Víctor Toledo, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y Luis Hernández, procurador agrario, proyectan quitar protección como área natural a dos terceras partes de la selva Lacandona para abrirla a la explotación ganadera y agrícola.

Axomalli Villanueva @1quiahuitl
Miércoles 6 de noviembre de 2019
La Procuraduría Agraria de la 4T dirigida por Luis Hernández con el aval de Víctor Toledo, director de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) planea dar curso a una propuesta de dividir en tres el territorio de la Selva Lacandona.
De esta propuesta solo contemplaría una de las tres partes, es decir 99,350 de las 331,200 hectáreas decretadas originalmente para su protección. El resto de este territorio estaría expuesto a la expansión de las actividades ganaderas y agrícolas que promueven negocios con los que negocia actualmente la Procuraduría Agraria.
Estos terrenos de selva han estado protegidos desde 1978, pues la legislación impedía la actividad humana y la explotación económica de este ecosistema, dejado a cargo de los indígenas lacandones quienes compartían el territorio con otras etnias, como los Tzetzales y los Choles.
La propuesta mostrada por Toledo fue la de terminar con el concepto de Reserva Integral de la Biosfera y pasar a una biocultural, es decir, un espacio que combina la presencia del ecosistema, actividades educativas y de investigación, pero también turísticas y de explotación económica.
Una de las zonas más afectadas sería la Reserva de los Montes Azules, en Chiapas, lugar que alberga lugares de gran valor estético y biológico y fuente de ingresos para decenas de familias indígenas de la región, que actualmente ha estado asediada por la deforestación y el cambio de uso de suelo.
El viernes 1 de noviembre, la Procuraduría Agraria envió una comunicación a los lacandones instruyéndoles a que sometan a asamblea el convenio, misma que no tiene representación de esta etnia, además de que manifestó que pronto se llevaría a cabo el desalojo de las estaciones de monitoreo de la zona.
Estas estaciones de monitoreo están cargo de organizaciones civiles, académicas y científicas. Esos puestos son los que denuncian, y a lo largo de los años han evitado, invasiones en la Reserva de Montes Azules, que junto con las comunidades de lacandones, son los que llevan a cabo el conservacionismo ecológico en aquella región.
Javier de la Maza, director general de Natura Mexicana, lleva 40 años en la Selva Lacandona y desde entonces se ha dedicado al estudio y conservación de la flora y fauna local, denuncia que las autoridades junto con ejidatarios: “tienen como objetivo sacarnos de las estaciones, esta gente nos ve como un estorbo para la consecución de sus objetivos que es colonizar la zona mejor conservada de la reserva”. De la Maza también señaló que un grupo de personas dentro del gobierno son los que han promovido las invasiones dentro de la reserva.
Estos convenios entre científicos, organizaciones civiles y comunidades indígenas desde hace cuatro años han estado siendo hostigadas por ejidatarios que abiertamente pugnan por ocupar tierras en la reserva integral para iniciar cultivos e introducir ganado.
El pulmón de México se acaba
Científicos y ambientalistas advierten que de no poner una solución a este conflicto, el daño sería irreversible tanto para el estado de Chiapas, como para México, pues la selva Lacandona es clave para la conservación de la biodiversidad, que alberga el 25 % de las especies de flora y fauna de todo el país y genera agua dulce para la región.
Tan solo este año se dio a conocer que el lago Metzabok, que normalmente cubre 89 hectáreas, se secó por completo durante el mes de agosto, dejando al descubierto a especies como cocodrilos, peces y tortugas, los cuales fueron relocalizados por comunidades de la zona.
Esta laguna pertenece a una reserva natural conocida como Naha-Metzabok. Sin embargo, Adrián Méndez Barrera, biólogo que funge como director regional para la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, dijo que sabe de al menos seis lagunas fuera de la reserva natural que se han secado.
Las lagunas de Montebello, que se encuentran en la reserva de los Montes Azules y que son un atractivo turístico muy famoso, padecen el mismo problema.
El principal lago en la región, también en el estado de Chiapas, tiene un nivel promedio de agua este año 60 metros por debajo del normal. A su vez, en el mismo mes de agosto se reveló el avance impresionante de la deforestación de la selva La famosa selva con varios cientos de kilómetros arrasados para fines ganaderos y agrícolas.
En este panorama, el programa Sembrando Vida, uno de las iniciativas estrella de la 4T ha llegado a la zona, pero lejos de fomentar la conservación de este ecosistema, fomenta el cambio de uso de suelo para la siembra de árboles frutales y maderables.