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Red Internacional
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¿HACIA DÓNDE Y CON QUIÉN DEBE IR LA LUCHA CONTRA EL A.M.O.? Se concretó la concentración ante el TSJ contra el Arco Minero

Como estaba anunciado, este martes 31 fuimos al TSJ contra el Decreto que crea el Arco. Buena concentración. Sin embargo, decencia obliga: esta reseña no puede ser sino (muy) crítica.

Ángel Arias

Ángel Arias Sociólogo y trabajador del MinTrabajo @angelariaslts

Jueves 2 de junio de 2016

Una buena concentración

En el marco de una realidad nacional donde la polarización de los últimos casi veinte años sigue primando en las grandes movilizaciones –controladas por la derecha o por el gobierno–, donde no aparece en la escena nacional el movimiento obrero con movilizaciones de peso, ni mucho menos lo hace el movimiento popular, donde incluso un frío ambiente de frustración o depresión política recorre a muchos activistas o militantes de la izquierda chavista, ha sido importante que más de cien personas concretáramos la movilización al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) contra del Arco Minero del Orinoco (AMO).

Como se sabe, para las dimensiones de lo que implica el proyecto del AMO, el tratamiento mediático es más bien casi nulo, a eso agreguémosle que, grosso modo, tanto en el gobierno como en la oposición –salvo muy contadas excepciones– coinciden con este proyecto.

Es en toda esa situación que esta movilización, la que se había hecho antes frente a PDVSA, y las distintas iniciativas que se vienen tomando, tienen su mérito.

Diversas organizaciones y activistas

Corrientes del llamado chavismo crítico (como Marea Socialista), de la izquierda que nos mantuvimos siempre independientes del gobierno (como los compañeros de la LTS), compañeras ecofeministas, de organizaciones indígenas, juveniles (como la agrupación Barricada!), de la Asamblea de Militantes, el PSL, el grupo estudiantil Vínculo (ligado a la oposición) que dirige el centro de Estudiantes de la Escuela de Sociología de la UCV, estudiantes y activistas independientes, coincidimos en la concentración. El objetivo común: plantar cara frente al proyecto devastador, entreguista, antidemocrático y etnocida que implica el Arco Minero del Orinoco.

Entre los materiales que circularon, el boletín La Danta Las Canta proporcionaba, además de la posición propia del Grupo Ecofeminista de Investigación y Acción, información del historial de las concesiones mineras en el país, así como de los proyectos extractivistas que mantiene actualmente el gobierno. “Nos atrevemos a afirmar –dice el material– que en el presente asistimos a la reactualización de las nefastas concesiones del periodo guzmancista, época en la que la élite creía que el flujo de capitales extranjeros era el remedio para todos los males y el motor el progreso”. Bajo la premisa “El patriarcado le hace a nuestros cuerpos lo que las economías extractivistas y capitalistas le hacen a nuestros territorios”, plantan bandera: “Las ecofeministas exigimos una inmediata moratoria de esta negociación de una magnitud que no dudamos en calificar de ecocidio y que no tiene precedentes en la historia de la Venezuela republicana”.

Otra de las hojas que pasaron de mano en mano, suscrita por organizaciones políticas y también comunales del sur del país, planteaban su posición a propósito de la “nacionalización del oro”, señalando que “los únicos custodios de este proceso han sido los mineros organizados y politizados e indígenas de este país, dueños ancestrales de sus tierras”, denunciando el papel de los militares en la represión y el negocio económico, así como la presencia nociva de transnacionales como la rusa Agapov.

Sabino, ¡presente!

Con una buena manta roja y letras negras, se hizo presente el recuerdo ejemplarizante del cacique yukpa Sabino Romero, asesinado vilmente por las mafias ganaderas y terratenientes, con la complicidad del Estado; una de las muertes que más nos ha dolido en estos años, por expresar esa genuina dignidad de los pueblos en lucha, resistiendo en muy difíciles condiciones, y sobre todo, por ver concretarse lo que era un asesinato anunciado. Una de las varias muertes del pueblo yukpa en lucha (incluyendo a varios miembros de la familia de Sabino), precisamente, contra la explotación del carbón en la Sierra de Perijá y por la recuperación de sus tierras, de las que fueron despojados décadas atrás.

“¡Agua sí, oro no!” “¡El arco minero no debe pasar, esta es una entrega al capital transnacional!”

