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Colombia. Santos se reunirá con Uribe para discutir los acuerdos con las FARC

El presidente de Colombia Juan Manuel Santos, se reunirá con el expresidente Uribe este miércoles. Los acuerdos con las FARC y las primeras condiciones de Uribe.

Juan Andrés Gallardo

Juan Andrés Gallardo @juanagallardo1

Miércoles 5 de octubre de 2016 00:00

Aunque pasaron dos días desde el ajustado triunfo del No en el plebiscito sobre los acuerdos entre el gobierno colombiano con las FARC, el expresidente Álvaro Uribe, artífice de la campaña por el No, aún no había iniciado contactos con el presidente Santos. La renegociación sobre los llamados "acuerdos de paz" se había saltado los canales institucionales y Uribe prefirió adelantar sus condiciones en el parlamento y los medios de comunicación.

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Recién en la tarde del martes se confirmó la reunión entre el presidente Santos y los expresidentes Uribe y Pastrana que se realizará el miércoles en la casa de gobierno.

Santos recibirá por separado a los dos exmandatarios, primero a Pastrana (1998-2002) y luego a Uribe (2002-2010), informaron fuentes de la Presidencia.

"He invitado a Andrés Pastrana y Álvaro Uribe a dialogar este miércoles con ánimo constructivo en pro de la paz", escribió el presidente en un mensaje en su cuenta de Twitter, acompañado de la etiqueta "Juntos Por Colombia".

Tanto Uribe como Pastrana confirmaron los encuentros de mañana en la Casa de Nariño, sede del Gobierno.

"La cita que le pedí al presidente de la República la concedió para mañana a las 11.30" hora local, escribió Uribe.

Unas horas antes Uribe, líder del partido Centro Democrático y principal opositor al "acuerdo de paz" firmado en La Habana, se había mostrado abierto a esa reunión en una entrevista concedida a RCN Televisión.

Por su parte, Pastrana, que durante su mandato lideró los fallidos diálogos de paz de la zona desmilitarizada de 42.000 kilómetros cuadrados en San Vicente del Caguán, escribió otro mensaje más somero: "Mañana tomaremos tinto (café) con el presidente Juan Manuel Santos en el Palacio (de Nariño)".

Pastrana se había unido a Uribe para pedir el "no" en el plebiscito del pasado domingo sobre el acuerdo de paz firmado el pasado 26 de septiembre por el Gobierno y las FARC tras casi cuatro años de negociaciones.

Sin embargo, los líderes de su partido, el Conservador, pidieron el "sí" en dicha consulta.

Tras los resultados del plebiscito, el Centro Democrático de Uribe nombró a tres delegados para dialogar con el Gobierno acerca de los cambios que consideran oportunos.

Esos tres miembros son Óscar Iván Zuluaga, rival de Santos en las elecciones presidenciales de 2014; su compañero de fórmula para la Vicepresidencia, Carlos Holmes Trujillo, y el senador Iván Duque, una de las nuevas figuras del uribismo.

Para dialogar con ellos Santos designó al jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle; a la canciller, María Ángela Holguín, y al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.

Las primeras condiciones de Uribe

El expresidente Uribe que había empezado la campaña por el No rechazando los acuerdo de plano, con un discurso anticastrista y antichavista, y diciendo que si ganaba el Sí las FARC terminarían gobernando el país, fue moderando los ejes de su campaña para convertirse en el garante de "otros acuerdos de paz". Un amplio sector de los que votaron por el No el domingo, lo hicieron seducidos por esta opción de conseguir unos nuevos acuerdos pero con mayores condicionamientos para las FARC. Uribe tocó una fibra sensible tras años de guerra y de una brutal propaganda contra las FARC que fue sistemática desde el gobierno y los medios de comunicación, a lo que se sumó la catastrófica estrategia de las FARC, que junto a distintos actos atroces los alejaron cada vez más de las necesidades de los campesinos y el pueblo de Colombia.

El expresidente volcó entonces su campaña en dos aspectos "espinosos" de los acuerdos: la condena para aquellos miembros de las FARC que hayan cometido "crímenes" y la imposibilidad de ocupar cargos políticos para todos ellos. Dos puntos que planteados de esa manera rompían con los ejes básicos de los acuerdos de La Habana que determinaban una "justicia transicional", que juzgaría específicamente cada caso con posibilidad de pena pero sin prisión, y que le daba plenas garantías para integrarse a la vida política otorgando incluso un piso mínimo de entre 5 a 10 bancas en el congreso (aseguradas más allá de sus resultados electorales).

Pasado el plebiscito, Uribe presentó el lunes sus primeras condiciones para un nuevo acuerdo, usando el Congreso como escenario. Desde allí lanzó lo que definió como las propuestas para avanzar en un diálogo nacional.

Los tres puntos, que por el momento son bastante generales incluyen la "amnistía a guerrilleros", la "protección efectiva para las Farc" y "alivios judiciales para las Fuerzas Armadas"

Con la amnistía buscaría eliminar la "justicia transicional", preparar una amplia amnistía para las mayor parte de los miembros de las FARC y juzgar en tribunales comunes a los dirigentes "que hayan cometido crímenes".

Con la protección efectiva para las FARC se busca tratar de mantener en un marco informal lo que hasta el domingo estaba definido dentro de los acuerdos como un acuerdo de cese al fuego bilateral, que debería continuar con la dejación e las armas y la incorporación a la vida política del régimen colombiano. Este último aspecto es rechazado por Uribe.

Por último los "alivios para las Fuerzas Armadas", no son más que una garantía de impunidad lisa y llana para la corporación militar que fue responsable de crímenes atroces, falsos positivos, connivencia con el narco y los paramilitares.

Teniendo en cuenta lo estrecho del resultado electoral del domingo hay que ver hasta donde se pueden "estirar" los acuerdos alcanzados tras cuatro años de negociaciones. Las FARC por su parte insisten en que el resultado del plebiscito no invalida el aspecto jurídico de los acuerdos, y el propio Ivan Marquez, jefe de la delegación ne negocia en Cuba por parte de las FARC, ya cuestionó en las redes sociales que Uribe esté a la cabeza de las renegociaciones.

Este miércoles empieza un nuevo episodio en las negociaciones con el escenario de fondo de la incertidumbre abierta tras el triunfo del No del último domingo.

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Juan Andrés Gallardo

Editor de la sección internacional de La Izquierda Diario

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