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Red Internacional
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Chile Vamos. Sebastian piñera y el demonio llamado Chilezuela: la pesadilla de la Derecha y los empresarios

Después de que las controversiales declaraciones de la diputada de derecha Erika Olivera se volvieran virales, Chile Vamos hizo de sus palabras parte de su campaña en contra de Guillier y la Nueva Mayoría.

Miércoles 29 de noviembre de 2017

Hace ya más de una semana la ex maratonista Erika Olivera hizo algunas declaraciones en apoyo a la campaña de la Derecha contra el programa de Guiller y la Nueva Mayoría (NM). La diputada electa “independiente” por RN en Santiago, expreso su temor a que chile se convirtiera en el próximo Venezuela, frente a esto Sebastián Piñera reforzó los dichos de Olivera esclareciendo que se trataba de un visión a largo plazo, argumentando también que el programa de la Nueva Mayoría, significaba el estancamiento del país mientras que el de Chile Vamos miraba hacia el progreso y el futuro.

Las polémicas declaraciones no tardaron en volverse virales, las redes sociales expresaron sus distintas opiniones, incluso venezolanos respondieron al trending topic. A través de esa polémica la derecha y sus adherentes han aprovechado de darle continuidad a la errónea caracterización. Durante el día de ayer, Sebastian Piñera trato de “errático, violento y demagogo” a Guiller, sin olvidar la estocada final añadiendo que “cada día se parece mas a Maduro” .

¿Por qué la derecha ha hecho de Chilezuela su campaña?

Las declaraciones de Sebastian Piñera en defensa de Olivera fueron las siguientes "Nosotros representamos un camino que nos acerca al desarrollo. La Nueva Mayoría representa un camino que no nos acerca al desarrollo, nos acerca al estancamiento, a la inseguridad, desde ese punto de vista, Erika -que tiene la visión de una maratonista- está mirando al largo plazo"

La campaña de la derecha esta basada en el miedo a la “inestabilidad”, busca movilizar a sus adherentes mas convencidos (Como lo fue la CONFEPA, los camioneros, los sectores anti mujeres y anti diversidad sexual, etc.) mientras disputa las conciencias de los trabajadores que se sienten desilusionados de la concertación y la NM, intenta llevar el mensaje de que si no hay un gobierno de derecha se va a abrir una crisis económica y política, ellos plantean en el fondo que al igual que en Venezuela la derecha chilena va estar envalentonada en las calles, con el apoyo del imperialismo en la superestructura económica y política.

¿Pero que es lo que quiere conseguir? Hay que ser ingenuos para pensar que la derecha se preocupa por la estabilidad material y espiritual de las mujeres y hombres que trabajan, de los estudiantes o de los ancianos, esta propaganda esta diseñada para mantener intocables las riquezas de los empresarios, sus “tiempos mejores” serán solo para los ricos y poderosos.

Por otro lado es obvio señalar que la NM no es una real alternativa para cumplir las expectativas y necesidades de los trabajadores y los sectores más golpeados por la desigualdad social en nuestro país, se trata del ala izquierda del neoliberalismo chileno -más el PC como apoyo por izquierda- que intenta ahogar los anhelos de la la clase trabajadora con esperanzas de avances progresivos que vienen llenos de letras chicas a favor de los empresarios, todo para mantener el statu quo. Como lo hicieron con la beca de la gratuidad, que poco a poco fue bajando el porcentaje hasta quedar en un 25%, hablamos de aquellos que estando en la CUT ignoran las huelgas de hambre de trabajadores despedidos, y en la Mesa del Sector Público se conforman con un 2,5% de aumento salarial, la NM del caso basura, esa que de la mano con la derecha levantó una lucrativa asociación ilícita a costa de dinero municipal.

Sin embargo, teniendo los antecedentes, sabiendo que la NM no ira mas allá de los avances mínimos ¿por qué la campaña del terror de la derecha? En primer lugar por que como empresarios que son desean mantener sus ganancias a toda costa, por que temen que estas reformas mínimas despierten aunque sea un poco los anhelos y aspiraciones de los trabajadores, los mismos miedos conservadores con arremeten contra el derecho al aborto, por que todas nos pondremos abortan salta a la vista. No, la derecha realmente no le teme al gobierno de Guillier en si, sino al surgimiento de nuevas alternativas políticas y a la organización de sectores de la clase trabajadora, y para esto,siguiendo lo ocurrido en el escenario continental, planean una derechización política más dura al estilo de Temer en Brasil, Macri en Argentina o el mismo Trump en EE.UU, a modo de restringir aun más nuestros derechos, para desmoralizarnos y evitar que nos organicemos.

Pero de nuevo, la Nueva Mayoría no tramitará sus reformas cosméticas sin pedir autorización a los empresarios. Y aunque la coalición de gobierno ha tenido duras críticas al actuar de Maduro, como el rechazo a la Asamblea Constituyente en Venezuela, ante esta polémica han guardado silencio, algo bastante oportuno si tenemos en cuenta que en Chile un amplio sector de la izquierda respalda a Maduro, y rechazar alguna semejanza con el proyecto bolivariano puede traerle costos electorales en segunda vuelta.

Es necesario decir que el gobierno de Venezuela no esta en crisis precisamente que este sea de izquierda, sino que tiene su raíz en factores internos y externos, internos como la carencia de elementos de auto organización de masas de trabajadores y sectores populares que permitan empujar el proceso venezolano más allá de lo que el PSUV permite, lo que podría ser una fuerza material para frenar la deuda externa, el avance de la derecha y servir de ejemplo al resto de américa latina no puede desarrollarse con los métodos burocráticos y limitados del “gobierno bolivariano”, lo que ese expresó por ejemplo en la elección de la Asamblea Constituyente, la cual es solo una maniobra del Presidente Maduro para seguir en el mandato, con una mayoría oficialista, dejando fuera la voz de los sectores disidentes y quienes viven día a día las penurias de la pobreza y la desigualdad. Y factores externos como la injerencia y el bloqueo imperialista, la carencia de apoyo por parte de los gobiernos latinoamericanos, etc.

La campaña de a derecha es, finalmente, imprecisa en varios aspectos, primero porque equipara a Alejandro Guillier, un representante de la casta de políticos millonarios y neoliberales, con Nicolás Maduro, quien a su vez representa a la casta burocrática del PSUV, es decir uno de los exponente del mal llamado “Socialismos del XXI”, y aunque ambos representen a sectores privilegiados en su país sostienen políticas diferentes. Segundo, porque se sustenta en las amenazas de una próxima inestabilidad económica si no es Chile Vamos quien gana esta segunda vuelta, lo que en realidad camufla la amenaza de movilizaciones por derecha en caso de que la derecha pierda. Por último, debido a que las reformas que propone “La fuerza de la mayoría” no provocarán un gran daño a las ganancias empresariales, sino más bien tibios vendajes que sirvan de salva vidas al régimen de la post dictadura.