Finalizo el periodo para la inscripción de candidaturas para las primarias y con ello se evidencia la reconfiguración de las fuerzas políticas.
Martes 9 de mayo de 2017
El próximo 2 de julio se realizaran las primarias, donde se definirán los candidatos de Chile Vamos y el Frente Amplio. La Nueva Mayoría, como expresión de sus crisis, no participara de esta instancia.
En la derecha se enfrenta Piñera, Kast y Ossandon, siendo Sebastián Piñera el precandidato mejor posicionado en las encuestas. Más allá de la discusión sobre los canales donde se transmitirán el debate, en la derecha se está definiendo el perfil que marcara a la coalición. Por el momento la ventaja de Piñera viene acompañado de una fuerte derechización de su discurso.
El Frente amplio inscribió las candidaturas de Mayol y Beatriz Sánchez. Si bien aún no existe claridad sobre los debates o los mecanismos que seguirán, la participación en las primarias de esta colocación ha marcado un importante hecho político. Se abre la discusión sobre el impacto que dentro esta coalición entre los votantes de la Nueva Mayoría y su posible pasó a 2° vuelta.
Un escenario distinto es el que vive al interior de la Nueva Mayoría, la coalición de gobierno no se inscribió en las primarias producto de su quiebre interno, y ya se escuchan voces sobre el fin del conglomerado. El PC, PRSD y PS apoyan a Guillier, quien pretende iniciar una campaña de firmas que inscribir su candidatura y no quedar fuera del debate público en este periodo de primarias. Por otro lado la DC tomo un camino proprio con la candidatura de Goic, rompiendo en los hechos con la Nueva Mayoría.
Así se comienzas a reconfigurar el régimen político. Una derecha más dura, que abandona los guiños hacia el centro y se pone a tono con la ofensiva de la derecha internacional. Una centro izquierda en crisis que no logro concretar su proyecto de reformas seniles para maquillar el régimen. Mientras surge un espacio para el Frente Amplio, que con un discurso más izquierda, también buscan maquillar por vía de reformas el actual régimen político.
El escenario se mantiene abierto y fluido, para que surja también una alternativa de la clase trabajadora, marcadamente anticapitalista, que busca derribar a este régimen y sus defensores.