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Red Internacional
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Crisis. Según la UCA, casi el 60 % de los hogares tuvo pérdida de ingresos durante el aislamiento

En el AMBA el 38,8 % de los hogares afirmó que los ingresos familiares cayeron hasta un 50 % en abril, mientras que para un 18,8 % el recorte fue mayor al 50 %. Mientras tanto las grandes empresas son beneficiadas por el Gobierno.

Martes 26 de mayo de 2020 22:47

Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que “en el AMBA, el 38,8 % de los hogares declaran que los ingresos familiares durante del mes de abril se redujeron hasta un 50 %, mientras que para un 18,8 % la reducción habría sido mayor al 50 %”. Es decir, casi un 60 % de los hogares sufrió una caída de ingresos durante el aislamiento.

El documento titulado "Serie Estudios Impacto Social de las Medidas de Aislamiento Obligatorio por Covid-19 en el AMBA" detalla que “en el Conurbano Bonaerense, en los hogares pobres en 2019 o sin empleo registrado ni afiliación a la seguridad social y en aquellos con presencia de niños/as se incrementaron en mayor medida la proporción de hogares que habrían sufrido las reducciones más significativas en sus ingresos”.

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Las condiciones de vida de los trabajadores y sectores populares empeoran mientras el Gobierno sigue premiando a las grandes empresas con beneficios impositivos y pagando los sueldos de sus CEO.

Más endeudamiento y hambre

El informe afirma que en mayo de 2020 se observa un deterioro de la situación de los hogares del AMBA en relación a su capacidad para acceder a alimentos. La inseguridad alimentaria total (hace referencia a los hogares que expresan haber reducido porciones de comida de sus componentes por motivos económicos en los últimos 12 meses) y la severa (que mide las situaciones de privación más extrema) subieron. En el caso de la inseguridad alimentaria severa subió del 5,8 % al 8,6 % de los hogares del AMBA.

En el caso de los hogares que eran pobres en 2019 la inseguridad alimentaria severa pasó del 11 % al 19 % de los hogares. El Conurbano Bonaerense es la jurisdicción que explica el aumento del déficit a nivel general, así como también hubo un mayor deterioro de la situación de los hogares sin afiliación al sistema de seguridad social y de los hogares de estratos marginales.

La UCA explicó que la encuesta COVID19, que abarcó a 1776 casos, es una versión abreviada de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) y no permite una medición comparativa fiable de la tasa de pobreza por ingresos, cuyo cálculo se conocerá en diciembre.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social (OSDA) de la UCA, explicó al diario Clarín que “si la situación social ya era crítica a finales de 2019, es de esperar que todo se haya agravado aún más, y lo siga haciendo en los próximos meses”.

Las familias, además, se tuvieron que endeudar ante los menores ingresos. Según la encuesta realizada por la UCA “el 25 % de los hogares del AMBA manifestó haber tomado deudas en mayo de 2020. En cuanto a la disparidad observada en este indicador, se evidencian fuertes diferencias según aglomerado y presencia de niños/as en el hogar. Mientras en CABA el endeudamiento alcanza al 14,2 %, en el Conurbano Bonaerense este porcentaje llega al 28,8 %. En los hogares con niños/as el grado de endeudamiento también es más elevado que el promedio, alcanzando al 33,9 % de los hogares”.

Especuladores y empresarios primero

El documento de la UCA afirma que “las políticas sociales compensatorias estuvieron presentes en el contexto de aislamiento social y obligatorio a través del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), bonos extraordinarios a AUH, jubilados y Tarjeta Alimentar, así como mediante la entrega de viandas y bolsones de alimentos o el retiro de los mismos de comedores escolares o comunitarios. El 51,2 % de hogares del AMBA recibió alguna de estas asistencias sociales en mayo de 2020”.

La UCA omite que tanto el IFE, como los bonos a la AUH, y jubilaciones fueron insuficientes para que un hogar pueda llegar a fin de mes. Según una estimación de la Junta Interna de Ate Indec, una canasta de consumos mínimos alcanzó los $ 67.372 en abril, mientras que el IFE es de $ 10.000 y sólo lo cobra uno por hogar. Las jubilaciones mínimas serán de $ 16.864 a partir de junio cuando la canasta de los adultos mayores ronda los $ 45.000.

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Las políticas que embellece la UCA contrastan con la ayuda que recibieron de parte del Estado grandes empresas como Clarín, Techint, hasta la Sociedad Rural en el pago de salarios, también el Gobierno concedió a muchas empresas la reducción de hasta el 95 % de las contribuciones patronales.

Otro sector que recibe un trato preferencial por parte del Gobierno son los acreedores que tienen deuda bajo legislación extranjera y el FMI. Tras el rechazo de los bonistas a la oferta inicial que hizo el ministro de Economía, Martín Guzmán, siguen las negociaciones y seguramente se mejorará la propuesta en beneficio de los especuladores.

Ante la crisis que una vez más buscarán las patronales descargarla sobre el pueblo trabajador, hay otra salida. Es necesario un programa con medidas urgentes como aplicar impuestos extraordinarios a las grandes fortunas, y a los bancos como el proyecto presentado en el Congreso por el Frente de Izquierda, junto a un plan de conjunto que incluya el desconocimiento soberano de la deuda y la nacionalización del comercio exterior y la banca para evitar la fuga de capitales.

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