En esta entrevista, Sergio Moissen nos cuenta cómo surgió la idea de la que fue la primera candidatura independiente anticapitalista de los últimos años, su campaña, sus propuestas, el apoyo logrado. Y ahora, la multa arbitraria del INE.
Jueves 11 de agosto de 2016
Sergio es un joven profesor universitario precario, con un sueldo de $3,500 mensuales, contratado por semestre en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. También es doctorante de Estudios Latinoamericanos y una de sus especialidades es la impartición en materias de sociología clásica y teorías críticas del capitalismo, habla francés y le apasiona la historia del troskismo en Cuba.
Méndez Moissen no tiene propiedades, ni vínculos con empresarios, al revés que los políticos tradicionales. Ha participado de distintos movimientos sociales, entre ellos de la lucha contra la mal llamada reforma educativa.
La idea de una candidatura anticapitalista inicia con la aprobación en el Congreso la reforma política del DF. Desde el gobierno de la Ciudad de México se lanzó la convocatoria a la Asamblea Constituyente, una maniobra del régimen para maquillarse un poco y calmar las aguas de la protesta social, que se hizo sentir con el amplio movimiento democrático surgido ante la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Sergio nos cuenta, “sabíamos que nacía amañada, con 40 diputados nombrados a dedo, por Mancera, por Peña Nieto y los diputados y los senadores. Y entre el coraje contra los partidos que gobiernan al servicio de los empresarios, y la indignación por los atropellos contra el pueblo trabajador en la Ciudad de México, así como en el interior del país, nos surgió una inquietud.
Desde un principio comenzó a cuestionar el proceso, ¿por qué sólo presentarán los partidos que administran los negocios de las trasnacionales, los que están aliados con la reaccionaria Iglesia católica, los que se enriquecen a costa del erario público y de las generosas dádivas de sus benefactores, los empresarios? ¿Por qué sólo se iba a escuchar, otra vez, sólo las voces de los partidos coludidos con el crimen organizado?
Así nació un sueño. Presentar una candidatura de la izquierda anticapitalista, con propuestas que atendieran a las necesidades de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Romper con la subordinación a partidos aliados de los empresarios. Hacer historia, porque desde hacía 25 años no se presentaba la izquierda independiente a elecciones.
Sonríe recordando los primeros pasos, “estaba la posibilidad de presentar las candidaturas independientes, con grandes requisitos como formar una asociación civil y todos los trámites que implica ante las Secretarías de Economía, de Hacienda, ante notario público y hasta abrir una cuenta de banco. Conseguir el aval con la firma de al menos 75,000 ciudadanos con residencia en la capital del país. Una cuestión completamente desproporcionada, ya que, por ejemplo, Adrián Ruvacalva del PRI con 22 mil votos en los comicios pasados logró un curul para diputado de la Ciudad. Surgió el proyecto de la Plataforma Anticapitalista a la Constituyente, impulsada por el Movimiento de Trabajadores Socialistas (MTS). Yo, un profesor de la UNAM, y Sulem Estrada, una maestra de secundaria y exnormalista, conformamos la fórmula".
Serio aclara que todas las exigencias a las candidaturas independientes se hicieron sin que se les diera ninguna de las prerrogativas de las que gozan los partidos políticos con registro. “Como aspirantes independientes, tuvimos cero peso para gastos de la campaña de precandidato y cero espacio en los medios masivos de televisión” explica.
A fines de febrero iniciaron los trámites, formaron la A.C., abrieron la cuenta bancaria, “una fase difícil pues los asuntos burocráticos no son lo nuestro. Pero teníamos la voluntad y superamos esa prueba. Nos dieron la constancia de aspirante al registro a inicios de marzo”.
Fue un plazo menor a un mes para desplegar la campaña de apoyo a la candidatura independiente, para lograr que 75,000 personas les dieran su aval, su firma, sólo tenían hasta el 5 de abril.
