En su actualización del panorama de la economía mundial para el 2016, el FMI ve con preocupación las perspectivas inmediatas. Se reabre la discusión sobre una nueva ronda de la crisis económica internacional, que alertan podría ser peor que la subprime del 2008. La recesión en Brasil impacta negativamente en América Latina.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Martes 19 de enero de 2016
Riesgos de una nueva ronda de crisis
Con diplomático lenguaje, “el crecimiento mundial podría descarrilarse”, el FMI advierte las posibilidades de una nueva ronda de la crisis económica internacional. La basa en tres “riesgos” principales. El primero, “la desaceleración generalizada de las economías de mercados emergentes”. El segundo, “el reequilibramiento de la economía china y la caída de los precios de las materias primas”. El tercero, “el repliegue paulatino de las condiciones monetarias extraordinariamente acomodaticias en Estados Unidos”.
Desequilibrios
La importancia del primer punto está en que los mercados emergentes, explican 70% del crecimiento mundial. Su desaceleración es parcialmente compensada por el moderado crecimiento en los países centrales.
Especialmente preocupante es la desaceleración en China, con enfriamiento de sus importaciones y exportaciones, así como en las inversiones industriales a favor de los servicios, impactando en el precio de las materias primas a nivel mundial, y en el comercio global.
Se suma la caída abrupta de las importaciones observada en mercados emergentes afectando también el
comercio mundial.
El potencial efecto positivo de la caída de los precios del petróleo no puede aprovecharse por la sencilla razón de la desaceleración de conjunto. De acuerdo al FMI, “el repunte del consumo de los importadores de petróleo hasta el momento ha sido algo menor a lo que habría cabido esperar teniendo en cuenta otros episodios de caídas de precios en el pasado, posiblemente debido a que algunas de estas economías aún se encuentran en un proceso de desapalancamiento”.
De conjunto, los países centrales mantienen una perspectiva de crecimiento, aunque menor, aumentando 0,2% en 2016, a 2,1%. El crecimiento de las economías periféricas aumentará 4,3% en 2016. Para el conjunto de la economía mundial, se revisó a la baja en 0,2% respecto de los pronósticos anteriores (a 3,4%).
Desigualdades emergentes: dos años de retracción en América Latina
En lo que se generaliza como “mercados emergentes” hay importantes desigualdades. China se desacelera, pero mantiene un crecimiento que el FMI estima de 6,3% para 2016.
En América Latina el panorama es más oscuro. Aquí, por segundo año consecutivo habrá una retracción, de 0,3% el 2016, explicada por la recesión de Brasil, que se contraería 3,5%, tras un retroceso de 3,8% en 2015.
Naturalmente afecta a Chile. Y produce condiciones para una región más efervescente.
En un marco donde nuevamente se debate sobre una ronda de la crisis económica internacional que podría ser peor que la del 2008 de las subprime.