De las consignas que más sonaron estuvieron las que denuncian y rechazan la minería. El canto “Agua sí, oro no” estuvo presente durante toda la jornada, expresando esta sensibilidad. Es parte de una de las discusiones que recorre de alguna manera el movimiento, puesto que hay quienes plantean no un rechazo de principios a cualquier actividad minera, tomando en cuenta, además, que la minería artesanal ha devenido fuente de subsistencia de vastos sectores de los pueblos indígenas –y miles de trabajadores criollos–, ante el gran despojo histórico del que han sido víctimas bajo el capitalismo. Sin embargo, quedaba claro en el espíritu que el rechazo es centralmente a la minería a cielo abierto, a la explotación industrial a gran escala hecha por las transnacionales.

En este sentido, estuvo también con fuerza, tanto en los carteles como en las voces, el rechazo al saqueo que implica este proyecto. La consigna “¡El arco minero no debe pasar, esta es una entrega al capital transnacional!”, nos acompañó en la jornada.

A propósito de cómo están inmiscuidos los intereses transnacionales tras todos los proyectos de este tipo, el compañero Juan Carlos La Rosa, de la organización indígena Wainjirawa –y el medio electrónico laguarura.net.ve–, megáfono en mano, planteó cómo gran parte de las obras de infraestructura (como lo nuevos puentes sobre el Orinoco, por ejemplo, gasoductos a Colombia, podríamos agregar) que nos vendieron estos años como grandes avances, “no son para el bienestar y mejoría de la vida de los pueblos, sino para garantizar que Venezuela aporte lo que puede aportar a los circuitos de circulación del capitalismo internacional, energía y salida al mar Caribe”. Así por ejemplo, planteó cómo los puentes sobre el Orinoco son fundamentalmente para que la burguesía brasileña pueda sacar sus productos por los puertos del norte de nuestro país.

Denunció cómo detrás de estos proyectos puede ubicarse fácilmente la pista del IIRSA, “Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana”. Este es un mega acuerdo que busca, mediante profundos cambios en la estructura de territorios, selvas y pueblos, “desarrollar e integrar” la infraestructura de transporte, energía y comunicaciones de toda Suramérica para facilitar el suministro de energía –y abaratar la circulación– al capital transnacional. Es el proyecto de reordenación territorial (capitalista) más ambicioso a nivel mundial.

Un hecho grave y repudiable: el Mayor General Clíver Alcalá como vocero

Ahora bien, ayer fuimos a acompañar la introducción de un recurso legal, un recurso de nulidad por inconstitucionalidad contra el decreto que crea el Arco Minero, pero resultó ser que quien apareció como vocero de la acción y la concentración fue el Mayor General (R) Clíver Alcalá Cordones… un tipo cuestionado por su actuación represiva contra pueblos indígenas. ¡¿Qué aberración es esa?! ¡¿De dónde salió que él sería vocero?!

Esto es, por lo menos para los/as compañeros/as de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS), un hecho inaceptable que urge una inmediata discusión: un ex alto jefe militar, responsable de militarización y hostigamiento en territorios indígenas, declarado por estos persona no grata, resultó ser el vocero político de la acción. En la rueda de prensa solo declararon el abogado Fredy Gutiérrez –cuestión lógica y que se había acordado con anterioridad– y el Mayor General.

Alcalá Cordones fue durante años el jefe de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI) Guayana, y desde ese lugar comandó las operaciones de militarización en territorios indígenas, con toda su secuela de hostigamientos y maltratos, valiéndole ser declarado “enemigo número uno del pueblo Pemón, especialmente de los miembros de las comunidades aéreas”. Esta situación y la denuncia, la reseñamos en febrero de 2013, cuando cansados del atropello los pemón desarmaron y retuvieron a 43 militares, en un artículo que, para facilitar la verificación y ampliación de lo que decimos, volvemos a publicar.

Repudiamos tajantemente esta situación, rechazamos semejante afrenta, y llamamos a una inmediata discusión de este hecho.

Ex ministros/as muy cuestionables

Toda esta situación obliga a poner en el tapete también el papel de los exministros. Por supuesto, el frente de lucha para esta pelea incluye diversas corrientes y posiciones políticas. Sin embargo, ya era un asunto problemático la presencia de quienes, aunque llevan tiempo fuera del gobierno, y su ubicación actual es claramente contra el Arco Minero, durante muchos años ejercieron gobierno y fueron parte, indirecta o directamente, de políticas similares a esta contra la cual lucha la Plataforma (Ana Elisa Osorio, Héctor Navarro, Gustavo Márquez). Así por ejemplo, compañeros de organizaciones indígenas han señalado el rol de Ana Elisa Osorio en la implementación del tendido eléctrico hacia Brasil, cuestionando que intente presentar como positivo el que para imponer el proyecto “se reunió con representantes indígenas” cuando, dicen, se trató precisamente de la política de quebrar a un sector de la dirigencia para que aceptara, en contra de los demás que se oponían.

