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Red Internacional
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Movimiento Estudiantil. Se avecinan las elecciones de Federación en la Universidad de Chile

En algunas semanas más se realizarán las elecciones de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), la más antigua y con más tradición dentro del movimiento estudiantil.

Jueves 6 de octubre de 2016

En algunas semanas más se realizarán las elecciones de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), la más antigua y con más tradición dentro del movimiento estudiantil. Este mismo mes se celebran 110 años de su fundación, que arrastra y conmemora una participación en primera línea junto a las principales batallas de las y los trabajadores y el pueblo.

“Vencer, la FECh para las Bases”, es una agrupación de estudiantes independientes de la Universidad que se conocieron en las asambleas, en discusiones y en las movilizaciones, y de militantes de la Agrupación Combativa y Revolucionaria y de Pan y Rosas. En esta entrevista conversaremos con dos de sus integrantes: Bárbara Brito (Concejera de la Facultad de Artes) y Dauno Tótoro, estudiante de Historia y vocero nacional de la Agrupación Combativa y Revolucionaria (ACR), quienes integran esta apuesta que se viene construyendo desde hace algunos años con el objetivo de levantar una alternativa desde la izquierda anti capitalista y anti patriarcal.

LID: ¿Cómo nace "Vencer"?

Dauno: Bueno, Vencer nace del diálogo común dentro de las mismas movilizaciones entre distintos compañeros y compañeras, al calor de todo lo que ha sido vivir los distintos momentos desde el mismo 2011 hasta la fecha. De los difíciles escenarios que siempre se tuvieron adelante, las grandes luchas que se vivieron, con momentos muy álgidos; con compañeros que perdieron la vida, como Manuel Gutiérrez, o que estuvieron a punto de perderla, como el caso de Rodrigo Avilés.

Bárbara: Vencer es una síntesis de las lecciones de todos estos años, tanto de la lucha en las calles como del debate político en nuestras asambleas, en los pasillos y en las salas de clases respecto a qué estrategia necesitamos para conquistar la universidad que queremos, es decir, para vencer, tal como dice el nombre. En base a esas experiencias es que nos organizamos decenas de estudiantes en la universidad.

Nuestro objetivo es levantar una alternativa de la izquierda consecuente, anticapitalista y antipatriarcal en la U de Chile y en su Federación, que se proponga acabar con la herencia de la dictadura, herencia que se ve reflejada en múltiples cuestiones: desde el autoritarismo universitario, pasando por los casos de acoso y abuso sexual y de poder, e incluyendo las condiciones tremendamente precarias, tanto de estudio como de trabajo, que tienen cientos de miles de estudiantes y trabajadores de la educación a nivel nacional.

LID: Luego de años de movilización, el gobierno de la Nueva Mayoría logró ingresar el proyecto de reforma a la educación superior, aunque los estudiantes plantearon un amplio rechazo. En ese escenario, ¿qué perspectivas ven para el movimiento estudiantil?

D: Claramente es un momento complejo. Como estudiantes no podemos quedarnos en el mero rechazo a la reforma, menos cuando las principales dirigencias, por la fuerza de los hechos, y a pesar de que se había votado el rechazo, decidieron incidir con lobby parlamentario. Por esto, además de mantener el debate contra la reforma, es necesario apostar a que el movimiento estudiantil tome en sus manos otras demandas, y se sume orgánicamente a otros movimientos, como la lucha contra las AFP, entregando así sus años de lucha y experiencias al servicio de otra batalla central que vienen dando cientos de miles. O también al movimiento de las mujeres y la diversidad sexual, que hace años también vienen exigiendo el aborto libre, gratuito seguro y legal y levantándose contra la misoginia y la violencia machista.

A su vez, se vienen desarrollando importantes discusiones sobre la necesidad de la transformación interna de las Universidades, desde su método de financiamiento hasta sus sistemas de gobiernos, muchos de ellos heredados de la dictadura, y prácticamente todos muy anti democráticos. En ese sentido se vuelve importante rescatar lo que fue la experiencia de la Reforma Universitaria del 68’ en Chile, y ver qué cuestiones podemos tomar y rescatar, para traer al presente, de ese proceso histórico.

B: Hoy es importante que los y las estudiantes debatamos qué universidad queremos y para qué. Desde Vencer opinamos que tenemos que tener una universidad al servicio de la juventud más precaria, de las mujeres, de los trabajadores y el pueblo; al servicio de las transformaciones sociales.
Para esto nos proponemos fortalecer la organización estudiantil a la par que la relación con otros movimientos como el movimiento feminista o de los trabajadores.

Es que nuestras demandas son transversales a la sociedad, son necesidades sociales, derechos que deberían ser universales, pero que el mercado nos arrebata en pos del engorde de los bolsillos de los empresarios y los políticos corruptos y la perpetuación de la pobreza, la explotación laboral y la opresión de la mujer.

Luchamos por que la educación sea gratuita y universal, financiada a través de aportes basales directos a las universidades del Estado porque se constituye como un derecho social; luchamos porque sea una educación no sexista en confrontación directa con la moral conservadora y la misoginia que impone la Iglesia y el Estado en desmedro de las mujeres y la diversidad sexual. Luchamos por mayor democracia universitaria que nos permita decidir a nosotros, día a día, construir la universidad que queremos decidiendo libremente sobre el destino de los recursos de la universidad, el contenido curricular, las mallas y la orientación del conocimiento; luchamos por poner fin a la violencia machista, al acoso y al abuso sexual y de poder, lo que implica la creación de protocolos y comisiones triestamentales que canalicen las denuncias y puedan entregar una respuesta a un problema que continúa siendo invisible, pero que además se proponga otorgar medidas preventivas para enfrentar un problema cuyo carácter es social.

Son grandes desafíos, y para esos desafíos es que buscamos levantar, desde Vencer y con otras organizaciones de la izquierda y feministas como Pan y Rosas, un referente político que tome dichas batallas en sus manos y las haga extensivas al conjunto de las y los estudiantes de la universidad.