El 26 de octubre se conoció la sentencia del juicio por los crímenes cometidos en Puente 12 y Comisaría de Monte Grande. Hubo cinco condenas y cuatro absoluciones, por lo que el tribunal fue enérgicamente repudiado.

Maine García Hija de desaparecides | Miembro del CeProDH y de Justicia Ya!
Martes 6 de noviembre de 2018 13:42
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal nro. 6, integrado por los Jueces Dres. Fernando Canero –Presidente-, y Julio Luis Panelo y José Valentín Martínez Sobrino –Vocales- y asistidos por el Secretario Dr. Ignacio Nanni, fue el responsable de una sentencia escandalosa y a medida de la impunidad de los crímenes de lesa humanidad perpetrados antes del golpe genocida.
Genocidas imputados
Los imputados eran Miguel Osvaldo Etchecolatz, Ex Comisario General retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y defendido por el Dr. Daniel Ranuschio, actualmente alojado en el Hospital Penitenciario Central nro. I de Ezeiza, José Félix Madrid, Policía de la Provincia de Buenos Aires y defendido por el Dr. Ariel Vilar, con arresto domiciliario, Federico Antonio Minicucci, Teniente Coronel retirado del Ejército Argentino, defendido por los Dres. Gerardo y Carmen Ibáñez, con arresto domiciliario, Nildo Jesús Delgado, agente retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, defendido por el Dr. Gritzko Gadea Dorronsoro, detenido en la Unidad nro. 31 del Servicio Penitenciario Federal, Daniel Francisco Mancuso, Policía de la Provincia de Buenos Aires retirado, y quien llegó a la sentencia en libertad, Guillermo Horacio Ornstein, retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y quien llegó a la sentencia detenido, Ángel Salerno, cabo retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, con prisión domiciliaria, Carlos Alberto Tarantino, agente retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, detenido en la Unidad nro. 31 del Servicio Penitenciario Federal, Alberto Faustino Bulacio, oficial mayor retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, con arresto domiciliario. Los cinco últimos defendidos por el Dr. Eduardo Chittaro.
Fiscalía y querellas
En representación del Ministerio Público Fiscal la Fiscal de Juicio, Dra. María Ángeles Ramos, y las Fiscales “ad-hoc”, Dras. Clarisa Miranda y Viviana Sánchez; los querellantes los Dres. Pablo Enrique Barbuto, Leonardo Martínez y Nadia Rivas, en representación de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación; el letrado apoderado Dr. Pablo Gustavo Llonto, en representación de Alicia Rabinovich, Marcela Gudiño, Perla Domínguez, Eduardo Benito Corvalán, Jorge Fernando Di Pascuale (hijo), Ana Isabel Vidal, Nora Beatriz Dadín, Gerardo Salinas, Liliana Latorre, Cristina Comandé, Julio César Mogordoy Carrese, Ana Ramona Sánchez, Clara María Elsa Petrakos, Isaac Venegas Illanes, Jorge Eduardo Velarde, María Rufina Gastón, Paula Analía Ramírez, Diego Hernán Martín Mastinu, María del Carmen Ortiz, María Eva Arroyo y Jorge Federico Watts; y los letrados apoderados Dres. Flavia Andrea Fernández Brozzi y Gustavo Yanzón, representando a Marta Graciela Angélica Dillon, María Eva Arroyo, Violeta Klich de Castro y Eduardo Nachman.
Repudio al tribunal
El Tribunal rechazó los planteos de extinción de la acción penal por prescripción formulados por las defensas, en razón de la naturaleza de crímenes de lesa humanidad que ostentan los hechos que fueron calificados como tales. Por otro lado no hizo lugar a la totalidad de los planteos de nulidad deducidos por las defensas de los imputados y los acusadores.
Sin embargo la sentencia fue garante de impunidad para más de la mitad de los acusados. Luego de la lectura los integrantes del Tribunal se retiraron de la sala rápidamente y con la cabeza gacha en medio de cantos de repudio y acusaciones de complicidad por parte de quienes esperábamos, después de 42 años, penas mucho más altas.
