Con la participación de docentes de distintos estados del país, se realizó este miércoles una conferencia de prensa donde el movimiento planteo su postura sobre la situación que atraviesa la educación con el regreso impuesto a clases.
Jueves 14 de octubre de 2021
La conferencia comenzó con un fuerte repudio a la represión a los trabajadores petroleros de la refinería Dos Bocas en Tabasco, en solidaridad con los trabajadores en lucha.
En la conferencia de prensa participaron docentes de la Ciudad de México, del Estado de México, de Veracruz, de Morelos, de Yucatán, de Guanajuato, así como estudiantes de la UNAM y de otros centros educativos.
En la conferencia se denunció la política del gobierno que mantiene el regreso a clases presenciales a toda costa sin importar que no existan condiciones sanitarias adecuadas. Además se habló de lo que viene ocurriendo en el sector universitario donde también se está avanzando a un regreso a clases sin tomar en cuenta la opinión de la comunidad educativa: docentes, estudiantes y trabajadores.
En ese sentido se hizo un llamado a mantener y fortalecer la organización a nivel nacional buscando ampliar la denuncia con el objetivo de que las demandas de los docentes sean escuchadas, para proteger la vida antes de ceder a la presión empresarial que busca que todo regrese a la normalidad, cuando aún la pandemia sigue costando vidas diariamente.
A continuación reproducimos el comunicado de prensa que se leyó en la conferencia.
Mira también: No nos resignamos, exigimos un regreso seguro a las escuelas
Ciudad de México, 14 de octubre de 2021.
COMUNICADO DE PRENSA
A un mes y medio de la imposición del regreso a clases presenciales por parte del gobierno federal, los gobiernos estatales y la Secretaría de Educación Pública, las y los maestros organizados en el Movimiento por un Regreso Seguro a Clases denunciamos lo siguiente:
Más de 25 millones de estudiantes volvieron a las aulas de forma insegura, pues prácticamente en ninguna escuela se dotó de los insumos necesarios, ni hubo contratación de personal médico y psicológico para atender las necesidades de las niñas, niños y adolescentes.
Las autoridades educativas se valieron de amenazas, intimidaciones y chantajes hacia los docentes para reabrir las escuelas mientras forzaban a los alumnos a asistir ya que en la mayoría de los casos no se les dio ninguna opción de atención a distancia más que el programa aprende en casa, pero sin el apoyo de ningún docente –a quienes se nos prohibió darles atención por fuera de la presencialidad-.
A partir de la imposición del regreso a clases, rápidamente comenzaron a darse contagios en las escuelas. Ante ello, la línea de las autoridades educativas ha sido ocultar la información, lo que pone en mayor riesgo a la comunidad escolar. Los comités y protocolos que estableció la SEP no son adecuados para evitar contagios y en muchas escuelas, tampoco se siguen las instrucciones de las autoridades sanitarias que carecen de protocolos claros de actuación.
Mientras que el gobierno y la secretaria de salud minimizan los contagios y decesos de alumnos y maestros, a principios del mes de agosto se reportaron 613 defunciones de niños y 60.928 contagios según datos de la propia Secretaría de Salud, sin que haya un estudio serio de cuantos de estos contagios fueron provocados por el regreso a clases de forma insegura.
Las últimas declaraciones de López Obrador al respecto -donde acusa a los docentes de educación superior de estar “cómodos y seguros en sus casas recibiendo su salario”- son parte de una ofensiva generalizada para imponer una “nueva normalidad” que pone en riesgo la vida de millones de personas.
Se declaró actividad esencial a la educación, pero la precarización laboral del sector alcanza niveles inauditos tanto en el nivel básico como en el nivel de educación media superior y superior, mientas se negocia un presupuesto insuficiente para la educación pública. Se prefiere impulsar la construcción de 244 cuarteles de la Guardia Nacional para este año, o seguir pagando la exorbitante y fraudulenta deuda externa, mientras afirman que NO hay dinero adicional para atender las urgentes necesidades en las escuelas.
Aunado a esto se pretende eliminar el escalonamiento en la asistencia de los alumnos lo que implica mantener en aulas sin una ventilación adecuada y sin posibilidades de sana distancia, a 40 o hasta 50 alumnos por grupo.
El actual gobierno, sólo dialoga y acuerda con las cúpulas sindicales burocráticas del SNTE y de otros sindicatos que, en concordancia con su tradición, entregan al magisterio a su suerte ante los contagios y muertes.
Ante dicha situación, docentes, padres de familia y estudiantes de diferentes niveles educativos demandamos a los gobiernos federal, estatales y locales, las siguientes condiciones:
• Vacunas para toda la población
• Reforzamiento de la vacuna utilizada para docentes.
• Pruebas de diagnóstico gratuitas, de calidad y periódicas a toda la comunidad escolar.
• Insumos y condiciones sanitarias óptimas en todas las escuelas, verificadas por comisiones de salud, integradas por maestros, trabajadores, estudiantes, madres y padres de familia, independientes de las autoridades.
• Personal médico y para atención psicológica en cada escuela.
• Abastecimiento suficiente de medicamentos en clínicas y hospitales.
• Reapertura de turnos vespertinos y construcción de más escuelas.
• Recursos tecnológicos (computadoras, internet, luz) para la educación a distancia.
• Aumento al presupuesto educativo mediante el no pago de la deuda pública, impuestos progresivos a las grandes empresas y reorientación del presupuesto destinado a la Guardia Nacional.
• Plenos derechos laborales y basificación para los trabajadores de la educación. No a los despidos, a la persecución política y a la exclusión estudiantil por la pandemia.
• Contratación inmediata de todos los egresados normalistas, obstaculizada por USICAMM.
Asimismo, para continuar haciendo frente a la pandemia, demandamos un aumento al presupuesto del sector salud. Rechazamos los despidos y exigimos que se contrate todo el personal de salud necesario -con plenos derechos laborales- para que todos los trabajadores y sus familias puedan tener acceso a servicios médicos de calidad y atención hospitalaria cuando lo requieran.
Frente a los intereses económicos y políticos detrás de la imposición de las clases presenciales, y también frente a los diversos ataques contra la educación pública en todos los niveles, consideramos indispensable la unidad de todo el sector educativo, así como de todos los sectores de trabajadores que vivimos las consecuencias de la imposición de la “nueva normalidad” y la cada día más creciente precarización, por lo que los llamamos a sumarse al Movimiento.
Hacemos también un llamado a la CNTE, a los sindicatos del sector educativo que se reclaman democráticos como el STUNAM, el SITUAM y todos los agrupados en la CNSUESIC, así como a todas las organizaciones democráticas vinculadas a la educación, a coordinarnos y unirnos en este movimiento por condiciones seguras para las clases presenciales, para ponerle un alto a los ataques contra la educación y satisfacer, mediante la movilización unitaria y con independencia política respecto al gobierno y los partidos del régimen, todas nuestras demandas.