Entrevistamos a una maestra en un evento político cultural en la ciudad de Mérida, quien relata la lucha de varios pueblos originarios yucatecos contra la contaminación de sus aguas, el despojo de terrenos ejidales, por una mega granja porcícola.
Viernes 28 de septiembre de 2018
Hay que recordar que los cenotes son aguas subterráneas que tienen la característica de estar interconectados a través del manto fràtico de manera que contaminar a uno significa extender el problema a varios de ellos.
La maestra de educación especial, Jazmín Rodríguez nos relata que hace más de un año, se había anunciado la contrucción de una granja porcícola que tiene contemplada la crianza de 49 mil cerdos en territorio perteneciente a pueblos originarios de la etnia maya ante la inconformidad del pueblo maya de Homún.
Por ello el viernes pasado la agrupación Ka’nanan Ts’onot (Guardianes del Cenote) convocó a hacer un acto de clausura de la granja en el poblado de Homún. Como dice la maestra Jazmín, los agraviados por el proyecto habían sido notificados por el gobierno de que el proyecto sería suspendido, sin embargo, los pobladores han detectado la llegada de varios camiones con los pies de cría. Obviamente lo hacen transitando por caminos distintos haciendo un rodeo para no alertar a la población.
El pueblo de Homún realizó una consulta para documentar su rechazo a la obra ante las autoridades estatales, por ser pueblo originario, el gobierno federal tiene que consultarle su opinión, el juicio respectivo se ha ido retrasando en tanto la granja se ha ido terminando de construir.
“Kekén ha roto su promesa de esperar a que concluyan todos los procesos jurídicos antes de entregar cerdos a la mega granja. El gobierno de Rolando Zapata viola y permite que se viole la determinación del pueblo de Homún” dice la convocatoria al acto realizado el viernes 21.
La mega granja es atribuida al emporio porcícola Kekén, cuyas plantas empacadoras son alimentadas por 120 granjas asociadas de Yucatán, con 60 mil hembras en producción. Cuenta además con dos plantas de alimentos balanceados para la crianza de porcinos y emplea a 4,500 trabajadores directos, sus grandes ganancias le han llevado a exportar el 30% de su producción y están realizando los primeros embarques con destino a China.
El viernes 21 se realizó una marcha pacífica en Homún para clausurar simbólicamente la megagranja que aseguran lo pobladores está funcionando de manera clandestina. Por su parte Eduardo Batllori Sampedro,titular de la secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) aseguró que esta granja “tienen todas las autorizaciones y permisos“.
Cobijando a la empresa infractora desde el gobierno estatal agregó que ésta “Ha cumplido con todo lo que se le ha pedido, no hay motivo para negarle que puedan iniciar la actividad” pues , según él, “la mega granja ya cuenta con la planta de tratamiento de aguas residuales, ya va a operar, tiene los estudios geohidrológicos de calidad de agua.”
Como una represalia contra los manifestantes, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) les clausuró el cenote Bal-Mil y otros dos más de la misma zona sin dar explicación alguna, lo que causó el enojo de los pobladores. Aunque ante la reacción de la gente, los empleados de Profepa retiraron los sellos y se retiraron del lugar.
Aún sin poder comprobar la propiedad de los terrenos de la mega granja que producirá 49 mil cerdos al año, además del despojo de tierras fue construida justo encima de la Reserva Estatal Geohidrológica del Anillo de Cenotes de la cual se extrae el 42% del agua que se aprovecha en el estado y el 19% del total en la península de Yucatán. De ahí el alto riesgo que se corre en caso de que se contamine el acuífero con los residuos de la granja porcícola.
Las autoridades de gobierno local y federal se unen contra los mayas de Homún en favor de un megaproyecto, de los que tanta publicidad ha hecho el gobierno de Peña Nieto y que al parecer el gobierno de AMLO dará continuidad bajo el manto del Tren Maya. La lucha de Homún ha despertado la simpatía de los yucatecos, quienes tienen que arroparlos llevando la lucha al plano nacional. Los trabajadores, campesinos pobres y pueblos originarios de todo el país tienen que luchar unidos contra los abusos de los grandes empresarios y gobiernos que los respaldan.