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Red Internacional
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Mundo Obrero. Se calculan hasta 12 millones de desempleados en medio de la pandemia

El gobierno basa las cifras de despidos en la información del IMSS sobre la cantidad de gente que al mes se da de baja en el seguro social, pero en México alrededor del 60% de la población trabaja en la informalidad o no cuentan con prestaciones, por lo que no figuran en los registros del IMSS.

Martes 16 de junio de 2020

Según la información de este instituto durante los meses de pandemia se han perdido un total de 1,030,366 empleos únicamente en el sector formal, esto es el 5% del total de empleos registrados en el IMSS. Estas cifras contrastan con las de otras crisis donde hubo una gran perdida de empleo, como en el 94, donde se registraron 1,078,124 despidos, que se dieron a lo largo de 10 meses, en esta ocasión hablamos de una cifra comparable en tan solo 3 meses.

Norma Gabriela López Castañeda, directora de Incorporación y Recaudación del IMSS, declaró en una conferencia de prensa que los 344 mil 526 de empleos formales perdidos en mayo, ”no son alarmantes pues serán la situación es temporal”.

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Si bien es cierto que en comparación con los 555 mil despidos de abril, la cifra disminuyó, lo realmente alarmante es que no hay cifras precisas sobre la cantidad de trabajadores que han sido despedidos.

La información que lanza la Encuesta Telefónica de Empleo y Ocupación del Inegi, indica que son en realidad 12 millones de personas las que han dejado de recibir ingresos en estos meses. Según el laboratorio Equide de la Universidad Iberoamericana, 7 de cada 10 personas que perdieron su trabajo en estos meses trabajaba en el sector informal.

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Otro de los sesgos que tienen las cifras oficiales del gobierno es que los patrones cuando despiden a los trabajadores tienen 9 días para registrar la baja ante el IMSS, aunque muchas veces no cumplen ese plazo, por lo que el registro de despidos por día puede tener tanto datos del mismo día como de hace más de un mes y al mismo tiempo no reflejar los despidos de la última semana. En un momento en el que según las propias cifras del instituto 12,955 personas son despedidas al día, este sistema de conteo resulta altamente impotente.

Lo difícil que resulta conocer las verdaderas cifras de desempleo en el país, deja al desnudo las terribles políticas que durante las últimas décadas han permitido precarizar el trabajo de millones de personas en México y las nulas medidas para regular el trabajo informal, y así garantizar plenos derechos para el conjunto de los trabajadores y las trabajadoras del país.

Es escandaloso que a tres meses de iniciada la cuarentena, el gobierno continúe manejando datos de desempleo que a todas luces son sesgados, pues para nadie es un secreto que tan sólo 3 de cada 10 mexicanos está registrado en el IMSS o el ISSSTE. Pero no es un error de estadísticas, de lo que en realidad se trata es de disfrazar las cifras.

La excusa del cierre de la industria

Analistas de Banorte, dijeron que esperan que en junio la situación mejore gracias a la reactivación de la industria y diversos sectores económicos aunque probablemente sea una mejora muy pequeña porque la mayoría del país se encuentra en semáforo rojo.

“Un factor positivo adicional es que otras industrias fueron designadas bajo esta categoría, tales como la minería, fabricación de equipo de transporte y construcción. En nuestra opinión, esta última podría ser uno de los motores para la recuperación, ya que ha sido una de las más impactadas además de ser intensiva en mano de obra”, dijeron.

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Con esta declaración pareciese que las únicas alternativas son: cerrar la industria y que los trabajadores sean despedidos o abrir la industria y exponerlos al contagio -porque los protocolos y las medidas de bioseguridad son letra muerta. Como sea los que salen perdiendo son los de siempre: los trabajadores.

Hay una tercera opción, pero claramente no es una que las patronales y los analistas de la burguesía vayan a presentar, que todos los sectores no esenciales se mantengan frenados hasta que haya una contención real de los contagios pero que sus trabajadores sigan contratados y recibiendo el 100% de sus salarios.

Para los sectores informales, sobre la base de impuestos progresivos a las grandes fortunas, podríamos exigir sueldos de cuarentena que cubran el costo de la canasta básica, para que no tengan que debatirse entre morir por covid o por hambre.

Lo que dejan ver las desesperadas declaraciones de los empresarios y el engrosamiento de los sectores considerados esenciales por el propio gobierno, es que la preocupación no es por las millones de familias que en plena pandemia se han quedado en la calle y que ahora son aún menos las que cuentan con seguro médico.

Tras décadas de inventar una y mil maneras de contratar a los trabajadores sin el conjunto de garantías laborales -derecho a la sindicalización, seguro de vida, seguro médico, vacaciones pagadas, jubilación, entre otras- ha dejado a casi dos tercios de la población laborando de manera precaria. Esta crisis demuestra que ni el gobierno que se ha limitado a hacer llamados de atención ante los despidos, ni las burocracias sindicales ni los empresarios darán una alternativa a los trabajadores y las trabajadoras.

Frente a la fragmentación de la clase trabajadora impuesta por los gobiernos, los empresarios y el imperialismo, es urgente la unidad de los sectores sindicalizados y los precarizados e informales en un Movimiento Nacional Contra la Precarización y los despidos.

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Aunque hay estimaciones sobre la dinámica que puede adquirir la pandemia en los próximos meses, de lo que aun no hay estimaciones reales es sobre la repercusión de la crisis económica. Esta seguirá siendo la excusa de los empresarios para imponer aún peores condiciones para los trabajadores. Pero la unidad de los diferentes sectores laborales pueden pelear por una realidad distinta, en la que sean los capitalistas los que paguen la crisis que ellos mismos han generado.