Un joven profesor universitario que transmite a diario la pasión por la enseñanza y la lucha por las causas de los trabajadores y la juventud.

Diana Valdez México D.F. / @yellikann
Sábado 12 de marzo de 2016
Sergio tiene 29 años. A pesar de su juventud, se ha visto al lado de las luchas desde ya hace algunos años. Hijo de humildes trabajadores oaxaqueños, Sergio decidió desde temprana edad organizarse con aquellas mayorías oprimidas que luchan por sus derechos.
Migró a la Ciudad de México desde su natal Huatulco, como muchos jóvenes, para cumplir el sueño de ingresar a la educación media superior que ofrece la UNAM. Tuvo la suerte de conseguirlo, ya que, como cada año, ese año 2000, miles y miles de jóvenes se quedaron sin posibilidad de estudiar en el sistema púbico de educación media y superior.
Ahí en la Preparatoria 3 conoció a los estudiantes del Consejo General de Huelga, con los que se identificó y organizó para repudiar durante los siguientes años la entrada de la policía federal a las instalaciones de la UNAM, el acto que dio por terminada la huelga iniciada en 1999 en contra de las cuotas y por la gratuidad de la educación.
Marxista por convicción y hoy militante formado en el pensamiento de León Trotsky y Vladimir Lenin, estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM consiguiendo títulos de licenciatura y maestría, y donde también actualmente concluye con sus estudios de doctorado.
Del lado de los maestros en Oaxaca durante 2006, en las calles con los trabajadores electricistas del SME en 2009, Sergio participó de los movimientos en solidaridad con los trabajadores que fueron despedidos, y las maestras y maestros que fueron agredidos. Ver como el gobierno echó a 44 mil familias a la calle de un plumazo, lo hizo plantearse la necesidad de luchar en contra de los despidos, ahí y en todos los centros de trabajo.
Su profundo acuerdo con las causas obreras y el marxismo revolucionario lo hicieron organizarse en la antigua Liga de Trabajadores por el Socialismo que dio origen al actual Movimiento de Trabajadores Socialistas, organización socialista y revolucionaria de México, que forma parte –junto a otras organizaciones de América Latina y Europa–, de la Fracción Trotskista-Cuarta Internacional.
Poniendo el cuerpo y la mente para denunciar la militarización, Sergio fue miembro de la Coordinadora Metropolitana Contra la Militarización (COMECOM), organización fundada luego de la terrible represión sufrida por los activistas en Ciudad Juárez, Chihuahua, durante el 2011.
Al tiempo que el país se convertía en un cementerio, Sergio acompañó la Caravana que organizó el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), recorriendo de norte a sur el país y convencido del poder de las masas. Dejó el MPJD junto a organizaciones luego de que Javier Sicilia no reconociera los acuerdos de las mesas de discusión en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Convencido de que la clase obrera y su lucha son internacionales, participó del movimiento en solidaridad con los migrantes al sur del país. Pues sabe que como en México, son las y los trabajadores los que sufren las condiciones de trabajo impuestas por los intereses de sólo unos cuantos en cada uno de los países del mundo.
En 2012 la juventud mexicana sacudió las calles, saliendo a marchar por miles en contra de la imposición de Enrique Peña Nieto como presidente. Sergio, aguerrido joven y dirigente reconocido por los jóvenes universitarios representó a la asamblea de la Facultad de Filosofía y Letras como vocero rotativo durante las asambleas interuniversitarias a nivel nacional.
Durante la represión del #1DMX hubo presos. Él sintió la represión en carne propia y al ver a sus compañeros secuestrados por el gobierno, la rabia lo llevó a luchar por la libertad de todos los presos políticos. En las calles gritó fuerte para ser la voz de los que no tienen voz, y durante horas habló con familiares y amigos de quienes, por salir a luchar estaban encerrados.
Hoy es académico de la UNAM y de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Acompaña las luchas y se pone al frente en la organización de la solidaridad.
Fue preso también por el gobierno, el de la Ciudad de México, el de Miguel Ángel Mancera. En 2013 durante la jornada de conmemoración del Halconazo, el 10 de junio fue detenido por motivos políticos junto a sus compañeros Nancy Cázares, Edgar Gonzalo Arredondo González, Alejandro Osorio, Jesús Pegueros y varios manifestantes más. Fue golpeado y torturado por la policía capitalina. Organizaciones políticas y compañeros profesores de la UNAM exigieron su liberación e iniciaron una fuerte campaña política nacional e internacional. Salió libre y vimos en su rostro la cara de un joven profesor que no se dejaría vencer.
Regresó a las aulas y a las calles, y desde ese mismo año y hasta la fecha defiende junto a los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la educación pública. Denunciando la imposición de la reforma educativa, se le ve en las calles explicando a la gente los ataques de ésta en contra de los maestros y en plazas públicas de la capital los fines de semana hablando con decenas de personas que en aquel entonces volvían a la indignación por el aumento en el boleto del metro.
Durante las movilizaciones del #PosMeSalto, contra el alza a las tarifas del metro, dirigió el movimiento que denunciaba la carestía de la vida para las mayorías y repudiaba el “tarifazo” en el transporte público, una vez más fue hostigado, esta vez por el periódico El Universal y sus columnistas, como fue el caso de Ricardo Alemán quien lo calificó de ser un “radical”, para después incitar a la represión en su contra.
En el movimiento por la presentación de los 43 normalistas de Ayotzinapa, fue parte de una asamblea de profesores de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, que organizó clases en plazas públicas y centros urbanos. No se pierde una oportunidad para dar charlas, asistir las movilizaciones y participar de las asambleas junto a sus colegas profesores y estudiantes.
Sergio Moissen ha publicado dos libros, ambos sobre la protesta y los movimientos de nuestro país: México en llamas. Ensayos marxistas sobre la Revolución Mexicana, y #Juventudenlascalles, sin embargo es en las calles donde su lucha se llena de vida.
Hoy, este joven profesor y luchador incansable, amigo entrañable, pone como siempre, su mente y cuerpo al servicio de las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Y se propone como aspirante a candidato para que se escuche su voz en la antidemocrática Asamblea Constituyente CDMX que el gobierno de Mancera intenta manipular.
Es uno de los candidatos independientes, es el candidato independiente anticapitalista que pondrá sobre la mesa las necesidades de las familias trabajadoras. Necesita 75 mil firmas para poder lograr el titánico reto de vencer a las burocracias que pretenden que nos escuchemos los de abajo.
Apóyalo aquí.
¡Yo firmo por Moissen!