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Red Internacional
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ACTO INTERNACIONALISTA EN PARIS. Santiago Lupe: “2015 pasará a la historia como el año de la bancarrota del reformismo”

Santiago Lupe, dirigente de Clase contra Clase, intervino en el acto internacionalista contra la guerra que se realizó en Paris el pasado 5 de diciembre, después de la primera jornada de la conferencia de la FT europea. Reproducimos su intervención.

Miércoles 16 de diciembre de 2015

Estamos terminando 2015, el año que la nueva izquierda reformista del continente presentó como el momento en que iban a cambiarlo todo, el año en que iban a resolver los problemas de los trabajadores y los sectores populares.

La receta que ofrecían no era nada nuevo, la conquista por la vía electoral del gobierno, un programa reformista, programas de regeneración política y de reforma de la Unión Europea del capital.

Pero por si algo pasará a la historia 2015 es por ser el año de la bancarrota de estas organizaciones reformistas, de Podemos y Syriza.

En Grecia, el gobierno de Tsipras cometió todo un record, en cinco meses pasó de prometer derrotar el ajuste y la austeridad a ser el que aplica los ajustes contra los trabajadores y el pueblo griego.

Y lo que siempre se olvida: el gobierno de Tsipras fue siempre, desde el día uno, el gendarme racista de la Europa del capital, el que garantizaba las fronteras de la Unión Europea contra los refugiados. Los miles de refugiados que han muerto en las playas griegas y en las playas turcas, son responsabilidad de los gobiernos europeos, pero también del gobierno de Syriza.

La capitulación de Syriza, Podemos y Pablo Iglesias la han convertido en todo un programa, su giro a la derecha ya no tiene límites. Ha pasado de tener un programa reformista, a ser un proyecto de regeneración burguesa del régimen del 78. Pablo iglesias comenzó como “bombero” de la movilización social, y ahora es el que quiere ponerle los andamios al régimen del 78 para que no termine de caer.

Vienen las elecciones en España, ¿y qué ofrece Podemos? Que nos sigamos resignando a aceptar los planes de ajuste. Que las demandas democráticas que han sido apoyadas por miles en la calle, como el derecho a la autodeterminación o el fin de la monarquía, se queden de nuevo en un cajón. Y sobre los “tambores de guerra” que suenan en Europa, dice que “no a la guerra”, pero lleva como segundo en la lista de Zaragoza a un General que estuvo en la guerra de Libia.

Iglesias y Tsipras nos dicen que “no hay alternativa”, y nosotros decimos, “ustedes no son la alternativa”.

Cada vez son más los jóvenes y los trabajadores que empiezan a hacer una experiencia con este nuevo reformismo. Y desde la izquierda revolucionaria nos tenemos que dirigir a ellos.

Las organizaciones de la extrema izquierda tenemos que ser valientes, tenemos que decir que “se puede”.

Pero que se puede construir una izquierda revolucionaria, una izquierda que devuelva el entusiasmo y la confianza a la clase trabajadora para transformar la realidad. Una izquierda que recupere una estrategia de la lucha de clases, un programa para que sean los capitalistas los que paguen la crisis. Para que las demandas democráticas que se manifestaron en las calles se conviertan en motor para la lucha contra los regímenes.

Una izquierda contra los gobiernos de los capitalistas, que luche por gobiernos de trabajadores y por los Estados Unidos Socialistas de Europa. [Aplausos]