El factor geopolítico y los equilibrios militares en el Este Europeo son parte de los movimientos que llevaron a Rusia y Putin a invadir Ucrania. Mientras los paises de la OTAN envían pertrechos a Ucrania, luego de casi una semana de bombardeos y del avance del ejercito Ruso hacia Kiev, Zelensky parece aceptar condiciones de diálogo que impuso Putin.
Lunes 28 de febrero de 2022
El factor geopolítico y los equilibrios militares en el Este Europeo son parte de los movimientos que llevaron a Rusia y Putin a invadir Ucrania. Mientras los paises de la OTAN envían pertrechos a Ucrania, luego de casi una semana de bombardeos y del avance del ejercito Ruso hacia Kiev, Zelensky parece aceptar condiciones de diálogo que impuso Putin.
Casi una semana de conflicto abierto lleva la incursión rusa en territorio Ucraniano. El inicio de las acciones bélicas fueron justificadas por Putin en el “error” bolchevique de darle independencia a una Ucrania que siempre estuvo sometida bajo la opresión Zarista.
Tras la caída de la Unión Soviética, el Imperialismo de EEUU y la OTAN vieron la posibilidad de avanzar en sus espacios de influencia hacia la Europa del Este el cual se fue concretando durante 20 años para completar la gran mayoría de las naciones que tienen frontera con la actual Rusia.
El avance de la OTAN no es solo a través de una alianza formal, sino que implica la instalación de bases militares y la presencia de tropas de los diversos aliados para la defensa frente a una posible agresión.
Desde el 2014, un importante sector de la población ucraniana viene presionando a sus gobiernos por acercar una alianza más estrecha con la UE y alejarse de Rusia, lo cual se llevó adelante a través de varias movilizaciones y el surgimiento de grupos ultranacionalistas o neonazis que jugaron un importante rol de “desrusificación” de las zonas próximas a la frontera con Rusia.
Los gobiernos Ucranianos post 2014 han venido negociando con la OTAN y la UE su posible anexión a estos espacios y así dar por terminado el colchón de naciones que existían entre la OTAN y Rusia.
Putin, la OTAN y el “espacio vital”
Con el declive de la hegemonía norteamericana y una debilidad por parte de los principales países imperialistas de Europa (Alemania y Francia), Putin evalúa que es un buen momento para volver a disciplinar a un aliado histórico y mostrar las consecuencias para naciones como Finlandia o Suecia que podría traer un intento de integrar la OTAN.
El momento para invadir Ucrania es el cocktail perfecto para Putin que ve en Sholz (Alemania), Jhonson (Inglaterra), Macron (Francia) y Biden (EEUU) personajes débiles, con crisis en sus propios países que además de declaraciones y algunas fichas, no jugarán un rol activo en parar su iniciativa bélica.
Para Putin recuperar su influencia en Ucrania es un elemento clave para sostener lo que considera su “espacio vital” (basado en la opresión al resto de las naciones), de no perder su posición como potencia militar y frente al reordenamiento geopolítico de las principales potencias, mantenerse como un actor relevante y no sólo formal. Es en el fondo un golpe sobre la mesa y dar una señal fuerte que cualquier reparto de las zonas de influencia mundial, que hoy venían disputando principalmente China y EEUU, deberá contar con Rusia dentro de la negociación.
Ahora, mientras la OTAN rechaza la invasión, esta ha limitado su acción a algunas declaraciones y el traspaso de algunos pertrechos militares a Ucrania, sin comprometer el ingreso de tropas ni tampoco la evaluación más rápida de la solicitud de la incorporación de Ucrania al pacto. Hacer una acción contraria a esta sería iniciar directamente los enfrentamientos entre la OTAN y Rusia.
NO A LA GUERRA: Fuera las garras de Rusia y la OTAN de Ucrania
Hay que ser claros, en Ucrania hoy se enfrentan dos potencias que utilizan un país menor como teatro de operaciones, Tanto Rusia como la OTAN llevan años disputando sus espacios de influencia y es la clase obrera y los sectores populares los que sufren las consecuencia del conflicto.
Mientras Rusia se defiende argumentando la defensa de la población pro Rusa en las regiones de Donetsk y Lugansk de los ataques de grupos ultraderechistas y neonazis, la OTAN dice defender la “soberanía de Ucrania” o la defensa de la “democracia” contra la “autocracia”, empujando las tendencias a una guerra que será catastrófica para los trabajadores y los pueblos.
Por eso los socialistas llamamos a enfrentar con la movilización el inicio de esta guerra reaccionaria, partiendo por rechazar la invasión rusa, repudiar las acciones de la OTAN y las sanciones impuestas por las potencias imperialistas. Ucrania es en este juego una moneda de cambio. La posibilidad de una Ucrania independiente está indisolublemente ligada a la lucha contra los oligarcas de ambos bandos y a una perspectiva socialista. La posibilidad de detener las guerras reaccionarias, está ligada en última instancia al desarrollo de la revolución socialista y a terminar con la dominación imperialista en todo el mundo. Llamamos a desarrollar una movilización independiente contra el inicio de esta guerra reaccionaria.