Marta es trabajadora doméstica de la ciudad de Rosario, y como tantas trabajadoras domésticas vive en un barrio pobre. Ella se solidariza con las familias reprimidas en Guernica porque sabe lo que es pelear por el derecho a una vivienda.
Viernes 30 de octubre de 2020 15:56
Foto: La Izquierda Diario
Asentamiento de Magaldi y Benteveo- Rosario
Aquí sus palabras:
Al ver las primeras fotos del violento desalojo de Guernica me dan ganas de llorar, siento bronca e impotencia. Me queda en claro que para los gobiernos los pobres solo merecemos palos. Miles de niños y mujeres no tienen derecho a una vivienda, pero esos mismos gobiernos igual se llenan la boca hablando de los derechos del niño. Da bronca y mucho odio.
Y se de lo que hablo. Yo vivo en una villa de Rosario hace 34 años. Estas tierras fueron tomadas, mis padres terminaron aquí después de que fueran desalojados de su casita, porque el pastor Carlini había comprado las tierras donde vivíamos, y donde “molestábamos” porque tenía que levantar su ostentosa Iglesia, allá en zona oeste, en las calles Provincias Unidas entre Cerrito e Ituzaingo.
Nos tiraron aquí con las pocas cosas que tenían, pero allí quedaron nuestros pedazos y todo lo vivido.
Mis viejos nunca se pudieron ir de la villa, apenas ganaban para darnos de comer y así crecimos, entre la desigualdad social y la miseria. Nosotros crecimos y tampoco nos pudimos ir. Mis hijos nacieron y crecieron en la villa, casi sin oportunidades. Por eso se lo que es añorar tener una casita, siempre laburando y laburando solo para poder comer.
¿Quién quiere vivir sin agua, sin luz, sin baño? ¿Quién quiere vivir inundados con la lluvia por no poder pagar un alquiler? ¿Quién quiere ver a sus hijos crecer en esta mierda de vida que nos ofrecen los de arriba? y encima cagados a palos. Hablan aquellos que se creen dueños de la verdad y nunca se ensuciaron las zapatillas con barro. No saben lo que son las necesidades.
¡Bronca! Porque los que lo que tienen que dar soluciones solo dan represión, porque hay muchos que tienen tanto y tantos con nada. Todos los gobiernos siempre a favor de los que tienen grandes fortunas a costa del sudor de los pobres laburantes.
¡Hay que salir y dar vuelta todo!