Los controladores aéreos tienen desde abril del 2018 buscando un reducido aumento del 10% y la reapertura de plazas canceladasy así ayudar a garantizar los servicios. Además, denuncian sus bajos salarios con relación al de los controladores aéreos del sector privado.
Viernes 26 de julio de 2019
Como ya se había anunciado a principios del mes en curso, decenas de controladores aéreos han parado de manera escalonada durante 72 horas distintos aeropuertos de Escocia debido a la falta de compromiso tanto de la empresa que administra dichos aeropuertos HIAL (Highlands and Islands Airports Limited) como de los ministros escoceses quienes fungen como dueños.
Los paros escalonados de 24 horas comenzaron como se tenía planeado con el aeropuerto de Inverness el día domingo. Los aeropuertos Sumburgh y Kirkwall pararon el lunes y los aeropuertos de Dundee, Stornoway y Benbecula el día martes.
Hasta ahora, desde los paros de abril lo único que han conseguido son largas tanto del gobierno como de la empresa, quienes niegan ser los responsables de poder negociar el aumento, en un intento por desarticular la organización de los trabajadores y con la finalidad de que cedan en sus demandas con el tiempo.
Los controladores aéreos escoceses luchan en el marco de un Reino Unido en crisis política por el Brexit, que ya ha comenzado a cobrar factura en el plano económico y que pone en riesgo el trabajo de miles de personas que laboran en los sectores enlazados a la Unión Europea. Aunado a eso los medios de comunicación han sacado apenas algunas notas sobre la situación, e incluso para esta ocasión la cobertura es más baja aún de lo que fue el 23M y el enfoque periodístico que se les da es engañoso, para culpar a los trabajadores haciendo énfasis en los vuelos perdidos y del número de pasajeros que quedarían sin viajar.
Por si esto fuera poco, incluso hasta el día de hoy la página web y las redes sociales del sindicato Prospect que aglomera a los controladores aéreos, no han dado cobertura a los paros y las denuncias de los paristas. Por supuesto, Prospect tampoco ha llamado al resto de los trabajadores que aglomera a parar o tomar las calles en apoyo a los controladores. Acción que podría marcar un antes y un después en la generalidad de los trabajadores escoceses exténdiéndola al resto del proletariado británico dándole la bienvenida al nuevo primer ministro Boris Jhonson y que podría dar pauta y ser ejemplo de organización obrera para el resto de los trabajadores europeos que luchan en contra de los ajustes y por empleos dignos como el caso de los Gillet Jaunes ("chalecos amarillos") en Francia.
El negociador enviado de Prospect, David Avery, ya declaró desde principios de mes la posición del sindicato que evidencia su desacuerdo con los métodos de lucha de los controladores, tratando de forzar a la conciliación diciendo que:
“Cualquier acción de huelga es perjudicial por su naturaleza, especialmente durante las vacaciones escolares. Nos gustaría reiterar que hemos estado tratando de resolver esta disputa por más de un año y esta acción solo se está tomando como último recurso.”
“Cualquier acción de huelga es perjudicial por su naturaleza, especialmente durante las vacaciones escolares. Nos gustaría reiterar que hemos estado tratando de resolver esta disputa por más de un año y esta acción solo se está tomando como último recurso.”
A pesar de tener la marea en su contra, con burlescas mesas de negociación que ha instalado HIAL y con un silencio del gobierno, los controladores aéreos han dado en este año y tres meses una lucha ejemplar. Este es la segunda ronda de paros desde el pasado 23 de mayo, cuando donde dieron un paro de 24 horas en los mismos 6 aeropuertos.
Estos tres días de paro escalonado una vez más demuestran que la clase trabajadora debe de utilizar sus propios métodos para hacerse valer sus derechos puesto que, ni los empresarios ni los gobiernos velarán por sus intereses.