Se levanta la cuarentena del gobierno de Piñera, a la medida de los bolsillos millonarios de los empresarios de la región del cobre, y no de las vidas del pueblo trabajador y pobre.

Gaba La Izquierda Diario Antofagasta
Viernes 29 de mayo de 2020
El día miércoles 27 del presente, el ministro de salud, Jaime Mañalich, informaba que se levantaba la cuarentena en Antofagasta, a contar de hoy viernes 29 de mayo a las 22 horas, debido a que "ha surtido el efecto deseado”.
Mañalich insistió en que la salida de cuarentena en Antofagasta se enmarcaba en continuar “fortaleciendo la estrategia de residencias sanitarias para pesquisar casos y llevarlos a unidades de aislamiento, tener una estrategia mucho más focalizada en sus casos y contactos”, línea que obedece a su estrategia de aplicar o retirar cuarentenas por sectores.
Esto, pese a que el día anterior martes 26, en su visita al Hospital Clínico de la Red de Salud UC Christus, señalara que “lo que hemos aprendido duramente en esta pandemia es que todos los ejercicios epidemiológicos, las fórmulas de proyección con las que yo mismo me seduje en enero, se han derrumbado como castillo de naipes” , para continuar con dichos como “hay que decirlo con entera franqueza, navegamos en una suerte de oscuridad en la que cada día vale“ , terminando por señalar que hay que enfrentar la realidad como es.
La realidad a la que nos ha arrojado el gobierno de Piñera y los empresarios es contagio, hambre, represión y muerte
Según el médico del Hospital Regional de Antofagasta, Néstor Vera, la cuarentena del gobierno “es una farsa, una irresponsabilidad gigante y un atentado a la población, a los pacientes que nosotros atendemos en la salud pública, en una de las regiones con mayor cantidad de contagios, con las camas criticas al límite de su ocupación, teniendo que transformar sectores y camas, complejizándolas a camas de cuidados intensivos, para atender a más pacientes que llegan graves”. Señalando, además, que en Antofagasta los laboratorios están presentando fallas para hacer los diagnósticos, teniendo más de 800 exámenes en espera de confirmación por COVID 19.
Vera considera que "la cuarentena de Piñera y Mañalich es completamente insuficiente y hecha a la medida de los empresarios, pues mantiene los trabajos en la industria, por ejemplo en barrio La Negra, en la minería centralmente, que son tremendos focos de aglomeración de trabajadores, para seguir asegurando los bolsillos de BHP Billiton, de Minera Escondida, de Minera Guanaco, mientras a quienes nosotros vemos en las consultas, en la urgencia, hospitalizados, por los contactos mismos del trabajo, son a las y los trabajadores, y sus familias”. El profesional hizo hincapié en que si se queremos evitar los contagios realmente, hay que tomar medidas reales que impacten en la salud pública, como parar todos los trabajos no esenciales, con el pago íntegro de los sueldos y sin ningún despido, o suspensión sin remuneraciones.
Una cuarentena trucha que hoy se levanta, pero que continúa con un toque de queda con militares en las calles, en los supermercados, en los barrios, que sólo busca controlar y prepararse frente a la rabia e impotencia del pueblo trabajador, en una de las regiones donde se dispararon los despedidos. Según cifras entregadas por la Dirección del Trabajo, sólo entre enero y abril de este año 57.188 trabajadores de la región recibieron su carta de despido, cifra que representa un 87% más de las registradas el año 2019, por lo que hoy existe un sector amplio de la población que está viendo cómo sobrevivir, como pagar el arriendo, las deudas, incluso pasando hambre, en una de las regiones más caras del país. A lo que se suma que muchos no cuentan con agua por la enorme cantidad de campamentos existen.
Situación que de conjunto contrasta brutalmente con las ganancias exorbitantes que produce la explotación del cobre, generadas por trabajadores y trabajadoras mineros, que, en vez de inyectarse en insumos y todo lo necesario para el bienestar de la población, siguen abultando los bolsillos millonarios de empresarios, como Luksic, que incluso mantiene a trabajadores ferroviarios sin el pago de sus sueldos.
Una olla a presión que en la región ya se comienza a expresar en huelgas mineras, como el paro de Minera Guanaco, en la lucha por sus puestos de trabajo de los despedidos de Latam, y manifestaciones en la población "Bonilla", en "La Cachimba", entre otras.
En ese sentido, el médico del Hospital Regional plantea que “la tremenda ola de despidos, desocupación, de desempleo, afecta directamente a la población y a nuestros pacientes, empujándolos a una situación de miseria y hambre, siendo factores que agravan las condiciones de salud, haciendo que sea más propenso concebir otras enfermedades. Por eso se está protestando, por el hambre, por eso se están haciendo ollas comunes en las poblaciones y cajas de alimentos en los liceos y escuelas. En ese sentido es fundamental, prohibir los despidos y las suspensiones sin sueldo en todos los trabajos, y también otorgar las medidas necesarias para que la cuarentena y el aislamiento sean efectivos. Esto implica, que el Estado con impuesto a las grandes ganancias, se haga cargo de sueldos y pensiones de emergencia de 500 mil pesos mensuales, como mínimo”, enfatizó el profesional, quien es integrante de la agrupación de trabajadores de la salud “Abran Paso”.