de mucha gente. El gobierno trata de imponer leyes cada vez más liberales y liberticidas y esto provoca la respuesta de jóvenes y trabajadores, en ocasiones por primera vez. Mostrar nuestro desacuerdo y luchar contra estos ataques se convirtió en algo muy importante para mucha gente. En las manifestaciones había todo tipo de personas, familias, gente mayor,… y convergieron diferentes luchas y puntos de vista para organizarse contra este ataque.

Había motivos suficientes para rechazar esta ley. No había dudas de que se trataba de un retroceso en los derechos conquistados. Se trata de una ley que beneficia a los patrones y ataca a los trabajadores. La forma de imponerla, a través del artículo 49:3 (por decreto) suponía una violación de nuestros derechos y evidenciaba lo importante que resultaba la aplicación de esta ley para el gobierno en alianza con la élite empresarial. Por otra parte, la represión fue más dura de lo habitual, lo cual provocó que se comenzara a hablar más de ello. La gente empezó a ser testigo o víctima de esta represión y se tomó consciencia.

En mi universidad [Bordeaux-Montaigne] teníamos miedo de que fuera un movimiento que se desinflara rápidamente, por eso tuvimos muchos encuentros con todos los sectores universitarios con el objetivo de mantener las movilizaciones. Hicimos un comité para organizar la Nuit Débout, dimos apoyo a los diferentes sectores de trabajadores, proyectamos documentales como “Merci, patron”, organizamos conferencias con profesores de esta y otras universidades, colaboramos con otras universidades e institutos, etc. Establecimos una comunicación entre estudiantes de instituto y universitarios para ayudar a los primeros a organizarse. La iniciativa buscaba unificar a los diferentes agentes en lucha contra la imposición de esta ley.

Los principales medios de comunicación han impuesto un criminal silencio mediático alrededor de la lucha de la juventud, la clase trabajadora y el pueblo Francés. Medios de comunicación alternativos como Révolution Permanente en Francia o izquierdadiario.es en el Estado español hemos tratado de romper ese cerco comunicativo. ¿Consideras que es necesario un medio anticapitalista que refleje dichas movilizaciones y sea un altavoz de sus reivindicaciones?

Claro que es necesario. Tenemos un acceso a la información limitado y dirigido. Se criminaliza a los manifestantes; cuando algo negativo ocurre en una movilización se culpa a todos los manifestantes, pero cuando hay un caso de represión especialmente dura se trata de casos aislados. Así, se habla de policías que trabajan para nuestra seguridad y de agitadores peligrosos.

Por otra parte, los grandes medios imponen un cerco mediático que impide que determinadas noticias pasen las fronteras. Esto es algo que pasó por ejemplo con la Ley Mordaza en España, algo sobre lo que era muy difícil informarse en Francia. Lo mismo ocurre en el sentido inverso, las noticias como la dureza de la represión durante las movilizaciones en Francia o el caso paradigmático del manifestante que perdió un ojo durante una de ellas son casi imposibles de encontrar en el Estado español. Por eso, los medios de comunicación alternativos son necesarios para darnos acceso a la información que los grandes medios ocultan o manipulan.

Conocía Révolution Permanente, una publicación que trata temáticas que normalmente son ignorados por los grandes medios, como las cuestiones de género o la represión policial. Este medio permite la reflexión sobre cuestiones que, lamentablemente, no aparecen en otros medios.

El proyecto que tenéis en el Estado español de abrir las páginas a jóvenes y estudiantes me parece muy original. Creo que permite alcanzar y establecer diálogo con grandes sectores de jóvenes, no limitándose a las tácticas habituales. Abrir las páginas del diario, junto con otras vías, puede animar a jóvenes a acercarse al activismo. Si queremos movilizar tenemos que abrirnos a diferentes actividades que a veces salen de la militancia más “dura”.

La crisis capitalista en el Estado español está descargándose sobre los hombros de las mujeres, la juventud y la clase trabajadora destruyendo los derechos conquistados en las últimas décadas. Por ejemplo, la educación pública ha sufrido un enorme deterioro fruto de la ofensiva neoliberal en la forma de recortes o leyes como la LOMCE y el 3+2. ¿Qué posición deberíamos adoptar los jóvenes ante estos ataques y cómo piensas que tendríamos que hacerles frente?

Lo ideal sería un rechazo contundente de estas leyes, proponiendo alternativas. Considero que lo más importante es tratar de unificar las luchas, como hemos hecho en Francia, empezando por todos los estudiantes de las diferentes etapas educativas, víctimas de estos ataques. Los estudiantes y trabajadores de la universidad tienen que unirse para defenderse, si no el movimiento será desacreditado y golpeado en sus debilidades: si no hay unidad no hay movimiento. Los estudiantes de secundaria poseen una voluntad que debe inspirarnos, de manera que es interesante establecer puentes entre los alumnos de institutos y universitarios.

Para iniciar el sentimiento de lucha se hace necesario un espíritu pedagógico y de pensamiento colectivo, para poder ir a la calle es necesario construir un discurso coherente: ¿qué queremos?, ¿qué rechazamos?, etc. Por eso hay que hacer un trabajo de debate y preparación que nos lleve a la lucha en la calle.

Salir a la calle cuando sufrimos un ataque es un deber que tenemos que tomar para evitar que nos roben los derechos conquistados y para luchar por mejorar nuestras condiciones. No solo frente a los gobiernos, sino frente a las grandes empresas que los presionan y se creen todopoderosos. Tenemos que pensar en colectivo y poner lo humano sobre lo económico. El sistema en el que estamos convierte el vivir en sobrevivir y no debemos conformarnos: merecemos algo mejor.


Lucía Nistal

Madrileña, nacida en 1989. Teórica literaria y comparatista, profesora en la Universidad Autónoma de Madrid. Milita en Pan y Rosas y en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT).

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