Podemos señalar también que durante todos los años de lucha de las comunidades indígenas contra la explotación del carbón en Perijá, por la recuperación de sus tierras, contra los ganaderos y terratenientes, resistiendo la política de ninguneo, división o represalias del gobierno, ellos/as eran gobierno, ¿y se supo alguna vez siquiera de alguna diferenciación pública? ¡Jamás! ¡Ninguna! Mientras se vivía la muy difícil y tortuosa lucha de los yukpa, que se saldó en su contra con sangre y muerte, literalmente, cuando metieron preso a Sabino, cuando el ejército hostigaba a los yukpa, cuando unas cuantas decenas de militantes de varias corrientes activábamos para brindar solidaridad, ¿dónde estaban estos personajes? ¡En la acera del frente!

Ahora, todo parece indicar que en realidad estamos ante un bloque político entre Alcalá Cordones y estos ex ministros.

¿La Plataforma contra el decreto del AMO va a ser base de maniobra de un sector de militares y ex ministros chavistas?

Llamemos entonces a las cosas por su nombre: Clíver Alcalá es parte de un sector de las FF.AA. que comienza ahora a aparecer públicamente cuestionando al gobierno y a otros sectores militares al interior del chavismo, en lo que tiende a hacer bloque con algunos ex ministros, entonces, ¿aprovecharon la acción de ayer para aparecer públicamente abroquelando un sector en la disputa de fracciones dentro de las Fuerzas Armadas y el chavismo?

Claro que tienen todo el derecho de hacer sus movidas, pero no a que el esfuerzo y voluntad de lucha de organizaciones y activistas por una causa sea usado como base de maniobra para estas disputas. Si quieren buscar “masa” y “pueblo” para su bloque político, ¡deben convocar sus propias movilizaciones, pero no podemos desayunarnos con que en acciones como la de ayer los que nos movilizamos terminemos apareciendo como “base social” de un personaje como este!

El recurso de nulidad no es el movimiento, pero…

Es cierto, por supuesto, que la Plataforma o el movimiento que impulsamos no nacen y mueren en este recurso legal, que en términos estrictos es la acción individual de algunas personas. Para restarle importancia quizá algunos compañeros dirán que la Plataforma puede desarrollar muchas otras iniciativas, incluso legales como esta, con otras personas, etcétera, etcétera. Sí, pero un momento, cuidado con comenzar a tratarnos entre nosotros como si el otro fuera tonto: ayer la concentración la garantizó sobre todo el esfuerzo de las distintas organizaciones y activistas que estamos en la Plataforma (las charlas, volantes, difusión por redes, videos, artículos, etc.), era una acción de la Plataforma y como tal apareció, de manera que, en los hechos, este personaje aparece como el vocero de la acción y de la Plataforma, cuestión que, por supuesto, jamás se planteó ni se discutió.

¡Necesitamos banderas limpias!

El que la lucha contra el Arco Minero tiene un carácter amplio no quiere decir en ningún momento y de ninguna manera que tenga que estar abierta a incoherencias o manipulaciones. Además, tenemos que luchar con banderas limpias política y moralmente, para poderlas alzar bien en alto, y la presencia de personajes como Alcalá Cordones embarra esas banderas.

Abramos la discusión en el movimiento aún en construcción

Hay un aspecto democrático elemental a discutir: ¿quiénes trajeron a Alcalá Cordones a cumplir ese papel en la concentración?, ¿con quiénes dentro de la Plataforma se discutió? Se trata además de garantizar un principio elemental de democracia en el movimiento, las compañeras y compañeros, las organizaciones, no tenemos por qué ser parte de movidas que de las que no tengamos idea, de las que no se nos consulte ni cuenten con la aprobación mayoritaria. Además, ¿no es eso precisamente una de las cosas que en este movimiento le cuestionamos al gobierno con lo del Arco Minero: actuar sin consulta a los afectados?

Toca continuar la discusión sobre cómo seguir esta pelea, nuevas iniciativas, pero no obviando este asunto que debe ser discutido y resuelto, para poder avanzar. Los principios y dignidad de las organizaciones y compañeros que confluyen en el espacio –muchos con largo historial de lucha– no pueden hacerse a un lado en aras de “la unidad”… ¿con Clíver Alcalá Cordones? Hay unidades indeseables, y hay sumas que restan.


Ángel Arias

Sociólogo venezolano, nacido en 1983, ex dirigente estudiantil de la UCV, militante de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS) y columnista de La Izquierda Diario Venezuela.

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