El repudiado tribunal condenó a Miguel Osvaldo Etchecolatz a prisión perpetua, inhabilitación absoluta y perpetua por ser coautor mediato penalmente responsable de los delitos de homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado entre dos o más personas, en trece oportunidades; violación en seis ocasiones, privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público agravada por mediar violencia o amenazas y tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima, reiterado en cien ocasiones y tres de los tormentos se encuentran agravados por haber ocurrido la muerte de la víctima. El genocida Etchezoltaz continuará preso en Ezeiza.
Condenó a Federico Antonio Minicucci a prisión perpetua, inhabilitación absoluta y perpetua por considerarlo coautor mediato penalmente responsable de los delitos de homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado entre dos o más personas en un caso, violación reiterada en tres oportunidades, privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público, agravada por mediar violencia o amenazas, en concurso real con tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima, en catorce ocasiones. El genocida Minicucci seguirá con prisión domiciliaria.
La condena para Nildo Jesús Delgado fue insignificante tratándose de crímenes de lesa humanidad: siete años y seis meses de prisión, inhabilitación absoluta y perpetua, por ser partícipe secundario del delito de privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público, agravada por mediar violencia o amenazas, en concurso real con el delito de tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima, en cuatro ocasiones. El genocida Delgado fue liberado porque ya estuvo preso la cantidad de años que decidió el tribunal de condena.
Para Alberto Faustino Bulacio fueron pocos años también, ocho años de prisión, inhabilitación absoluta y perpetua por ser partícipe secundario del delito de privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público, agravada por mediar violencia o amenazas, en concurso real con el delito de tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima, en cinco ocasiones. Bulacio fue liberado por haber estado siete años preso.
A Daniel Franciso Mancuso lo condenaron a seis años de prisión, inhabilitación absoluta y perpetua por los mismos cargos que Bulacio por cuatro víctimas. El genocida Mancuso es el único que será detenido a partir de esta sentencia.
El tribunal absolvió a cuatro genocidas en medio de un repudio generalizado del público compuesto por sobrevivientes, familiares de detenid@s- desaparecid@s y militantes de derechos humanos. Se trata de José Féliz Madrid, Guillermo Horacio Ornstein, Carlos Alberto Tarantino y Ángel Salerno declarando prescripta la acción penal en torno a los hechos imputados a los mismos. Madrid seguirá en prisión domiciliaria por el proceso actual de instrucción en otra causa.
Delitos sexuales
Gracias al pedido de ampliación de las querellas y los valientes testimonios de las víctimas que a través del relato revivieron el horror, se condenó por delitos sexuales, práctica sistemática llevada adelante por los genocidas como una forma específica de tormento, humillación, aleccionamiento y apropiación de los cuerpos de mujeres y hombres como un terreno más de la aplicación del terror genocida.
Los jueces se pusieron la gorra
Este medio entrevistó al abogado Pablo Llonto quien refierió: “Es una sentencia, como ha pasado en otras con doble sabor, porque si bien han sido contempladas todas las peticiones que se hicieron respecto de Etchecolatz y Minicucci, lo que duele es que haya habido beneficios para los policías bonaerenses y preocupa mucho que este tribunal haya dicho que los tormentos en el año 1975 están prescriptos, lo cual es una barbaridad, tenemos que ver los fundamentos".
"Este tribunal evidentemente tiene notoria simpatía con la represión de la bonaerense, estos jueces tienen la cabeza más con la gorra de la bonaerense que con la justicia. Lo bueno es que se condenó por delitos sexuales y por homicidio a ciertos autores y que se incorporó la responsabilidad de quien era jefe del regimiento La Tablada Minicucci y su responsabilidad sobre el centro clandestino Puente 12, lo cual nos va a permitir avanzar contra otros oficiales del mencionado regimiento” fueron las palabras de Llonto.. Las querellas apelarán la sentencia y es probable que presenten recusación de los jueces del tribunal.
Desde esta sentencia escandalosa hay cinco genocidas más libres. Redoblaremos nuestras fuerzas y la pelea para lograr revertir las absoluciones en este fallo que pretende cambiar la condición de imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad cometidos antes del 24 de marzo de 1976. Así como logramos revertir en las calles la decisión de este mismo tribunal de concederle el beneficio de la prisión domiciliaria a Miguel Osvaldo Etchecolatz, daremos la pelea para que en este y otros juicios se condene por todos los crímenes de lesa huminidad cometidos contra l@s 30000 compañer@s detenid@s desaparecid@s.