Actualmente existe una transformación en los sectores de públicos como la salud, educación, viviendo, recreación, jubilaciones, las cuales han sido acompañadas por reformas que afectan la estabilidad del empleo y fomentan el trabajo precarizado. A esta situación se le añade también la transformación de la seguridad social en el país.

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens

Sulem Estrada, maestra de secundaria Agrupación Magisterial Nuestra Clase y Pan y Rosas
Martes 31 de mayo de 2016
El ataque al sector salud
Mientras el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se generaron para los sectores formales. Hoy ante la precarización de los informales y sindicalizados formales, sus pretensiones son llevar la salud hacia la degradación.
Dentro del ajuste al gasto público al sector salud le quitarán 4,839 millones de pesos, equivalente al 3.9% del total del recorte anunciado por el gobierno federal para el 2015.
Hacia la degradación de los servicios de salud
La Organización Internacional del Trabajo menciona que, en México, de los 43 millones de la población económicamente activa –PEA– sólo el 12% cuenta con Seguridad Social, y hay 2,500 enfermedades catalogadas.
Según la revista CNN Expansión son siete las enfermedades laborales más comunes: dolor de espalda, fatiga visual, agotamiento, estrés, cansancio, obesidad, malestares gastrointestinales. Pero en el caso de las mujeres los índices son aún más elevados en enfermedades de cáncer, enfermedades esqueléticas y enfermedades respiratorias, se resalta la diabetes mellitus en la población general.
Avanzan los planes, avanza el vaciamiento al sector
Al día de hoy lograron subrogar servicios como hemodiálisis, guarderías, laboratorios, almacenes, investigación, cirugías, y atentan contra el servicio de básicos, dietología, mantenimiento y farmacias.
Con una población cercana a las 39 mil plazas a nivel nacional, la transformación de la categoría de Auxiliar de Servicios de Intendencia intenta ser aleccionadora al imponerse una nueva contratación masiva.
Esta transformación contractual tiene su columna vertebral en la reforma a la Ley Federal de Trabajo, en la reforma al estatuto de la categoría de confianza A y B, en la latente transformación al artículo 4 constitucional. También se apoya en varios proyectos pilotos de sus programas de asistencia social, como la lucha contra el hambre, PREVENIMSS.
La resistencia nacional de la base trabajadora volvió a escena con los miles de médicos protestando contra la criminalización de la práctica médica del #YoSoy17 y en la lucha por la profesionalización de enfermería.
Hoy, con el convenio recientemente suscrito con el Tribunal Superior de Justicia del DF, y la negativa de reconocer la profesionalización a enfermería –exigiendo estudios superiores para ejercer pero sin verse remunerados y reconocidos–, las autoridades quieren generar trabajadores multifuncionales y desaparecer categorías.
De esta forma imponen cargas de trabajo cada vez más extenuantes que, ante el cuadro de enfermedades generadas en este siglo XXI y todas las deficiencias en el sector público, fortalecen los negocios privados de la salud. Lo que no pueda cubrir el Estado con sus paquetes básicos de salud, la población pobre tendrá que pagarlos con seguros de salud en instituciones privadas o pagar los insumos y servicios para que puedan brindarle atención.
Para ello, generó convenios con las aseguradoras avaladas por la Secretaría de Salud, la misma que intenta generar un solo presupuesto obtenido de los trabajadores y la población. Esto beneficia a los grandes consorcios farmacéuticos con una licitación única en medicamentos para todas las dependencias del sector salud –IMSS, ISSSTE, SSA, Seguro Popular, atención en estatales y servicios médicos como Pemex, etc.– Además, están los planes de despedir a 100 mil trabajadores en los hospitales de Pemex, dejando sin seguridad social a esta población.
Con estas medidas, los empresarios y el gobierno pretenden liquidar unos de los derechos más valiosos de la clase trabajadora y por el que dio grandes luchas.
Por el derecho a la salud y la seguridad social
Ante esta situación y frente a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, desde la Plataforma Anticapitalista, fórmula 5, proponemos que se aumente el presupuesto a la salud en base al no pago de la deuda externa y de impuestos progresivos a las grandes fortunas, como las de Azcárraga y Slim.
También entre nuestras propuestas se cuenta la ilegalización del trabajo precario y del outsourcing –muy utilizados para las labores de intendencias– así como de la subrogación de los servicios de salud. Y que la Constituyente tenga atribuciones soberanas para ello. Asimismo, nuestra candidatura propone la derogación de la reforma laboral en la Ciudad y legalizar el derecho de todos los trabajadores a sindicato y a ser basificados bajo el régimen de contratación colectiva. Que se prohíba la elevación de la edad de jubilación, tanto en el sector público como en el privado. Y que se abrogue la reforma al seguro social.
Estamos por un sistema nacional de salud público y universal, a cargo del Estado, al que pueda acceder todo el pueblo trabajador y la juventud. Y en la transición hacia ahí, que el ISSSTE esté bajo la administración directa de jubilados y trabajadores y que el IMSS sea controlado por sus trabajadores y los derechohabientes. Por último, proponemos la nacionalización sin pago de los laboratorios que lucran con la salud del pueblo, como Novartis, Bayer y Merck. Por la provisión de medicamentos gratuitos a quienes lo necesitan.
Este domingo 5 de junio, vota fórmula 5, Anticapitalistas a la Constituyente. Para que la voz de los trabajadores, las mujeres y la juventud llegue a la Constituyente.