Sergio nos cuenta, “de ser anónimos, Sulem y yo de alguna manera teníamos que darnos a conocer. Y así nació la campaña de los anticapitalistas: junto a jóvenes, mujeres y trabajadores recorrimos sin descanso escuelas, paseos públicos, mercados, el metro recabando apoyo. La policía de Mancera una y otra vez hostigaba a nuestros brigadistas como denunciamos. En paralelo, desarrollamos una creativa campaña en las redes sociales. Mucha gente nos hizo llegar su apoyo. Con muchísimo esfuerzo, logramos lo impensable: ¡más de 100,000 firmas!”
Para el 5 de abril, ya habían entregado todas las firmas. “Recuerdo la emoción del día de la entrega: ¡qué alegría sentíamos! ¡Estábamos en carrera!”, sus palabras vibran. El sueño avanzaba.
El Instituto Nacional Electoral debía emitir los registros el 17 de abril. Se demoró hasta el 18. No dejaron margen a los candidatos independientes para planificar una campaña electoral, como sí tienen los partidos con registro...Otra arbitrariedad más.
Más adelante, Sergio relata cómo fueron esos días: “Ansiedad, nervios, pero no flaqueamos: desplegar las propuestas de la izquierda anticapitalista en las elecciones valía la pena todo el esfuerzo. Las desmañanadas, las desveladas, el cansancio. Y nos dieron el registro: ¡fue tan gratificante saber que el esfuerzo de tantas compañeras y compañeros, el nuestro, había rendido sus frutos!”
¡Que todo funcionario gane como una maestra! Prohibir el outsourcing, acceso irrestricto a la educación fueron algunas de las propuestas que desplegaron los anticapitalistas hasta el 1 de junio, el día del cierre de campañas.
“A mitad de la campaña, el Tribunal Electoral dio el registro a otros independientes. Al final, fuimos 21. Y no es menor, como veremos luego” añade Sergio.
El 5 de junio, día de elecciones, dijimos "A ver cómo nos va. A ver cuánto apoyo logramos nosotros, con mucho menos espacio en medios masivos de comunicación y muchos menos recursos económicos en la campaña que los partidos tradicionales". Nos cuenta que de nuevo se multiplicaron los saludos, las felicitaciones, los buenos deseos de muchas personas que nos daban su apoyo.
Sobre el resultado, Sergio señala, “obtuvimos 11,000 votos. Sólo un candidato independiente logró un curul en la Constituyente: Ismael Figueroa, un charro del sindicato de bomberos, vinculado a Miguel Ángel Mancera. Pero millones de personas nos conocieron: dos trabajadores de la educación que viven de su salario y son parte de la lucha contra la reforma educativa se animaron a competir con los candidatos de los ricos y los poderosos. La Plataforma Anticapitalista, con su propuesta ¡Que todo funcionario gane como una maestra! cuestionaba todos y cada uno de los privilegios de los políticos que gobiernan al servicio de los empresarios.”
Millones de personas nos conocieron: dos trabajadores de la educación que viven de su salario y son parte de la lucha contra la reforma educativa se animaron a competir con los candidatos de los ricos y los poderosos. La Plataforma Anticapitalista, con su propuesta ¡Que todo funcionario gane como una maestra! cuestionaba todos y cada uno de los privilegios de los políticos que gobiernan al servicio de los empresarios.
Y claro: a los altos funcionarios del INE no les cayó muy bien, ni a los altos mandos de gobierno. No dejaron pasar la osadía. Pretenden aplicarles ahora una multa punitiva por errores en la presentación de la rendición de gastos de campaña.
“Una medida para aleccionar a la izquierda y a las organizaciones obreras, destinada a disuadirnos de presentar una voz independiente de los empresarios y sus partidos. Una multa de $607,000, que apelamos por la vía legal. Pero al mismo tiempo, hemos lanzado una campaña democrática contra la multa arbitraria del INE, una institución que se caracteriza por la opacidad de sus gastos” denuncia Sergio.
No se van a rendir. Los partidos de los empresarios y sus instituciones antidemocráticas no van a poder silenciar a la izquierda anticapitalista.