Nuevos movimientos entre la oposición y el chavismo parecen indicar que las negociaciones están a punto de reanudarse, mientras el ex presidente español Zapatero llega al país.
La Izquierda Diario Venezuela @LaIzqDiario_VE
Sábado 9 de julio de 2016
Foto-EFE: El expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero habla con la prensa a su llegada al aeropuerto de Maiquetía, en Caracas.
Jorge Rodríguez, miembro de la comisión designada por el Gobierno de Maduro para la exploración de un proceso de diálogo con la oposición, aseguró este viernes (8) que esas conversaciones están "a punto de lograrse" luego de más de un mes de reuniones exploratorias.
Esto se dio a conocer luego que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que aglutina a los principales partidos de la oposición, emitió un comunicado en la que se estable un “nuevo marco” para “establecer el diálogo”, dirigido a los expresidentes, a la Unasur, a la OEA y al Vaticano.
Jorge Rodríguez, acompañado de la canciller Delcy Rodríguez, declaraba en una rueda de prensa que se han dado “reuniones privadas, secretas, entre sectores de la derecha venezolana y sectores del Gobierno bolivariano a los efectos de generar un clima que permita lo que está a punto de lograrse". Incluso se ha llegado a anunciar que la primera reunión del diálogo podría ser el día 12 de julio, “si se garantizan algunas condiciones para esto”.
¿Qué es lo que ha pasado para que de “repente” desde el gobierno y los medios oficialistas se hable de un diálogo “a punto de lograrse”? Aunque los contenidos no eran de conocimiento público, no era un secreto que se venían realizando reuniones reservadas entre el gobierno y la oposición, incluso alentadas por la mediación de hecho que hiciera el propio gobierno de Obama al enviar a Caracas a Thomas Shannon.
Las altisonantes declaraciones hechas públicas no son improvisadas. Como no lo es tampoco el estilo un tanto cambiado del comunicado que emitiera la MUD el pasado jueves, preparado y fruto de conversaciones previas no sólo entre sus filas sino también con sectores del gobierno.
Entre los cinco puntos que difunde la MUD para el diálogo, dos llaman plenamente la atención. El comunicado “extrañamente” deja de hablar de “presos políticos” para referirse a detenidos como Leopoldo López, Antonio Ledesma, entre otros, y ahora utiliza la expresión “detenciones ilegítimas”, sobre las cuales, obviamente, exigen su liberación inmediata. No es en lo mínimo una cuestión semántica el cambio en los términos si tenemos en cuenta que para el gobierno se trata de una cuestión fuerte el considerar que en el país “no hay presos políticos”.
Por otra parte en el texto de la MUD, también la exigencia de la realización del revocatorio parece adquirir cierta “flexibilidad”. Para la derecha opositora venía siendo un punto de honor la realización del referéndum este año, primera condición fundamental para cualquier inicio de conversaciones. Se lee en el comunicado que “es fundamental que se pueda contar con un cronograma público [para el referéndum], en el marco de nuestros esfuerzos para que este tenga lugar en 2016”. Se habla ahora de realizar “esfuerzos” para que se lleve a cabo este año y no ya condición sine qua non, no sólo un tono completamente distinto tiene esta expresión sino que incluso, y sin necesidad de leer entrelíneas, la derecha podría estar abriendo la hipótesis a la eventualidad de que se realice el año entrante.
La propuesta en el comunicado de la MUD de la ampliación de la comisión de mediación podría interpretarse también en este sentido, como una concesión que estaría realizando el gobierno nacional. Maduro había venido jugando imponiendo la carta como mediadores a los expresidentes José Luis Zapatero del Estado Español, Leonel González de República Dominicana y a Martín Torrijos, de Panamá como una propuesta de la Unasur, de la que no estaba dispuesta a abrir mano para incluir a otros actores. La MUD ha planteado la inclusión del Vaticano, pero esa no es ninguna novedad ya que la curia romana ya viene intercediendo, tal como lo hicimos saber en el artículo La mano del Papa en el diálogo venezolano.
Como vemos, ni las declaraciones de Jorge Rodríguez en representación del gobierno nacional, ni el contenido del comunicado de la MUD surgen como hechos aislados y sin ninguna conexión directa en los entretelones. Jorge Rodríguez llega a hablar incluso de lo que ya se suponía, “reuniones secretas”. Por eso, no en vano desde este diario ya nos habíamos anticipado a las mismas, en dos artículos que titulamos De Santo Domingo a Washington: los oscuros acuerdos que se tejen en la OEA y Los verdaderos objetivos de la llegada de Tomas Shannon a Caracas.
El representante de EE.UU. se reunía en Caracas con José Luis Zapatero, representantes del gobierno –incluyendo a Maduro- y miembros de la oposición. Y decíamos en el segundo artículo señalado que: “Es claro que no es lo mismo que se mueva el propio gobierno de Obama, vía Shannon, aunque no formalmente como mediador pero sí de hecho, con un respaldo también del Vaticano vía el Papa Francisco, a que se mueva Zapatero y los otros dos ex presidentes que lo acompañan”.
El proyecto de Ley del Congreso de EE.UU. el miércoles 6 sobre el que escribimos en este diario, para extender las sanciones impuestas a funcionarios del Gobierno de Maduro hasta 2019 inclusive, una serie restricciones ya vigentes que de otra forma expirarían a finales de este año y que con bastante seguridad Obama aprobaría, se encajan dentro de la política norteamericana, complementándose entre la política de “la amenaza y la zanahoria”. De igual manera iban las declaraciones de este jueves de Luis Almagro a respecto de que la “Carta Democrática” de la OEA estaba activa.
En todo este contexto, se intensifican las reuniones en Venezuela y Zapatero ya se encuentra en el país. Este viernes ha trascendido que la Unasur orquesta todo para que el fin de semana se retomen las conversaciones en Caracas o, al menos, se prepare el terreno para escoger el lugar y la manera en que se retomarán. Desde la MUD confirman que se reunirán con Zapatero y que se espera que el fin de semana también llegue a Venezuela los ex presidentes Martín Torrijos y Leonel González.
Habrá que esperar. Como escribíamos en junio: “De conjunto, pareciera haber un curso inicial de acuerdos, negociaciones de por medio, en la etapa abierta de ‘transición’ del postchavismo, donde unos y otros buscan cómo salir bien parados”. Lo que sí es claro es que nada bueno saldrá para el pueblo trabajador de todos estos pactos y acuerdos que se tejen por arriba, que son los que día a día sufre la situación agobiante de la crisis, y que son los pagan los platos rotos.