Tras la Junta Nacional de este fin de semana y la declaración de Gutenberg Martínez de estar en “estado de reflexión” sobre su continuidad como militante de la Democracia Cristiana, nuevas figuras históricas se suman a esta posibilidad.
Miércoles 31 de enero de 2018

Se esperaba que la reunión del fin de semana del partido de la flecha roja lograra subsanar las diferencias, y así aislar la renuncia de los 31 militantes de “Progresismo con progreso” de Mariana Aylwin. Fue todo lo contrario.
Entre medio, hubo pasos significativos hacia la derecha, como la apertura a otorgar la presidencia de la Cámara al futuro oficialismo, rompiendo las negociaciones con el resto de la Nueva Mayoría y el Frente Amplio para quedarse con este cargo.
Tal vez esto, la relación con la derecha, sea más significativo que la “política de alianzas”, es decir, si mantener una alianza que incluya al PC, y ahora se amplíe hacia el Frente Amplio (FA), o no.
Aunque éste fue el punto de quiebre. Una propuesta, apoyada por más del 50% de los consejeros, aprobó la moción de defender los logros del gobierno de Bachelet que se interpretó, aunque no estaba expresado, como la apertura de una alianza con el PC y el FA. La otra, rechazaba explícitamente esta posibilidad y que solo se admitirían con el PS, el PPD y el Partido Radical, es decir, un intento de revivir la Concertación.
Se estaba rayando la cancha, no es lo que se estaba definiendo al menos formalmente. Sí, la ubicación más general hacia adelante. También en los días previos se discutía si la DC era de “centro-izquierda” o solo de “centro”. Sí, también, un imposible: revivir la política de los ’90, encarnada en la Concertación.
Pero nadie quedó conforme. Los derrotados alegaron que ese 50% no es vinculante, porque de 800 delegados, solo votaron 290.
Pero no es un problema solo aritmético. En la DC hay una división que a estas alturas parece irremontable.
Al “estado de reflexión” de Gutenberg Martínez, se suman otras figuras históricas: el ex ministro Jorge Burgos, el actual senador Manuel Matta, el intendente de la Región Metropolitana Claudio Orrego, la alcaldesa de Peñalolén y consejera nacional Carolina Leitao. Además, podrían ser que renuncien en bloque y con una declaración pública, lo que agravaría más la crisis.
Es que ningún sector se impone sobre el otro. Si durante estos cuatro años “los matices” de los Walker se impuso, en las elecciones ganaron los candidatos del ala progresistas; con la mayor fuerza del ala progresista, la discusión en la DC es por derecha, por ejemplo, con la negociación sobre la presidencia de la Cámara.
Ampliando la mirada al Gabinete designado por Piñera, más hacia la derecha que hacia el centro, como decía en sus discursos, pareciera que la política tiende a tensionarse hacia derecha e izquierda.