LID entrevistó a Alejo López, doctor en Letras con lugar de trabajo en el Instituto de Investigación en Humanides y Ciencias Sociales - IdIHCS- de La Plata. Su investigación aborda la literatura surgida de las diásporas y los procesos migratorios latinoamericanos a los Estados Unidos, específicamente el modo en que esta tradición literaria piensa su condición latinoamericana por fuera de los límites territoriales y lingüísticos sobre los que se construyó el imaginario de América Latina desde el siglo XIX, y cómo pone en cuestión de este modo las fronteras y límites de lo que entendemos hoy como la cultura latinoamericana.
Miércoles 4 de enero de 2017
Vos sos una de los que fueron despedidos y estuviste en la toma del MINCYT. ¿Cuál es tu evaluación de la lucha y del acuerdo alcanzado?
Yo fui recomendado por comisión asesora y por Junta para ingresar como investigador asistente en el Conicet y soy uno de los 508 rechazados, en principio por “falta de presupuesto”, según se señalaba en la resolución que nos negaba el ingreso a CIC. Aunque ese argumento presupuestario fue dejado de lado y, como reconoció el propio ministro de ciencia en las negociaciones surgidas a partir de la movilización y toma del ministerio efectuada por la comunidad científica, se reconoció la decisión política del gobierno nacional y sus respectivos funcionarios de reducir el Conicet y el plan de crecimiento Argentina Innovadora 2020, llevando el ajuste que se realiza a nivel nacional al área científica encabezada por el Conicet. Mi evaluación de la lucha llevada adelante por toda la comunidad científica del país con la toma del MINCYT y varios CCT del interior, es que se cobró conciencia de la magnitud descomunal del ajuste implementado por este gobierno en el marco de su política neoliberal de vaciamiento del estado en favor del sector privado, y que de esa toma de conciencia surgió a su vez la comprensión de que el único método posible de enfrentar este estado de situación es con la movilización permanente y la acción directa, siendo prueba fehaciente de esto, lo ocurrido en el inicio de la toma del MINCYT cuando las autoridades se negaron sistemáticamente a recibirnos y a atender el reclamo hasta que decidimos tomar el ministerio y forzar una respuesta. En cuanto al resultado de la toma, soy consciente que lo conseguido no es lo que pretendíamos en un principio ni es una solución al conflicto iniciado con el despido de más de 500 investigadores, no es una solución al problema puntual de los despidos ni mucho menos al ajuste y vaciamiento del sistema de ciencia y técnica en la Argentina, pero es, como muchos creímos, la mejor estrategia para poder seguir con la lucha a lo largo del 2017, con todos los despedidos trabajando y cobrando, y con el compromiso de las autoridades de incorporarnos a organismos entre los que figura el propio Conicet, compromiso que casi todos creemos falso pero que nos da un argumento más para continuar luchando hasta que alcancemos el ingreso de los investigadores recomendados al Conicet, y que pongamos un freno a este proceso de desmantelamiento del sistema nacional de ciencia.
Hacia el final de la semana de toma, la lucha cobró una extensión más marcadamente nacional (con tomas en otras provincias). La semana pasada hubo una reunión federal en Córdoba, ¿qué te pareció?
La semana pasada publicaron el resultado de las Becas Doctorales y Posdoctorales, y también hubo recorte. ¿Cuál es tu análisis?
¿Cómo crees que sigue esto?