lid bot

Se mantiene una tregua en Ucrania llena de incertidumbres

La tregua en Ucrania comenzó hace una semana y todavía se mantiene. Pero continúan las tensiones y el cruce de acusaciones entre Poroshenko, los rebeldes y Rusia. El acuerdo de alto al fuego firmado en Minsk deja abiertas muchas incertidumbres.

Josefina L. Martínez

Josefina L. Martínez @josefinamar14

Viernes 12 de septiembre de 2014

El fin de semana fue muy tenso, con acusaciones mutuas de ruptura del alto al fuego, bombardeos a las afueras de Mariupol (por parte de los rebeldes) y en las cercanías de Donetsk (por parte del ejercito ucraniano), pero el plan acordado siguió adelante.

Ambas partes comenzaron el intercambio de prisioneros, uno de los pasos pautados por el protocolo que firmaron Ucrania, los rebeldes separatistas y Rusia, el viernes 5 en la capital de Bielorrusia.

El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, aseguró este miércoles que un 70% de los soldados rusos que se encontraban en el este del país ya se habían retirado y que se mantenía el alto al fuego.

La OTAN había afirmado la semana anterior que unos mil soldados rusos estaban actuando dentro de territorio ucraniano, algo que Moscú sigue negando hasta el día de hoy.

Poroshenko reconoció un reagrupamiento de tropas del ejército ucraniano cerca de las regiones de Donetsk y Lugansk, controladas por los rebeldes. Esto había sido denunciado por los rebeldes, que sospechan que pueda estar preparándose una contraofensiva del gobierno, que utilice la tregua para rearmar sus fuerzas. Poroshenko negó esos sean sus planes.

Por su parte, Putin acusó a Occidente de usar la crisis en Ucrania para dar nuevo impulso a la OTAN, y advirtió que Moscú dará respuesta a la decisión de la alianza de crear una fuerza de reacción rápida, según AP.

Tras la prueba de un misil balístico lanzado desde un submarino nuclear, Putin aseguró que Rusia responderá a las medidas militares de Estados Unidos y la OTAN con nuevas armas nucleares y convencionales. Aunque dijo que no se lanzará a una carrera armamentística.

La situación en Ucrania es muy inestable y está llena de cuestiones pendientes.
El protocolo de Minsk plantea la fórmula un "estatus especial de autogobierno" para las regiones del este y la convocaría a elecciones locales. Pero la interpretación de esta fórmula por cada parte en el conflicto es más problemática.

Los rebeldes separatistas buscan desde el comienzo un estatus separado de Ucrania. Incluso han exigido a Rusia su anexión de las zonas bajo su control, aunque Putin se niega hasta el momento a dar ese paso.

Poroshenko, en cambio, prometió más autonomía para las regiones rebeldes, pero aseguró que estas seguirán siendo parte de Ucrania, defendiendo su unidad territorial.

El conflicto, por lo tanto, sigue abierto.