Representantes de los separatistas viajaron a Minsk este viernes para retomar las conversaciones de paz sobre Ucrania. La reunión fracasó ante la negativa del gobierno de Ucrania y de Rusia de sentarse a negociar. Decenas de muertos en la última semana.
Sábado 31 de enero de 2015
Fotografía: EFE / Alexander Ermochenko
Varios civiles murieron el viernes tras duros enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes en el este de Ucrania, en una jornada en que el intento de reabrir las negociaciones de paz en Minsk, capital de la vecina Bielorrusia, fracasó antes de empezar.
Dos delegados de los rebeldes volaron a Minsk, pero anunciaron que las conversaciones no tendrían lugar el viernes y que volvían a Moscú. Este diálogo hubiera sido el primero desde que el alto el fuego de cinco meses fracasara con un nuevo avance rebelde que se produjo la pasada semana.
Donetsk, el principal bastión rebelde, fue escenario de fuertes bombardeos. Un camarógrafo de Reuters en la ciudad vio cuatro cuerpos cubiertos cerca de un centro cultural alcanzado por fuego de artillería, y un quinto muerto en un coche cercano. Una mujer lloraba junto a uno de los cuerpos.
En el centro de la ciudad se estaba repartiendo ayuda humanitaria cuando el proyectil impactó. A un kilómetro de allí, un sexto cadáver yacía en el lugar en el que fue alcanzado un bus. Los separatistas dijeron que el total de víctimas en esos dos lugares fue de siete personas.
Kiev dijo que el bombardeo del viernes sobre Donetsk fue obra de los rebeldes para arruinar las negociaciones de paz. Ambos bandos realizaron acusaciones similares durante el conflicto que son imposibles de verificar.
El jefe de la policía regional de Ucrania dijo en Facebook que siete civiles murieron y otros 10 resultaron heridos por los combates dentro y alrededor de las ciudades de Debaltseve y Vuhlehirsk, controladas por el Gobierno y que son objeto del avance rebelde.
El Ejército dijo que cinco soldados murieron y 23 resultaron heridos en combates en las últimas 24 horas. "Usan misiles Grad, artillería, morteros, tanques y lanzacohetes", dijo el portavoz Andriy Lysenko en una declaración televisada.
La semana pasada se produjeron los peores combates desde que se firmara el alto al fuego hace cinco meses. Los rebeldes anunciaron una ofensiva que, según Kiev, muestra que no tienen intención de cumplir con la tregua.
“Si el proceso negociador se interrumpe y Kiev continúa con los bombardeos, nos reservamos el derecho de continuar con la ofensiva", indicó el representante de los separatistas.
A su vez, subrayó que han cambiado las condiciones que los separatistas plantearán en las negociaciones de Minsk, en particular en lo que se refiere a la línea de separación de fuerzas, tras el reciente avance de las milicias rebeldes.
"La línea de separación ha cambiado significativamente. A día de hoy, nuestras repúblicas de Donetsk y Lugansk están dispuestas a hablar de un alto el fuego inmediato en base a la línea de separación real", dijo, en alusión a los cambios registrados en el frente de batalla.
La OTAN y Kiev acusan a Rusia de enviar miles de soldados para apoyar a los rebeldes en su avance con armas pesadas y tanques. Moscú niega que esté implicada.
Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea acordaron en una reunión de emergencia el jueves extender por otros seis meses las sanciones económicas contra Rusia, ya que estas estaban a punto de vencer.
Estados Unidos ha prometido endurecer sus propias sanciones, que han colaborado en aumentar la crisis económica en Rusia.
La llegada de enviados rebeldes a Minsk, donde se fraguó el alto al fuego en septiembre como un primer paso de un acuerdo de paz, fue la primera señal de una reapertura de las negociaciones desde que los rebeldes realizaron su avance.
Pero ni Kiev ni Moscú confirmaron que estuvieran listos para negociar, y uno de los responsables rebeldes, Denis Pushilin, dijo que volvían a Moscú.
La mayor parte de la lucha en el último avance rebelde ha sido cerca de las capitales de las dos regiones y de Debaltseve, una pequeña ciudad controlada por el Gobierno que domina una ruta de carretera y ferrocarril que une las dos principales bases rebeldes.
El temor inmediato de Kiev y sus aliados de la OTAN es una ofensiva sobre Mariupol, una ciudad portuaria de 500.000 habitantes que es la más grande controlada por el Gobierno en esas dos provincias.
Redacción ID / Agencias